La Sociedad de Criadores de Brangus del Uruguay realizó su gira anual de otoño, en el litoral del país, visitando predios en Paysandú y Río Negro, donde además de expresar su potencial, la raza se ve obligada a competir con otros sistemas productivos, como la agricultura. Este año, se visitó en Paysandú, el establecimiento y cabaña “Cangüe” de la familia Morales, posteriormente el establecimiento “La Totora” de Campo Norte, en Young, y cabaña “Jacarandá” en Pueblo Grecco, ambos predios en el departamento de Río Negro. Además, la recorrida contó con una charla del Dr. Santiago Navas, del Instituto Nacional de Tecnologías Agropecuarias (INTA) de Argentina, sobre la problemática de la garrapata y la utilización de la raza como herramienta de control.
El establecimiento y cabaña “Cangüe”, en la primera parada, contó con la presencia de más de 150 participantes, con productores de distintos puntos del país, incluso con presencia de criadores de Argentina, compartiendo la recorrida en un establecimiento familiar. Agustín Morales, uno de los principales del predio, explicó que “Cangüe es una cabaña que surgió allá por el 2013 cuando empezamos a cruzar los rodeos comerciales con Brangus y se había hecho complejo conseguir toros con datos, con evaluación, entonces adquirimos nuestras primeras madres y comenzamos a armar nuestro plantel y producir nuestros propios toros”.
MÁS POWER: Una familia con raices tamberas, que habia encontrado en la invernada un potencial de ingresos, con la producción de novillos para la Cuota 481, tenía su sistema basado en la animales de cruzas británicas, Aberdeen Angus por Hereford, sin embargo al cruzar con la raza Brangus, “vimos que los novillos para la cuota llegaban a los 18 meses o 20 meses con un 10% más de kilos, que la raza les daba ese power que nos faltaba y nos empezamos a motivar por ese lado”.
Morales remarcó que la adopción de la raza, fue en base a prueba y error, “nadie nos contó, nosotros probamos otras razas y probamos esta y nos convenció; y ahí, a prueba y error, vimos que era la mejor herramienta para nuestros campos”. Actualmente, la cabaña mantiene una marcada preferencia por el Brangus colorado, que representa el 75% de su producción, aunque utilizan un 25% de genética negra para mantener la apertura de sangres y responder a la demanda de un mercado que valora ambas opciones.
Si bien la cabaña está ubica en suelos con potencial agrícola, la empresa también posee predios arrendados en la forestación y en ese se destaca para el criador, la capacidad de la hembra Brangus para evolucionar positivamente en entornos donde la calidad forrajera es limitada, como es el caso de los sistemas silvopastoriles. Morales dijo que “la vaca se adapata rapidamente a distintos ambientes, es muy rústica, digiere mejor pastos más duros. Hoy en día estamos en campos forestales que tienen menos calidad de forraje y donde tenemos varias razas, porque compramos para hacer recría e invernada, y al comparar las vaquillonas Brangus con las demás, siempre están mejor adaptadas, tiene mejor producción de leche y la vaca dura, es muy longeva”.
Según Morales, “tenemos vacas del 2012 y 2013 que todavía están en los rodeos de cría, es una de las herramientas más grandes, la longevidad y rusticidad de la vaca, es impresionante”.
GENÉTICA: Durante la segunda jornada de la gira, se visitaron los predios en el departamento de Río Negro, comenzando por la cabaña “La Totora”, de Campo Norte, cerca de la localidad de Young. Horacio “Chacho” Stirling presentó el potencial de un sistema genético de élite, basado en la aceleración genética mediante la utilización de la transferencia embrionaria. A diferencia de los procesos tradicionales que requieren décadas de selección, “La Totora” ha logrado posicionarse en los primeros planos de la raza en pocos años. Stirling explicó que su programa genético, iniciado en el 2020, se sustenta íntegramente en la transferencia embrionaria.
“Nosotros somos un claro ejemplo de que empezamos hace seis año, todo con embriones, y ya estamos por hacer nuestro cuarto remate anual de reproductores, toros y hembras, y ya hemos estado en posiciones de arriba en las exposiciones. Eso se logra gracias a la transferencia embrionaria de poder acceder a la mejor genética haciendo acuerdos con cabañas de punta y o comprando 50% de vaquillonas. Antes precisabas 50 años para armar una cabaña con animales de élite y hoy, hay que invertir, pero se puede lograr rápidamente”.
Esta cabaña tiene también un fuerte programa genético, con la raza Aberdeen Angus. En este sentido, Stirling recordó que el proyecto comenzó “pensando en Angus solo, pero después nos dimos cuenta que el Brangus cada vez iba a tener un espacio mayor en la ganadería del país, porque es una herramienta que tiene varias virtudes. Nosotros mismos dentro de la empresa tenemos campos forestales y vemos que el Brangus se adapta muy bien a campos de pasturas de menor calidad, campos con problemas de garrapatas, con problemas para juntar. Es una raza que se junta mucho más rápido que tiene facilidad para el arreo”.
MANSEDUMBRE: Ambos productores coincidieron en que la raza es inteligente y tiene calidad de manejo, cuando es tratada respetando el bienestar animal. Morales reconoció que el temperamento es la principal limitante para su expansión en el país, y aseguró que en la cabaña es un criterio de selección innegociable. “Trabajamos nosotros con las vacas, vivimos nosotros arriba de las vacas y esos animales que son conflictivos ya los ves de chiquitos y ya los machos se van castrando y las hembras se van sacando. Es un animal mucho más inteligente. Le abrís el tubo y se va para adelante. El manejo es tan importante como la genética”. Incluso comparó la mansedumbre de sus Brangus con la de razas lecheras como el Holando, asegurando que, bajo un buen trato, los primeros resultan más dóciles.
Por su parte, Horacio Stirling reforzó esta idea, señalando que los animales simplemente reaccionan a los estímulos que reciben. “Los animales Brangus son tan ariscos como los Angus que salen ariscos, pero sobre todo son animales que hay que manejarlos muy bien porque se ponen más nerviosos que un animal británico. Son animales que no son ariscos si se los maneja bien y se los trata bien. Ahora, si uno no los trabaja de buena manera con buenas prácticas, son animales que reaccionan mucho más rápido y más fuerte”.
En el plano sanitario, respecto a la garrapata, Agustín Morales dijo “No es que el Brangus sea más resistente a la garrapata, tampoco vamos a mentir con eso”, pero explicó que la raza “carga mucho menos garrapata y eso es menos pestes y demás. Por eso estamos tratando de buscar un animal que peleche lo antes posible y tenga la menor cantidad de pelo para poder controlar eso” explicó.