—¿Desde dónde viene tu vínculo con el campo y el sector agropecuario?
—Mi vinculo con el campo viene desde mis abuelos José Victor Zerbino y José Emilio Rachetti, ambos productores muy arraigados al campo y a sus tradiciones. También se da el hecho de que ambos fueron presidentes de la Hereford. Mi abuelo Zerbino además fue presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana y de la Asociación Rural del Uruguay. Cuando nací ya vivíamos en Merinos, Río Negro, en la estancia Los Merinos, un campo familiar de una sociedad entre mis dos abuelos y sus respectivos hermanos. Llegué a ir alguna vez a la escuela a caballo, pero muy poco. Cuando yo tenía 5 años se vendió el campo y nos fuimos a vivir a Paysandú. Allí mi padre también tenia un campo en sociedad llamado “San Fermín”, entre Sarandí de Navarro y Rolón, en Rio Negro. Para las vacaciones nos repartíamos: vacaciones de invierno una semana a la cabaña familiar en Tacuarembó, (San José del Yaguarí) y una semana a un campo en Salto (Santa Ernestina) de un tío Lussich, casado con una hermana de mi madre. El resto de las vacaciones de verano, Semana Santa, vacaciones de setiembre y algunos fines de semana íbamos a San Fermín.
—El relacionamiento es desde pequeño entonces...
—Sí, y desde chico aprendí todas las tareas del ganadero, andar con los caballos, manejar el ganado y las majadas, entre otras tareas. Eso se cortó cuando de adolescente empecé a hacer deportes y los fines de semana tenía compromisos. Igual seguía yendo, pero con menor regularidad, hasta que me vine a estudiar a Montevideo. Después volví siempre, mezclando el tiempo entre estudios, trabajo y demás.
—¿Cómo te preparaste y cómo fue tu recorrido antes de llegar a los negocios rurales y fundar tu propia empresa en el rubro?
—Soy egresado de la UDE, en la carrera de Licenciatura en Gestión Agropecuaria, luego de cursar dos años en Ciencias Económicas, opción contador. En 2014 realicé un posgrado en Dirección de Agronegocios en la Universidad Austral, en Rosario, Argentina. Mi primer trabajo fue estudiando en la UDE, en un Estudio de Abogados y Contadores (Bado, Kuster, Zerbino & Rachetti) de cadete. Ahí conocí realmente Montevideo. A los 6 meses salió un llamado en Romualdo Rodríguez, donde aprendí en profundidad la tarea del consignatario, a lo que iba a terminar dedicándome con mi empresa tiempo después. Estuve desde 2004 hasta 2008. En 2008 hasta 2014 participé del desarrollo de la ganadería en la empresa El Tejar, siendo responsable de la zona litoral y norte. Fue un momento de gran expansión agrícola pero también creció en ese grupo la ganadería. En 2014, quedé trabajando de forma independiente con administraciones particulares y en 2015 ingresé a Carne CREA. Ahí volvi al contacto con el área comercial. En 2020, funde ZM Agronegocios, hoy Zerbino & Asociados.
—Estuviste en la directiva anterior de la Asociación Consignatarios de Ganado, ¿cómo evalúas estos años de trabajo y sus distintos logros?
—Tuve el gusto de acompañar a Otto Fernández y todo el equipo en los últimos meses, destacando el gran trabajo que se ha hecho en la directiva y como decimos siempre, este traspaso de presidencia es para dar continuidad a varias de las líneas de trabajo que se vienen desarrollando con éxito. Por un lado tuvimos un número muy grande de convenios firmados que tienen beneficios económicos reales para los socios. En este sentido hubo una labor muy grande. También recordar el trabajo con el caso Minerva-Marfrig de posible concentración de la industria frigorífica. Es algo que comenzó con la directiva que encabezaba Joaquín Falcón y siguió con la pasada de Otto Fernández, pero además fue un trabajo conjunto con otras instituciones, presentando informes y demás a la COPRODEC. También hubo varias reuniones presenciales para los socios y el público en general, como una a fin de año en Almacen Rural, la conferencia en Agro en Punta, las reuniones en la Rural del Prado y demás. La directiva también colaboró con la conformación de la Asociación Consignatarios de Ganado de Paraguay, basada en los principios y evaluando los estatutos que han sido implementados por nuestro país. Al final, se multiplicó la presencia de la gremial en distintos ámbitos, algo que queremos continuar ahora, como la mesa para la garrapata, otra para el SNIG, la línea directa con el Ministro de Ganadería, el presidente de INAC o las cámaras de la industria frigorífica.
