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Novillos muestran el menor nivel en los últimos 40 años

Proyección del Instituto Plan Agropecuario indica que no se está ante liquidación en caso de vientres.

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Ganado vacuno. El País.

El Instituto Plan Agropecuario estimó que las existencias totales de novillos continuarán bajando y quedarán en niveles históricamente bajos, incluso, en los menores en casi 40 años.

A través de un análisis de la faena, Esteban Montes, técnico de la institución, recordó que “durante cinco años (entre 2012 y 2016) los novillos se mantuvieron en valores de faena algo inferiores a 1.1 millones de cabezas y los vientres marcaron el ritmo de la faena total. Sus bajas o alzas determinaron las mayores o menores faenas totales de vacunos de este período. En 2017 la faena de novillos sobrepasaron ese guarismo para ubicarse en valores cercanos a 1.150.000 cabezas y en 2018 se venían perfilando para definitivamente tomar la posta”, reconoció Montes.

Los novillos sólo estuvieron al frente de la faena total durante cuatro meses para luego caer, haciendo bajar también la faena total. En julio los vientres comenzaron a marcar nuevamente el ritmo de la faena de bovinos, dijo el técnico.

Montes recordó que la diferencia entre la faena total del 2018 y la de 2017 “fue muy importante —casi un 13%— o sea que la faena había comenzado a un alto ritmo. Este guarismo estaba marcado por una industrialización de novillos considerable (un 20% superior al año 2017) y una faena de vientres que no llegó a superar en un 5% la del año pasado. La faena de novillos se mantuvo en valores por encima del 15% hasta abril con respecto a 2017, mientras que los vientres ya en febrero, se ubicó en valores inferiores al año anterior, revelando una incipiente retención de vientres que luego se profundizó a partir de mayo y junio”, reconoció Montes.

Vientres. El año pasado, a comienzos de enero, la faena de vacas de seis y ocho dientes era mayor a la de 2017 y una faena menor de vaquillonas. Un mes más tarde se dio vuelta y la faena de vaquillonas comenzó a tener valores superiores a los de 2017 —entorno del 5%— y la de vacas de seis y ocho dientes por debajo, alcanzando un pico de algo más de 10% inferior en junio. A partir de este pico, la faena de vacas adultas comenzó a aumentar. Luego, en setiembre se ubicó en valores del 1.5% inferior a los del año pasado. Ya en octubre y en noviembre la faena de estas categorías fue superior a la del año pasado, explicó Montes.

Uruguay está en niveles históricamente elevados en lo que es faena de vientres, con un aumento importante en vaquillonas, categoría que tiene por destino la cuota 481, el contingente de alta calidad con destino a la Unión Europea, pero para animales terminados a granos durante los últimos tres meses previos a la faena.

Desde el IPA se considera que los actuales niveles de faena de vientres “no tendrán un efecto importante en las existencias de vacas totales” y se considera que “el hecho de que desciendan las vacas de cría o las de invernada dependerá de las decisiones de los productores ganaderos”.

Guillermo Crampet
Desde el mes de septiembre, la zafra lanera ha tenido un fuerte impulso en los valores, situación que se ha convalidado al inicio de este año, a nivel internacional. Santiago Onandi, presidente de la Unión de Consignatarios y Rematadores de Lana del Uruguay (UCRLU), dijo que “el 2026 arrancó con todo en lo que es el mercado lanero, tanto en el exterior como a nivel local, con subas muy interesantes”, afirmó.
el Instituto Nacional de Carnes (INAC) ha decidido colocar a la carne ovina en el centro de la agenda, con el objetivo de mejorar el ingreso a los mercados internacionales y realizar cambios en la industria y la producción, de manera de poder revertir la caída sostenida del stock. El presidente del organismo, Cr. Gastón Scayola, dijo que el sector arrastra más de 25 años de deterioro sostenido, pero que, a su juicio, reúne condiciones productivas, sociales y comerciales que justifican un esfuerzo decidido para revertir esa trayectoria.
El cierre de 2025 y el arranque de 2026 configuran un escenario positivo para la producción ovina nacional, con carne y lana evolucionando al mismo tiempo en una senda de recuperación sostenida. El Téc. Agr. Alfredo Fros, presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), recordó que el año pasado comenzó con condiciones climáticas muy exigentes, que impactaron directamente sobre los sistemas productivos, y que a mitad de año se conoció la “mala noticia con respecto al stock”, que ha sido resultado procesos que venían desarrollándose desde tiempo atrás, advirtió.

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