Agricultura

“No hay evidencia científica que confirme que el trigo es el responsable del aumento de la incidencia de la celiaquía”

En Uruguay se producen 800.000 toneladas de trigo al año de distintas variedades y calidad panadera. A pesar de sus múltiples ventajas, también es el causante de la celiaquía, una enfermedad que padecen el 1% de los uruguayos

Trigo, Foto: INIA

El 5 de mayo se conmemoró el Día Internacional del Celiaco, una enfermedad que afecta a 1 de cada 100 uruguayos aproximadamente y que tiene al trigo como uno de los protagonistas. El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) investiga este cultivo desde 1914, y en esta nota informa sobre su situación en Uruguay, las líneas de trabajo que se han desarrollado para mejorar su calidad, el protagonismo que tiene en la alimentación mundial y su incidencia en la celiaquía.

El QF. (PhD.) Daniel Vázquez, coordinador de la Plataforma de Agroalimentos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), participó del programa “En dónde estamos” de Radio Nacional, donde dialogó sobre la situación del trigo en Uruguay, las líneas de trabajo que se han desarrollado para mejorar su calidad y el protagonismo que tiene en la alimentación mundial. Además, se refirió a la celiaquía y señaló que “no hay evidencia científica” que confirme que este cultivo sea responsable del aumento de la incidencia de la enfermedad.

“El trigo es el principal alimento de la humanidad, el que más se consume a nivel global y en Uruguay. Desde la tecnología de alimentos llegó a ser el más relevante por la gran ventaja que ofrece para elaborar múltiples comidas, principalmente el pan. De hecho, a nivel nacional 2/3 del trigo producido se consume en panificados”, explicó.

Vázquez también es responsable de calidad de cultivos en INIA La Estanzuela y como químico señaló que es fundamental entender desde un enfoque científico cómo funciona un cultivo y los procesos que atraviesa desde que se cosecha hasta que es consumido. “Comprender la naturaleza y composición del trigo, el proceso industrial y las múltiples formas de manipularlo en la cocina es primordial para el trabajo que realizamos en INIA en busca de mejorar su calidad e incidencia en el producto final”, apuntó.

En Uruguay se producen 800.000 toneladas de trigo al año de distintas variedades y calidad panadera. A pesar de sus múltiples ventajas, también es el causante de la celiaquía, una enfermedad que padecen el 1% de los uruguayos, que no pueden consumir proteína de este cultivo ni tampoco de cebada, centeno y avena.

“Poder desarrollar alimentos para los celíacos es fundamental y complejo, por eso es importante que haya un marco regulatorio que dé apoyo. Pero también tenemos que entender qué es lo que favorece esta enfermedad y el trigo no es el responsable del aumento de su incidencia. De hecho, no hay evidencia científica que lo confirme y hay múltiples trabajos publicados que han desestimado esta idea, aunque siempre hay que estar atentos por si surgen nuevas investigaciones al respecto”, explicó Vázquez.

Asimismo, apuntó que la celiaquía está muy asociada al aumento de enfermedades autoinmunes y de la microbiota intestinal, y valoró el rol de la ciencia para estudiar sus causas. “Como investigador trabajo admirando al gluten, participo en eventos para analizar su comportamiento y también soy consciente de que el 1% de los uruguayos no lo puede consumir, por eso hay que seguir estudiándolo”, agregó.

Como marco histórico, Vázquez explicó que en 1914 se comenzó a investigar el trigo en Uruguay con la llegada del científico alemán Alberto Boerger, fundador de lo que hoy es INIA, y que desde 1929 se estudia la calidad del cultivo en los laboratorios de INIA La Estanzuela.

Entre los hitos recientes de la investigación en la materia, destacó el desarrollo de Urutrigo, una marca registrada de cultivares de trigo con sello uruguayo de calidad panadera superior que se logró gracias a la sinergia de INIA, la Mesa Nacional de Trigos y la cofinanciación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y el sector privado.

“Haber desarrollado Urutrigo fue una satisfacción porque es el resultado del trabajo conjunto de INIA con múltiples instituciones y son muy demandados por la industria nacional e importadores”, concluyó Vázquez.