Lechería

Lechería alerta “desmantelamiento” del sector

Pide medidas “urgente” de “gran impacto”; manejan cierre de alguna planta y desempleo

Gremiales reunidas en San José. Foto: Ricardo Reilly (Twitter).

Gremiales reunidas en San José. Foto: Ricardo Reilly (Twitter).

Pablo Antúnez – San José | Ya son 1.200 los operarios del sector lechero que están en el seguro de paro y las gremiales le advirtieron al sector político y al gobierno que si no se encuentran soluciones más de fondo al endeudamiento que hoy vive el sector y nuevos “flotadores” para poder seguir produciendo, es posible que alguna industria láctea cierre alguna de sus plantas, generando mayor pérdida de puestos de trabajo.

Los tambos bajan la cortina por su alto endeudamiento, hay un envío récord de vacas a frigorífico para poder mantenerlos operativos y el volumen de leche producido cayó 20%, generando endeudamiento también en la industria, que tiene costos fijos para diluir en menos volumen de leche a procesar.

La Asamblea Abierta de Productores Lecheros, celebrada ayer en Capurro (San José), con el apoyo de más de 20 gremiales agropecuarias de todos los sectores, mostró esa preocupación por un sector que “sigue cayéndose a pedazos” y exigió “medidas de fondo al sector político” que no generen más endeudamiento, para mantener la producción hasta que se salga de la crisis.

El sector ocupa hoy 800.000 hectáreas y entre la fase primaria e industrial emplea a 20.000 personas. Su endeudamiento hoy supera US$ 400 millones sólo a nivel de producción; con el Banco República se mantiene una deuda de US$ 250 millones; alrededor de US$ 50 millones con los proveedores y unos US$ 130 millones con la banca privada.

Los productores deben el 70% de lo que producirán en un año, cuando en 2013/14 debían apenas el 23%. Con un precio de leche de entre US$ 0,25 y US$ 0,27, por debajo de los costos de producción, se generará una pérdida acumulada de US$ 100 millones este año. Al no cubrir los costos de producción es muy fácil endeudarse y “la crisis no se arregla vendiendo vacas (la faena de vacas lecheras creció 23%)”, advirtió el presidente de la Sociedad de Productores de Leche de Florida, Horacio Rodríguez, una de las 20 gremiales convocantes.

Más de 500 productores de 17 departamentos —también algunos políticos y los jefes comunales de Florida y San José, Carlos Enciso y José Luis Falero, repectivamente— terminaron apoyando el accionar de las gremiales lecheras y apostaron a continuar por el camino de diálogo con el gobierno y el sector político, para encontrar una solución a la crisis.

Con duras críticas al sector político y especialmente al partido de gobierno, la asamblea advirtió que “si no se toman medidas urgente de gran impacto, el desmantelamiento de la lechería es inminente”. Por eso, la asamblea le pidió al sector político y al gobierno que “asuma el compromiso de evitar la destrucción de tantos años de historia y trabajo de la lechería”.

Apoyos. Las gremiales lecheras plantearon a los productores las medidas que elevaron al Ejecutivo y enumeraron los logros, reconociendo el esfuerzo del gobierno en un momento difícil del país. Sin embargo, la asamblea también reflejó en su declaración final una alerta por “los altos costos del Estado, reflejado en la carga impositiva, el costo de la energía y el combustible, que son los más caros de la región. Todo eso provoca una gran falta de competitividad que dificulta el normal desempeño de los procesos de producción”.

“Reconocemos las medidas que salieron desde las gremiales, pero han tenido alteraciones, contemplan a productores pequeños, pero no contemplan al total de la leche y se sale adelante con todos los productores, porque de lo contrario no vamos a tener una lechería fuerte”, advirtió Rodolfo Braga, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL). “Se precisa capacidad para seguir funcionando y no hay capacidad para aumentar el endeudamiento”, dijo Braga. Los productores no descartan pedir algún subsidio porque el FFAL III sale de su remisión.

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