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La caída del dólar y la preocupación por la concentración en la industria frigorífica han estado en el centro de la discusión en el ámbito de los agronegocios estos días. Y si bien son temas independientes, están relacionados.
Las recientes medidas de flexbilidad tomadas en China podrían ayudar a alterar los sentimientos del mercado y reconstruir la confianza. Habrá que ver qué pasa en las próximas semanas y seguir con atención la evolución.
En tiempos de mercado en baja también es importantes que las relaciones de precios se mantengan dentro de lo razonable entre los eslabones de la cadena cárnica. Hubo dudas, pero los datos parecen alinearse, aunque hay margen para que bajen los precios al público en el mercado local
Es factible que Nueva Zelanda solo pueda cubrir de forma parcial el aumento esperado de la demanda china, por lo que este país debería salir a proveerse desde otras regiones, entre ellas Uruguay
En Israel, más allá de las fuertes discusiones y polémicas que habitualmente genera, hay una cosa que parece clara: existe una capacidad de enfocar y abordar los problemas de una manera más efectiva, con visión estratégica y de largo plazo
El panorama económico global sigue cambiando y con él las condiciones de trabajo para los agronegocios. En el caso del sector cárnico el impacto es notorio, con fortalecimiento del dólar y retracción de la demanda. A eso se agrega el panorama climático, que -si bien ha dado un alivio- sigue preocupando
Las previsiones, teniendo en cuenta que los precios de los granos siguen siendo altos, indicarían que la proteína animal debería mantenerse con cotizaciones atractivas. Pero, como siempre, dependerá de dónde se posicione la demanda
De cara a la presentación y plazo para el pago de la Declaración Jurada del Impuesto al Patrimonio Agropecuario y su sobre tasa que vence el próximo 25 de octubre, nos proponemos repasar el cambio normativo introducido por la Ley 19.924 del 18/12/2020, en relación a la forma de valuar fiscalmente los inmuebles rurales. Antes de adentrarnos en concreto a este cambio normativo sería bueno tener en cuenta ciertas consideraciones:
A la luz del escenario global, el desempeño de la economía uruguaya se destaca en la región e incluso en el mundo. Los problemas de inflación son generales, pero el país tiene fortalezas propias, aunque también cuentas pendientes
Los primeros 10 meses fueron de altísima volatilidad para los precios de los granos. Partimos con precios de 495 llegando a 656 US$/ton para la soja con posteriores bajas de hasta 460 US$/ton. Los que no vendieron la sufrieron en carne y hueso. En el trigo, las subas fueron del 67% y las bajas del 39%, pasando de 282 a 470 US$/ton, y volviendo a recuperar los 347 dólares con los nervios de Rusia y Ucrania. Mientras que en la colza, las subas fueron de 500 a 790 y bajando luego a 480 US$/ton. Algunos supieron aprovechar a vender precio sin grano en este último y están disfrutando de la diferencia. Veamos algunos factores e incógnitas que influyen fuertemente en los precios:



Más allá de la coyuntura, las expectativas del mercado internacional siguen siendo positivas. No se volverá a las referencias del primer semestre, pero, si las cosas evolucionan como su supone lo harán, los valores seguirán por encima de los que eran usuales anteriormente
El escenario externo se muestra menos amigable para la economía uruguaya, con riesgos de recesión global. Además, la inflación local se resiste a bajar y hay problemas de competitividad. Sin embargo, los avances logísticos y las inversiones dan un sostén significativo para que continúe el crecimiento
El dólar se está fortaleciendo a nivel global y eso incide en las finanzas y precios internacionales. Pero los mercados de productos agropecuarios tienen sus propios fundamentos de oferta y demanda, y los agronegocios uruguayos han tenido profundos avances en productividad
Transitamos un momento del mercado donde los precios de la hacienda están en un proceso de reacomodamiento
Más allá de la raza que preferimos criar o del cruzamiento que queremos hacer, elegir bien por nuestros toros paga. Usemos la genética y los datos para seguir el proceso de más vacas, más toros y mejores terneros...”
Lo bueno de la ganadería es que se puede mirar lejos. Una decisión de hoy impacta en la oferta de tres años. Por eso, las señales de intensificación deberán llegar de forma más generalizada a la cría, el eslabón más complejo
Mercedes Gómez | Socia del estudio Nopitsch & Asoc. | [email protected]
Las cadenas agroindustriales responden por 21% del PBI del país, según un estudio reciente de Exante, presentado en la reciente Expo Prado. El agro no es el único sector de la economía, pero es tan importante como dinámico.
El mejor Prado en años, tuvo un punto opaco. La nula presencia de figuras del Frente Amplio el día de clausura. Algo agravado por una polémica sobre la invitación a Fernando Pereira (al parecersí, fue invitado), y hasta una campañita en redes apoyada por algún legislador opositor llamando a no visitar la Expo. ¿Por qué se dan estas cosas en momentos en que el agro es la locomotora que lidera la recuperación económica post pandemia?
Son 54 años de identificación y compromiso con un sector decisivo y vital de la economía de Uruguay. Un sector pujante y vigoroso que provee a la humanidad de carne de la más alta calidad surgida de la producción totalmente natural, que es valorada por los mercados más exigentes del mundo, así como diversos cultivos -de la soja al arroz- que encuentran gran demanda en diversidad de naciones. El 31 de mayo de 1968, El País estableció las bases de su Sección Agropecuaria, que se tradujo en páginas en sus ediciones cotidianas y un suplemento que reflejaron las opiniones, inquietudes, problemas y soluciones de los hombres y mujeres que son protagonistas, desde el amanecer de cada jornada, de la actividad agropecuaria, una labor que no admite pausa porque los tambos deben remitir todos los días la leche a las plantas elaboradoras, debe atenderse la alimentación y otros aspectos del ganado en los campos y cuidar los cultivos que siempre están sometidos al azar de las condiciones climáticas.
La gran cosecha de soja de este año impulsó con fuerza el PBI de la economía en el segundo trimestre, al tiempo que se sembró la mayor área de cultivos de invierno en décadas. Sembradoras y cosechadoras están a la cabeza del tren de la economía
Es un desafío importante, que el contacto entre el campo y la cuidad no sea solo durante la rural del Prado, debe ser todos los días pensando que sin dudas si al campo le va bien al país le va bien

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