—¿Con qué objetivos tomas ahora la presidencia de ACG?
—En primer lugar asumimos en esta tarea con el objetivo central de dar continuidad a la línea de trabajo de la directiva anterior, como mencionaba en la respuesta anterior. Intentaremos consolidar a la ACG como el referente indiscutido de transparencia en el mercado ganadero. Vamos a apuntar a tres líneas de trabajo. En primer lugar el fortalecimiento institucional y relacionamiento estratégico: nos enfocaremos en profundizar los vínculos, el diálogo y las relaciones con las principales instituciones del sector ganadero, tales como ARU, Federación Rural, INAC y el MGAP. También buscaremos consolidar un relacionamiento fluido y constructivo tanto con la industria frigorífica como con los productores. Como segundo punto la mejora en la calidad de la información. Trabajaremos firmemente en actualizar y profesionalizar los datos que brindamos de forma semanal. Intentaremos acompañar los cambios en el mercado, para seguir siendo la referencia de toda la cadena. Como tercer punto la profesionalización de la comunicación interna y externa: implementaremos una estrategia para mejorar la forma en que comunicamos hacia adentro y sobre todo hacia afuera, intentar modernizar y potenciar la comunicación institucional y el marketing para posicionar con más fuerza a la ACG.
—La gremial articula constantemente con otros actores en diferentes líneas de trabajo, ¿qué esperás del relacionamiento con industria y autoridades?
—Hoy estamos en un muy buen momento interinstitucional, se viene trabajando muy bien desde anteriores directivas. Uno de los objetivos trazados por esta, es el de continuar con el fortalecimiento de esos vínculos con todas las asociaciones, como mencionábamos anteriormente, así como con las autoridades de gobierno, la industria y los productores.
—¿Cómo ves la ganadería hacia los próximos meses?
—A la ganadería la vemos con un mercado muy firme para los próximos meses. Seguimos con muy buena demanda, que supera la oferta y parece que así será por un tiempo más. Pensamos que va a seguir habiendo poco ganado hasta que se empiece a recomponer el stock y eso también nos plantea algunos desafíos para aprovechar esta coyuntura. Tenemos que producir más terneros para capturar esta demanda histórica en primer lugar. Hay un stock mundial bajo y si logramos producir más terneros creo que va a ser ganancia para todos. Por otro lado tenemos el tema sanitario, con la garrapata en un lugar preponderante sin lugar a dudas. Ha generado muchos perjuicios a toda la cadena, con los productores sufriendo por la muerte de su ganado, pero los frigoríficos también por el tema de los residuos. En definitiva perjudica al país en su conjunto porque también se ve de afuera que a ese tema no lo estamos pudiendo resolver. En el mediano plazo hay buenas perspectivas para el mercado y pensamos que seguirá esa diferencia favorable entre oferta y demanda. Veo un Uruguay con buena recomposición del stock y esa esperanza está fundada en que esperamos un entore histórico y muchos nacimientos para el 2027. Este año ya esperamos tener un aumento en la producción de terneros, pero el impacto grande vemos que puede ser el año que viene. Lo hemos charlado con muchos socios y productores y se ha visto en la excelente zafra de toros que tuvimos, así como en la demanda y venta de vientres.
—Por último, ¿cómo queda conformada la directiva acompañando su presidencia?
—Hemos conformado un excelente equipo. Alejandro Dutra será el vicepresidente, Joaquín González el secretario, Santiago Stefan el tesorero y Pablo Sánchez y Juan Vera serán los vocales.