—¿Qué dejó la pasada edición de la Conferencia de la MICA?
—En el formato de la MICA, son dos días en los que hay varias conferencias donde se abordan distintos temas, y en particular podemos destacar la de Len Steiner, que es un consultor muy conocido y realizó proyecciones para el próximo año. Tuve la oportunidad de estar en el congreso del año pasado también, y allí proyectó de forma certera lo que sucedió en el mercado durante este año.
—¿Y qué perspectivas brindó para el mercado de la carne en Estados Unidos durante 2027?
—Sostuvo que si bien el precio de la carne en Estados Unidos ha tenido un leve descenso a finales de este año, va a subir el año que viene en el eje del 5% para la proteína bovina que tiene su origen en Sudamérica y un poco menos en la americana. Entonces, será leve, pero habrá un aumento, la demanda va a seguir traccionando, porque en Estados Unidos la necesidad de carne seguirá siendo fuerte y el rodeo vacuno empezaría su recuperación recién a partir de 2029, lo que hace suponer que vamos a tener dos años por delante con mucha demanda por carne, con precios que no van a tener grandes sobresaltos, o sea que se mantendrá con pocas variaciones hacia arriba y hacia abajo, según lo que pronosticó.
Habrá una oferta de ganado restringida en Estados Unidos, aumentarán las importaciones y el consumo se va a mantener, dado que los índices de desempleo han bajado mucho y hay mejores ingresos, lo que genera que quienes tienen mejor poder adquisitivo se mantengan en cortes definidos, quienes están un poco más abajo a nivel de ingresos, pueden cambiar a la carne picada, el 90 CL por exceso de precios, y eventualmente la población de menos ingresos es la que puede llegar a sustituir el consumo de carne bovina por carne suina o aviar.
—Esa recomposición de stock, ¿qué tiempo puede llevar?
—Es importante aclarar que la recomposición del stock ganadero iniciará en 2029 siempre y cuando el clima sea favorable para eso, si hay un problema climático en el medio, se vuelve para atrás. De ahí en más, seguramente hay entre dos años y medio y tres para que eso se empiece a reflejar en la faena, entonces los auspicios son de que la recuperación de producción de carne local no va a ser en el corto ni en el mediano plazo. Frente a esto, Estados Unidos está importando dos millones de toneladas, cuando generalmente importaba la mitad, es decir que duplicó sus compras, entonces es muy difícil imaginar un escenario donde la demanda caiga.
—¿Qué señales deja este escenario?
—Que Estados Unidos va a mantener un buen precio para la carne bovina y va seguir teniendo una demanda muy grande por carne extranjera.
—En el marco de la MICA, ¿qué expectativas encontraron con respecto a las cuotas adicionales para 2027? sea el caso de la de Argentina con 80.000 toneladas o la de 300.000 que benefició a Brasil.
—Nosotros llegamos a Estados Unidos previo a una elección de medio término y nos vamos después de ella, que fue una instancia que dejó un triunfo contundente de los demócratas y un gobierno que perdió ambas cámaras, entonces, nadie tiene certeza con lo que pueda suceder de cara al próximo año.
—Antes de la Conferencia de la MICA realizaron una recorrida visitando distintos puntos donde hay presencia de carne uruguaya, ¿qué dejó esa instancia?
—Recorrimos todo el espectro, desde el Puerto de Filadelfia, hasta procesadoras, frigoríficos, importadores, distribuidores, mercados, supermercados, restaurantes y hoteles, o sea desde comida rápida hasta restaurantes de lujo. La idea era ver cómo funciona la cadena de suministro en Estados Unidos, nos fue muy útil. Encontramos que la opinión varía según el lugar y con quién estés, pero lo importante es que los americanos comen carne y van a seguir comiendo carne, o sea van a ser siempre altos demandantes de carne en cualquiera de sus formas.
También vimos que la carne congelada en bloque que nosotros exportamos como un commoditie, cuando llega a Estados Unidos se transforma en un producto de valor, que se le agrega a través del procesamiento, no solo es una hamburguesa que va a una cadena de hamburgueserías, sino que también va a las góndolas como productos etiquetados destinados al consumo del hogar.
Descubrimos que hay sectores donde el origen no importa, en otros sí, en otros lugares importa si es terminado a grano o a pasto, y lo que más resalto para nuestros intereses, es que hay lugares donde lo que más resalta es si la carne es a pasto y orgánica, esa es una buena combinación para que Uruguay pueda mejorar la exportación de cortes definidos.
—O sea que hay un nicho para avanzar ahí…
—Estados Unidos es tan grande que todos los nichos están presentes, y cada uno de esos nichos es muy grande, y en ese tipo de carne tenemos excelentes oportunidades para colocar nuestros productos.
—Teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, qué desafío tiene Uruguay en Estados Unidos?
—El principal desafío del Uruguay es volver a ser competitivo en Estados Unidos, ya que justamente nos han dicho que hemos perdido competitividad. Hay temas de logística, en cuanto a la demora de llegada de los contenedores, obviamente por cuestiones del Puerto de Montevideo, tenemos también las nuevas cuotas asignados y su influencia, y otro desafío que queda pendiente es poder aumentar la cuota de 20.000 toneladas, en algún momento deberíamos de pensar en gestionar una ampliación.
—¿Ya le han solicitado esta posibilidad al gobierno actual?
—Acá a la Conferencia de la MICA vinimos representantes de los tres actores, o sea, industria, productores y gobierno, y todos nos llevamos nuestros deberes para poder mejorar el comercio cárnico con Estados Unidos.
—¿Pesando en China, qué se puede esperar con respecto a la demanda por carne en China?
—Todo va a depender de lo que pase con las cuotas extras en Estados Unidos, si se van a renovar o no, y con un escenario donde no se renuevan de forma automática, el país que va a dirigir el comercio va a ser China, que va a tener un primer semestre donde Australia y Brasil van a querer completar su cupo, o sea ya están produciendo carne para que ingrese a partir del primero de enero.
Entonces, imagino un primer semestre con mucha exportación de Australia y Brasil, completando sus cuotas, para en un segundo semestre mirar hacia Estados Unidos.
—¿Entonces Uruguay se enfocaría durante el primer semestre en Estados Unidos y en el segundo en China?
—Uruguay ya tiene una presencia muy fuerte, no hay que perder de vista que exportamos unas 120.000 toneladas más allá de la cuota, o sea que la presencia es firme y se mantiene, obviamente hay momentos de mercado donde las oportunidades son mejores y en otros peores. Lo importante es que el comercio mundial de la carne va a estar mirando hacia China para cumplir volúmenes, y después de eso los grandes vendedores van a mirar hacia Estados Unidos, siempre y cuando las condiciones arancelarias lo permitan.
—Mirando a nivel interno, ¿qué espera del precio del ganado en 2027?
—El mercado se va a mantener como está, con los vaivenes habituales, y ojalá que concretándose una recuperación en la faena, considero que en este 2026 tocamos un piso, y a partir del próximo año debería de aumentar.