La soja volvió a ubicarse por encima de los US$ 400 por tonelada en el mercado local, impulsada principalmente por factores externos vinculados al escenario internacional y no por fundamentos propios de oferta y demanda, explicó Nicolás Udaquiola, director de AZ Group, en un informe elaborado por Valor Agrícola.
“El mercado está dinamizado por el contexto internacional. No es un tema de fundamentos productivos, sino de flujo de dinero hacia los commodities en un contexto de tensión geopolítica”, señaló. Según el analista, la suba de precios está asociada a movimientos financieros globales vinculados al conflicto en Medio Oriente, que causa volatilidad en los mercados y una mayor participación de capitales en materias primas.
Udaquiola sostuvo que desde lo productivo, el mercado no muestra señales de escasez que justifiquen una suba sostenida de precios. Brasil avanza con la cosecha y se espera una producción cercana a 180 millones de toneladas, mientras que Argentina se encamina a una campaña en torno a 47 o 48 millones de toneladas, un volumen similar al promedio de los últimos años.
En el caso del maíz, el mercado sí muestra un impacto directo del clima en la región. Los rendimientos del maíz temprano quedaron por debajo de lo esperado debido a la falta de lluvias durante el verano, lo que generó un mercado más firme. “Tuvimos una expectativa muy buena al inicio de la campaña, pero no se pudo concretar por el régimen de lluvias”, indicó.
Para la soja en cambio, el menor potencial productivo de Uruguay y algunas zonas de Argentina no está teniendo un impacto fuerte en el precio local. “La mejora de precios no está asociada al marco local de menor producción, sino a lo que está pasando en Chicago”.
Para Udaquiola, el nivel de US$ 390 a US$ 400 por tonelada era el precio que muchos productores esperaban durante la planificación de la campaña. Sin embargo, la caída de rendimientos provocada por la sequía cambia la ecuación económica. “El precio esperado llegó, pero los kilos no están. Con los rindes que se proyectan hoy, el valor de US$ 400 no alcanza para cubrir los costos en muchos casos”, explicó.
El analista advirtió que el mercado internacional podría continuar mostrando fuerte volatilidad en los próximos meses. El conflicto en Medio Oriente, las políticas energéticas en Estados Unidos y el ingreso de la cosecha sudamericana serán factores clave para la evolución de los precios. “Los commodities venían atrasados frente a otros activos financieros y ahora están recibiendo flujo de capitales. Eso genera movimientos fuertes en los precios”, señaló.
De cara a los próximos meses, el comportamiento del mercado dependerá también de la nueva campaña en Estados Unidos, donde se espera una mayor área de soja en detrimento del maíz. Según Udaquiola, la próxima cosecha estadounidense podría ubicarse nuevamente en torno a 120 a 122 millones de toneladas, aunque el resultado final dependerá del clima durante el ciclo productivo.