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La Semana Ganadera

Las condiciones del mercado del ganado a faena no han cambiado: una oferta mínima de animales terminados a pasto, una demanda que sigue con interés comprador y entradas cortas.
A partir de esta semana comenzaron a operar nuevamente en el país dos equipos kosher para la producción de carne a Israel. En el actual contexto de escasez de oferta será un factor que agregará presión al mercado, aunque todavía no está claro cuántos equipos llegarán al país.
La operativa en el mercado del ganado a faena es mínima, en un contexto de oferta prácticamente inexistente y una demanda que intenta mantener las mismas propuestas de precios que en las dos semanas anteriores.
Tras un mes de fuerte presión a la baja en los precios de compra de la hacienda por parte de la industria frigorífica, en los últimos días se tocó un piso y se están haciendo negocios -por ahora pocos- a precios más altos.
El mercado del ganado a faena sufrió una drástica corrección en marzo. Desde los topes de US$ 5,70-5,80 el novillo especial de exportación pasó a un eje de US$ 5,00-5,20, aunque con una muy reducida cantidad de negocios que dificulta establecer valores de referencia.
Con la drástica caída del precio del gordo y el mantenimiento del de los terneros en los primeros remates de la zafra se dio una disparada en la relación de reposición que, con seguridad, tienda a moderarse en las próximas semanas. Sin embargo, hay argumentos que pueden permitir que los valores de la reposición no sufran un ajuste tan drástico como el del gordo.
La operativa en el mercado del ganado a faena es mínima, con varias plantas que están sin precio y otras que pasan valores muy distintos por la misma categoría. Es la segunda semana consecutiva de un mercado con una cantidad de negocios muy reducida que responde a la fuerte presión bajista que ejerce la demanda.
La semana pasada se alcanzó un máximo histórico en dólares corrientes para el precio del ganado a faena y en esta última se dio otro hito que fue un lote de terneros comercializado a más de US$ 5 el kilo. A esto se agregan récords en una amplia gama de categorías ganaderas.



Lo lógico sería que los precios estén cercanos al tope, pero, por el momento, no hay señales de que la tendencia se detenga
Los precios aumentaron en el eje de US$ 10 cents en la semana, con los novillos especiales vendiéndose a varias plantas a US$ 5,55, con negocios a US$ 5,60
Las novedades en el mercado internacional pululan e impactan sobre las expectativas del negocio para el año, como se advierte en nota aparte
El mercado del ganado a faena mantuvo precios sostenidos en la última semana, apuntaladas, por un lado, por una oferta de animales terminados que continúa siendo escasa y, por otro, por un mercado internacional pujante y con precios altos. Sin embargo, hay señales de desaceleración de la tendencia alcista.
Es factible que en los próximos días el mercado comience a perder la fuerte tendencia alcista de las dos últimas semanas, pero no parece probable que se dé una corrección a la baja de los valores
Las dos variables que en mayor medida definen el estado del mercado del ganado a faena, la demanda internacional y las condiciones forrajeras, son auspiciosas en los primeros días del año
La industria salió a buscar activamente ganados disponibles, en un contexto donde muchos productores grandes están de vacaciones y los más chicos encuentran mayores posibilidades de negocio
La salvaguardia rige por tres años, de 2026 a 2028, y comienza con un cupo total de 2,688 millones de toneladas, con un incremento anual de 2% en los dos siguientes años
La expectativa es de un mercado con menor actividad y con mayores posibilidades de que se mantenga la presión a la baja sobre los precios, especialmente si se cumple el pronóstico de ausencia de lluvias
El mercado del gordo transita una fase de formación de precios, con un comportamiento dispar entre industrias, aunque la presión bajista sobre los precios parece ser una constante.
El nerviosismo en el sector porcino español campea luego de que se confirmara que cerca de una decena de jabalíes que aparecieron muertos en el parque de Collserola, próximo a la ciudad de Barcelona, estaban afectados por peste porcina africana, mal que hacía tres décadas que no aparecía en la península ibérica. Por más que es una enfermedad que no afecta a los seres humanos, sigue sin haber cura y se teme que pueda llegar a infectar granjas de producción porcina en un país donde esta tiene enorme importancia.

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