A 150 años del primer embarque de carne refrigerada, la industria frigorífica lidera las exportaciones, pero enfrenta fuertes desafíos.
En esta coyuntura de adversidad, la Expoactiva tuvo un rol especial, para mantener el ánimo de los productores, técnicos y empresas que trabajan en la agricultura, levantar la vista por sobre los problemas de hoy y mirar el horizonte de mediano y largo plazo.
Cuando esté por comenzar la primavera y la Expo Prado haya comenzado a quedar atrás, el Ministerio de Ganadería dará a conocer los datos del rodeo vacuno al 30 de junio de este año el cual, con toda seguridad, mostrará un moderado aumento de algo más de 100 mil cabezas.
La guerra en el Golfo Pérsico y la sequía está coincidiendo para complicar una actividad económica que ya venía con poco crecimiento en Uruguay. El impacto en los agronegocios.
Hace algunos años escribí una columna para el suplemento especial de arroz titulada “El hábito es superarse”. La cantidad de zafras por encima de los 9.000 kilos por hectárea en promedio, la inocuidad del arroz, la sustentabilidad de la producción y la diferenciación por variedades para llegar a los diferentes mercados del mundo, así lo demuestran.
Uruguay ha construido su reputación internacional sobre la base de la trazabilidad y la producción de carne natural. Sin embargo, aún enfrenta un importante desafío: producir carne de alta calidad en forma eficiente, apelando a una mayor especialización e innovación de los sistemas de producción.
Con la Guerra en Medio Oriente en pleno desarrollo, las exportaciones comenzaron el año al alza, medidas en dólares. Hay varios obstáculos en el camino, pero también se abren oportunidades.
Está dando comienzo una zafra de terneros que muy probablemente, cuando se le pase raya allá por el mes de mayo, pueda ser catalogada de histórica. Y no solo por la fuerte valorización de todas las categorías de ganado desde mediados del año pasado, sino también porque se tratará de una zafra con una cuantiosa cantidad de animales.
Por diversas razones varias agroindustrias transitan problemas en su actividad. La importancia del desarrollo agroindustrial y cómo sostenerlo.
En un agro cada vez más intensivo y capitalizado, la distancia con el sistema financiero revela una debilidad estructural: la escasa diversificación patrimonial en un sector altamente expuesto al riesgo
El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur se firmó en las últimas horas y abre nuevas oportunidades para los agronegocios y la economía. Si sabemos aprovecharlo.
Con precios internacionales firmes, una demanda sostenida desde Estados Unidos, la Unión Europea y China, y señales de menor oferta desde los principales exportadores, el escenario global ofrece bases sólidas para la carne uruguaya en 2026
El salario rural subió entre 6 y 7% en enero y alcanzó un nuevo máximo histórico en términos reales. En dólares, el salario casi se duplicó en 10 años
La carne y la soja lideraron las ventas. Persiste la preocupación en diversos sector por la inserción externa y también por el tipo de cambio.
Nunca admitido, siempre utilizado: el atraso cambiario ofrece a los gobiernos estabilidad aparente, alivio inflacionario y redistribución favorable a corto plazo, a costa de mayor endeudamiento y deterioro productivo futuro”
La faena creció en unas 150 mil cabezas respecto al año anterior y, además, con animales más pesados. Esto se complementa con precios históricamente altos, empardando a los de 2022, y se mantuvieron por más tiempo, y estuvo por encima de los US$ 5 durante todo el semestre, dando mayor previsibilidad al negocio. El valor medio de los animales a faena rondará US$ 1.260.
La nueva Ley de Presupuesto introduce cambios clave en la valuación fiscal de los inmuebles rurales, eliminando diferencias según la forma jurídica del titular y estableciendo un criterio único que impactará directamente en el cálculo del Impuesto al Patrimonio para el sector agropecuario
Al finalizar el año, los productores siguen apostando fuerte al sector, Rurales El País también
Después de un ciclo productivo 24/25 muy bueno, el sector agropecuario cierra el año transitando un escenario con preocupaciones a distintos niveles, aunque con buenos fundamentos de mediano plazo.
Uruguay tiene crecientes dificultades para encontrar su lugar en un mundo cada vez más hostil, cerrado e impredecible, el cual padece una crisis institucional global sin precedentes, motivada por posicionamientos religiosos, ideológicos y comerciales extremos. La actual dinámica internacional resulta poco favorable para un país pequeño y poco influyente como Uruguay, donde el orden internacional ha sido sustituido por afinidades circunstanciales entre algunos mandatarios de turno.
La economía muestra síntomas de desaceleración, pero los agronegocios siguen fuertes y hay algunos datos alentadores en energía, puertos e inversiones. El tipo de cambio juega en contra
Uruguay parece encaminado a lograr una producción del orden de los 3 millones de terneros tres años seguidos. Aunque esto recién podrá ser confirmado dentro de cerca de dos años, los ciclos largos de la ganadería permiten ir “orejeando” con bastante anticipación cómo se vienen dando las cosas. Y si de truco se tratara, la boca es una pieza y las otras dos cartas son del mismo palo.