Mañana, 18 de mayo, estará comenzando la feria de la alimentación Sial en Shanghái, China, el principal acontecimiento de este tipo en el continente asiático y seguramente en el mundo si se considera la creciente importancia que esta región del mundo tiene en la demanda por alimentos.
Uruguay, como ha sido el caso en los últimos años, contará con un gran stand del Instituto Nacional de Carnes, de 660 m2, dividido en dos islas. Contará con restaurante privado en donde se podrá degustar lomo, bife ancho y mondongo bovinos e intercostales ovinos, especialmente preparados para los clientes. Además, contará con degustación al paso abierta durante tres turnos diarios. Aquí se podrá degustar lomo, bife ancho y mondongo.
La instancia es clave para las exportaciones cárnicas uruguayas, ya que Beijing le otorgó al país una cuota amplia, que difícilmente se complete, por lo que seguramente se podrá trabajar de forma fluida durante todo el año, sin el apremio con el que lo harán los exportadores de Brasil y Australia.
De hecho, desde estos dos países exportadores —los más grandes del mundo en lo que a carne vacuna refiere— las empresas exportadoras, así como los importadores en China, apuran su operativa con el objetivo de hacerse de la mayor cantidad de cuota posible. El sistema de “primero llegado, primero servido” es en alguna medida perverso, porque lleva a que se compita arduamente por hacerse de la mayor cantidad de cuota lo antes posible.
La gran pregunta es qué pasará cuando se agoten las cuotas de los dos grandes. Seguramente suceda antes en el caso australiano, porque el cupo es de solamente 200 mil toneladas y ya cumplió más de 70%. Desde Brasil se especula con que los últimos embarques que podrán contar con cuota se estarán realizando entre fines de este mes y junio. Con un tiempo de tránsito cercano a los 60 días, estarán arribando a destino en agosto. ¿Qué pasará después? ¿Los importadores habrán logrado abastecerse y contar con suficiente volumen de carne en cámaras de frío como para tener disponibilidad del producto en los siguientes meses del año, o deberán salir a buscar intensamente en otros proveedores con cuota disponible, entre ellos Uruguay?
Si sucede esta segunda opción, los precios de exportación a China se dispararán. Si sucede la primera, el mercado seguramente opere de forma tranquila. Lo cierto es que el volumen de carne vacuna importada en cámaras de frío en China está en niveles muy altos. Los importadores se han ido pertrechando de producto. Lo más seguro es que la tendencia se revierta a partir de agosto, cuando termine de ingresar el producto brasileño, y los stocks comenzarán a bajar.
Pero algo es claro: los volúmenes de importación de China este año serán inferiores a los de 2025, dado que los tres principales potenciales proveedores están restringidos, Brasil y Australia por las cuotas y Estados Unidos porque hace más de un año que tiene inhabilitados a la gran mayoría de sus exportadores. Las exportaciones estadounidenses a China son insignificantes, del orden de las 500 toneladas mensuales.
Sin dudas este será uno de los temas salientes en las conversaciones en los corredores de los enormes salones donde se desarrollará la feria.
¿Qué capacidad tiene China de seguir aumentando los precios de importación? ¿Hay respuesta desde el consumo u optan por comprar otras proteínas menos onerosas?
Estas preguntas también estarán en el tope de la lista de las conversaciones. En principios, a los importadores y distribuidores les está costando trasladar el significativo aumento en los precios de importación que se dio durante el primer trimestre del año. De hecho, la tendencia se cortó y dejó lugar a un mercado con valores mayoritariamente estabilizados en niveles altos, incluso con algún corte corrigiendo a la baja, aunque claramente por encima de las referencias que había en el mercado a fines de 2025.
En el caso de Uruguay, otro de los temas salientes será la detección de residuos de medicamentos veterinarios que superan los umbrales permitidos por China. Ya sucedió dos veces en poco más de un año y significó la suspensión de la habilitación de plantas de faena, primero Sirsil, que ya fue habilitado nuevamente, y luego San Jacinto, que sigue sin poder operar con el mercado chino.
¿Qué pasaría si varias plantas de faena pierden simultáneamente la habilitación para exportar a China? ¿Cómo reaccionaría el mercado ganadero uruguayo?
En el caso de la delegación oficial, integrada por representantes del Ministerio de Ganadería, así como por integrantes de la Junta del INAC, este tema será, con seguridad, el más importante de todos.
En definitiva, en un mercado al que no le han faltado novedades trascendentes desde que comenzó el año, la feria del Sial en Shanghái será una instancia crucial en la que todas ellas estarán sobre la mesa.