Agricultura

Los productores muestran muy poco interés por trigo al inicio de siembras

Quedó todo el cereal bueno de la zafra pasada para ventas.

CULTIVOS DE TRIGO

Trigo. Rentas altas y números en baja obligan a plantar el cereal.

 

Las siembras de trigo recién comenzaron y los agricultores no están mostrando mucho interés por el cereal. Hoy el grueso de los empresarios agrícolas están abocados a renegociar las rentas para poder encarar el año que viene la próxima zafra de verano. Así, partiendo de un número más sensato que acompañe la caída del precio de los granos, su rentabililidad podrá mejorar frente a un escenario de costos altos.
En trigo “se ve muy poco movimiento”, confirmó a El País el asesor agrícola Marcos Carrera. La falta de agua y la desazón que muestran los productores con números que hacen el cereal muy poco atractivos, retrasaron las siembras y el área caerá nuevamente.
La zafra anterior contó con una producción de 2,06 millones de toneladas, cifra que mostró un incremento de 75% respecto al ejercicio agrícola 2012/13. Se plantaron unas 620.000 hectáreas con rendimientos de 3.317 kilos por hectárea, según datos de la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias (Opypa) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.
“Estamos entrando en zafra y queda por venderse casi todo el trigo bueno que se cosechó el año pasado. Esa es una señal clara de que no hay mucha intensión, ni mucha motivación a plantar”, explicó Carrera.
De todos modos algo de trigo se va a plantar, primero para cubrir las necesidades básicas que tiene el país y además, porque con los actuales costos, los agricultores deben hacerle frente a los compromisos financieros y no pueden saltearse un cultivo. “Hay consenso en que el área destinada al trigo caerá fuerte y esa caída responde a la realidad del negocio”, sostuvo Carrera. La pregunta del millón es cuánto caerá.
Lo más llamativo es que prácticamente todo el trigo bueno de la zafra anterior quedó sin venderse porque “no hubo precio en toda la zafra y cuando lo hubo, no fue tentador. Eso provocó que se liquidara todo el trigo forrajero pero quedó sin venderse el trigo bueno”, agregó el experto.

SOJA.

Mientras tanto, las cosechas de soja prácticamente están terminadas y pueden ir quedando apenas muy pequeñas áreas de soja de segunda que vienen atrasadas.
Aunque según Carrera hay bastante reticencia a compartir información acerca de los rendimientos en esta zafra de la oleaginosa, los técnicos tienden a pensar que los rendimientos no son tan desastrosos como se estimaba.
“Serán peores a los que se esperaban antes de la seca y mejores que los que se pensaban obtener en marzo, cuando surgieron las primeras noticias de que los rendimientos se caían”, destacó Carrera. Es más, estimó que el volumen promedio de la cosecha sojera estará entre 2.000 y 2.200 kilos por hectárea.
Cabe recordar que el déficit hídrico afectó muchas chacras sojeras en el peor momento, cuando las plantas estaban en pleno llenado de grano y eso provocó caída en los rindes. En otros casos, las lluvias a tiempo ayudaron a los cultivos a recuperarse. De todos modos, el déficit hídrico se notó claramente en algunas zonas productivas en esta cosecha y las más afectadas fueron las sojas de segunda (como segundo cultivo).
A nivel comercial no se ve en los productores demasiada ansiedad por vender la soja cosechada y menos con valores a la baja. La zafra pasada se hicieron muchos negocios de soja anticipada. Para la oleaginosa los precios giran en el entorno de US$ 350 y al productor le quedan entre US$ 310 y US$ 330 por tonelada, según la ubicación.
“Esos son los valores a los cuales se están cerrando negocios hoy, pero no se ve que exista mucha ansiedad a nivel de los productores”, destacó Carrera.

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