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A caballo y entre cultivos: el Papa León XIV nació en Chicago y tiene varios vínculos con la producción de alimentos

Robert Prevost estuvo muchos años en Perú como obispo, donde solía visitar a las comunidades rurales a caballo

Papa León XIV en Perú.

Nacido en la capital mundial de los granos, misionero a caballo en Perú y vecino de la FAO. El Santo Padre que llegó a Uruguay tiene más vínculos con el agro y la producción de alimentos de lo que muchos imaginan, y muchos de ellos lo han acompañado a lo largo de toda su vida.
El papa León XIV visita Uruguay este fin de semana, con paradas en Montevideo, Paysandú y Florida. Más allá de lo religioso, la figura de Robert Prevost tiene varios puntos de contacto con el sector primario, los caballos y la agricultura.

En su propia experiencia. El primer Papa estadounidense de la historia nació en Chicago, ciudad de referencia mundial en granos. Ahí se forman los precios de los granos que todos los días miran los productores uruguayos. Además es el corazón del cinturón maicero norteamericano, donde se encuentran algunas de las mejores tierras del mundo para hacer agricultura. Chicago también fue durante más de un siglo un centro logístico clave, desde donde la producción de la región salía por los Grandes Lagos hacia otros mercados o puntos de destino.

Antes de ser elegido como Papa, Prevost estuvo varios años en Perú, donde llegó a ser obispo de Chiclayo. El 2017 fue un año Niño, igual que lo que está sucediendo en este 2026. Este fenómeno climático trae eventos extremos y golpeó ese año al país con inundaciones muy fuertes. El entonces obispo trabajó en primera línea con los damnificados, participando de muchas campañas de ayuda humanitaria. Ya desde antes de ese suceso, fue un cura cercano a las comunidades rurales. Se cuenta que recorría a caballo zonas a las que no se llegaba en vehículo, para visitar pequeños poblados y estar cerca de sus habitantes. Por ese pasado es común que muchos de los regalos que recibe estén vinculados a estos animales, o en algunos casos, que sean directamente caballos los presentes. Algunos de los obsequios que le entregó el presidente Yamandú Orsi el pasado viernes fueron en esa línea.

Hambre. La FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, tiene su sede en Roma, a pocas cuadras del Vaticano. León XIV estuvo en el acto por los 80 años del organismo. Allí habló de la producción de alimentos y del hambre, que según dijo no debe verse como un destino del hombre sino como su perdición. También hizo un llamado a reducir el desperdicio de comida en un mundo donde todavía mucha gente pasa hambre. El mensaje tiene un vínculo directo con el potencial de Uruguay, que más allá de tener tres millones y medio de habitantes, produce alimentos para cerca de 30 millones de personas.

Conexión. La religión católica está estrechamente vinculada con la producción, y no solo por el hecho de que todos la necesitamos como un bien esencial, sino por la propia celebración de la misa. Según las normas de la Iglesia, la hostia debe hacerse con trigo y el vino debe salir de la uva, no utilizándose sustitutos.
Para cerrar, un dato de actualidad. Castel Gandolfo, la residencia de descanso de los papas en las afueras de Roma, es también un establecimiento productivo. Ahí se producen olivos, miel, leche, quesos, uvas y otros alimentos. En ese predio funciona además el proyecto Borgo Laudato Si’, inaugurado hace pocos meses, que dedica varias hectáreas a actividades agrícolas. Allí, además de la producción de los alimentos mencionados anteriormente hay gallinas de una raza originaria de la isla de Java, ovejas de cara negra del Valais, vacas Highland y caballos regalados al Papa desde Toledo y Sevilla. La producción incluye un invernadero alimentado con energía fotovoltaica y un sistema de riego que sigue criterios avanzados de sostenibilidad.
El proyecto tiene también un centro de formación en oficios que combina cuidado ambiental e inclusión laboral dando prioridad a personas con dificultades para conseguir empleo: migrantes, refugiados, personas con discapacidad, víctimas de violencia, ex reclusos y desocupados. Está abierto a personas de cualquier religión.

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