Agricultura

Cultivos de verano “jugados” a las lluvias de la semana próxima

Carlos Dalmas, asesor privado y productor agrícola de Colonia, señaló que los cultivos de verano, específicamente la soja, “viene bien” -sobre todo en la zona de Tarariras- dado que las implantaciones fueron buenas y se cuenta con un buen desarrollo. Sin embargo, advirtió que las chacras tienen agua “para menos de una semana” y los productores están “muy jugados a las lluvias de la semana que viene”.

Soja. Foto: Marcos Carrera en Twitter

Según indicó, en las zonas de San José, Nueva Helvecia, Cardona y algo de Soriano las chacras “están bastante complicadas” porque las últimas lluvias no llegaron y existe una alta dependencia por lo que pase la semana que viene. 

“Si no se concretan las lluvias la producción se va a empezar a comprometer, aunque los pronósticos, por ahora, son bastante alentadores”, dijo.

También aseguró que el productor intentó vender todo lo que se puede comprometer, aunque “es muy temprano y venimos en medio justo de agua”. 

“Creo que son precios muy buenos, nunca nos imaginamos. Es muy buen precio para ir tomando posición. Nadie se anima a cerrar demasiado volumen porque falta mucho, falta agua y también por experiencia. El productor vende volúmenes que puede cumplir”, comentó.

Sobre los rendimientos de equilibrio, sostuvo que en soja de primera se habla de 2.000 o 2.100 kilos (incluye renta); y en soja de segunda unos 1.200 kilos por hectárea.  

Maíz. Respecto al panorama para los maíces, indicó que los de primera sufrieron muchísimo la falta de lluvia y si bien en chacras puntuales tuvieron más suerte, “no es muy lindo el escenario para los maíces de primera”. 

“Creo que no vamos a cerrar una buena productividad en maíz este año porque no ligaron la lluvia en el momento que la necesitaban”, dijo. 

En cuanto a los de segunda, comentó que se implantaron muy bien y están a tiempo de recibir alguna lluvia que los pueda ayudar. 

En tanto, señaló que el mercado de maíz todavía no está armado, pero se prevé que los precios sean superiores y, por lo tanto, el rendimiento de equilibrio baje (se espera que con 5000 kilos por hectárea se pueda cubrir los costos).

Escuchá la entrevista completa a Carlos Dalmás: