—Bajo el lema “Cultivando oportunidades, conectando con el mundo” va a comenzar una nueva Expoactiva, ¿por qué eligieron este lema?
—En un principio el lema era algo así como que nosotros producimos para venderle al mundo. Después pensamos que teníamos que agregarle algo más, porque en el tema producción por la mala pasada del tiempo este año no tendremos el mejor año. Lo pensamos dentro del conecepto de que nuestra región produce muy por encima de lo que se consume acá, y más allá de lo que suceda nosotros queremos seguir plantando el día de mañana. Hay muchas incertidumbres, pero debemos buscar las herramientas para resolverlas porque por ejemplo, tenemos que sobrepasar esta zafra para preparar el invierno. Obviamente que los temas de interés del sector, como mercados, seguros, tecnología y demás van a estar en la exposición, pero a eso se agrega la oferta de parte de los prestadores de servicios, los avances en maquinaria que permiten ser más eficientes cuidando el ambiente y bajando los costos, buscando una mayor precisión con el uso de drones o inteligencia artificial en la agronomía y todo el conocimiento de nuestros agricultores...
—También la presencia de los bancos. De hecho, el lanzamiento volvió a ser en la sede del Banco República en Montevideo...
—Yo digo medio en serio y medio en broma que a la chacra ni vayas porque te vas a volver amargado. Con esta sequía, andá al banco y prepará el golpe, pero hay que mirar el día después y seguir trabajando. Por ese lado está todo lo que hemos organizado. Cuesta, da trabajo y estamos armando el evento más grande que hemos armado, estamos haciendo lo mejor que podemos hacer dentro de este panorama y con este estado de ánimo, pero creemos que también somos parte de que eso se solucione si colaboramos con una luz de esperanza... Quiero resaltar que hemos pasado por muchos años complicados, pero este quizás es uno de los peores porque nosotros sabemos salir plantando, pero no sabemos qué plantar. Hay una gran incertidumbre en el mundo y no sabemos qué es lo que va a pasar con los insumos, con la demanda, con los precios. Es un momento complejo para tomar decisiones.
—Algo no menor es que el lema está escrito en inglés: “Cultivate opportunities, connect with the world”. ¿Esto fue pensado para quienes vienen de otros países, por ejemplo?
—Sí, seguro. Va a venir mucha gente a ver lo que hacemos: algunos porque nos compran y otros porque nos compiten. Va a haber gente de Australia, Nueva Zelanda, Brasil, Paraguay, Argentina, el embajador de Estados Unidos, el embajador de Japón y un delegado del gobierno chino. A esto se suman delegaciones de los países de donde son todas las empresas que hay exponiendo, que muchas no son uruguayas. Ya están coordinadas las visitas y lo que me pone contento es que no son de esas visitas que vienen al acto inaugural y se van. No. Vienen a visitar, a recorrer, a conocer, a conversar de los temas que más nos interesan.
—¿La sostenibilidad va a estar presente como concepto?
—Sí, sí. Tenemos una propuesta muy interesante de cómo mostrarla. Son de las cosas que a veces se dicen en los discursos pero no se llegan a mostrar. Nosotros hace unos años hicimos el piso de la sala de conferencias con bidones reciclados de agroquímicos. Este año además, hicimos el acceso del estacionamiento al predio de la misma manera, como una forma de demostrar a lo que apuntamos, cuidando el medio ambiente desde el punto de vista circular. Más allá de las características de nuestros suelos, tenemos que seguir trabajando en hacer las cosas de este modo. Ni que hablar de vincular eso con la sostenibilidad de las empresas social y económicamente también, dentro del mismo concepto. Este año vamos a hablar mucho de eso.
—Recuerdo que hace algunos años la Expoactiva se realizó en medio de una de las peores sequías de la historia, mientras al año siguiente se pospuso por lluvias y un clima extremadamente inestable. Este año, otra vez sequía... ¿Cómo está el ánimo en general?
