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El Banco de Germoplasma de INIA se integra a la base internacional Genesys

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) concretó recientemente la incorporación de la información de su Banco de Germoplasma, ubicado en la estación experimental “La Estanzuela”, a la base de datos internacional Genesys, una de las principales plataformas globales dedicadas a registrar y compartir recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura.

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INIA

Genesys es una plataforma web que reúne datos sobre más de cuatro millones de accesiones conservadas en bancos de germoplasma distribuidos en distintos países. Estas accesiones corresponden a recursos fitogenéticos de importancia para la alimentación y la agricultura, utilizados en investigación científica, mejoramiento genético y programas de conservación de la biodiversidad agrícola.

La incorporación del banco de INIA a este sistema representa un avance muy importante para la visibilidad internacional de las colecciones uruguayas. Según se señala en el propio sitio de Genesys, “el conjunto de datos cargado en noviembre de 2025 abarca cientos de especies, pero varias destacan por su escala y relevancia”.

Dentro de la colección registrada, el trigo (Triticum aestivum) ocupa el lugar principal con 7.221 accesiones, seguido por el arroz (Oryza sativa), con 3.589, y la cebada (Hordeum vulgare), con 2.474. Estos tres cultivos, considerados entre los cereales más importantes a nivel global, representan una porción significativa de la colección conservada por INIA.

La base también incluye materiales de otros cultivos estratégicos para la agricultura mundial. Entre ellos se encuentran el maíz (Zea mays), con 911 accesiones; la soja (Glycine max), con 703; la avena (Avena sativa), con 668; y el sorgo (Sorghum bicolor), con 581. La presencia de estas especies dentro del banco refleja el alcance de las colecciones uruguayas y su aporte potencial a los programas de investigación orientados a mejorar la productividad agrícola y fortalecer la seguridad alimentaria.

Además de los cultivos agrícolas de mayor difusión, el banco también conserva una amplia diversidad de especies forrajeras. En este grupo se destacan géneros como Lotus, Trifolium, Bromus, Paspalum y Medicago, que cumplen un rol fundamental en los sistemas productivos basados en la ganadería.

Estos recursos genéticos son utilizados en programas de mejoramiento y adaptación de pasturas, contribuyendo al desarrollo de sistemas agropecuarios más eficientes y resilientes.

Este avance se suma a otro hito reciente vinculado a la preservación de recursos genéticos: el envío de materiales del banco de INIA para su resguardo en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, en Noruega, conocido como la Bóveda Global de Semillas. Este repositorio internacional funciona como un sistema de respaldo para las colecciones de germoplasma del planeta, asegurando la conservación a largo plazo de variedades vegetales de importancia para la alimentación.

Se trata de una nueva compañía que une las operativas de Lanafil, Procampo y Agroenfoque con un argumento: “saber de campo”

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