—Yo siempre digo que si hay algo resiliente en nuestro país, es el productor agrícola. Estuve conversando con productores, con organizadores, yo soy productor también, y ya estamos pensando en cómo salir de esta. En el tema cultivos ya pasamos raya. Tenemos que evaluar cuánto nos va a dar en cada caso y cuánto vamos a quedar abajo, ya sea en kilos como en rentabilidad. Después tenemos que pensar enseguida en cómo encaramos la próxima producción. Venimos de dos zafras importantes desde el punto de vista de los rendimientos, lo que fue el invierno pasado y el verano anterior también, pero que en los números no fueron una locura. No fueron números rojos, pero quizás fueron apenas “verde clarito”. Quiero destacar la energía de organizar un evento de estas características en este momento. Los expositores tuvieron dos años muy buenos en cuanto a la vinculación con el sector por venta de insumos, productos, servicios, etc, y este requerirá de otra ingeniería y otra presencia. Si hablamos de servicios financieros, el primero de todos es el proveedor de la agricultura. Sembramos de nuevo y ya estamos pensando en la revancha. Esperemos que esta Expoactiva colabore a todos los actores a que puedan reacomodar todo esto.
—¿Cómo está específicamente la zona de Soriano? ¿Con qué nos podemos encontrar en el corazón agrícola del país?
—Recién esta semana fuimos declarados dentro de la emergencia agropecuaria, algo que nosotros veníamos reclamando y planteando desde hace tiempo. Parece que a veces se tiene que ver muy fuerte la seca para accionar sobre ella, porque desde el punto de vista económico ya hay un daño. Los departamentos que se incluyeron en esta última oportunidad colaboran a una pérdida nacional, como decía Carlos Foderé de Fadisol, que puede alcanzar los US$ 1.000 millones. Eso en nuestro país es mucho dinero, eso es plata que va a faltar en nuestro interior, no solamente en el sector agropecuario. Por eso nos importa tanto a nosotros que las autoridades vengan y entiendan lo que sucede, porque cuando no se hacen cosas a tiempo después por supuesto que termina repercutiendo también en la capital y en todo el país.
—¿Qué recuerda de aquellas primeras ediciones de la Expoactiva?
— La idea era simple pero potente: mostrar todo lo que teníamos en la producción en una época donde las comunicaciones no eran lo que son hoy. La muestra ha crecido mucho y hoy consideramos que es la mayor en lo que respecta a mostrar el agro uruguayo en funcionamiento. Después decidimos comprar el predio, algo que hicimos con un crédito que seguimos pagando. La esencia de la exposición ha cambiado en algunas cuestiones, porque se busca atender mejor al cliente y mostrar la tecnología al instante. Son muy pocas las máquinas que llegan y se van, por lo general los productores adoptan las tecnologías que llegan y se quedan.
—¿Qué distingue a la Expoactiva?
— Tiene una característica única: es organizada por los propios productores. Por eso sabemos bien qué es lo que está pasando en el rubro y lo que necesitamos. La Asociación Rural de Soriano es una gremial sin fines de lucro que hace esto para el sector productivo. Acá se encuentra toda la cadena. Es una muestra para probar la tecnología: ver una excéntrica dando vueltas, ver cómo tracciona un tractor... Ahora, con los avances, hemos ido a cosas menos palpables como el software, la IA y cuestiones vinculadas al conocimiento.
—¿Cuáles fueron los principales avances que se exhibieron aquí?
— Muchas innovaciones comenzaron aquí: el silo bolsa, el destete precoz... Siempre hablamos de una integración de rubros, no nos gusta ver la ganadería de un lado y la agricultura del otro, sino que nos gusta verlas integradas. Vivimos en una región que produce mucho más de lo que consume y en muchas ocasiones nuestros consumidores están en otras partes del mundo. Las oportunidades hay que cultivarlas, no aparecen solas. En Expoactiva queremos lograr eso con conocimiento, tecnología e innovación, entendiendo lo que buscan los principales mercados.