El primer programa de streaming agropecuario volvió a decir presente en la Expo Rural del Prado y tuvo un día de mucho disfrute desde el stand de Banco Santander, al lado del ruedo.
Con todo el equipo de la Sociedad Rural de Río Negro, la Universidad ORT, RB Video Digital y los diferentes sponsors, Hernán “Toti” Zorrilla condujo la segunda edición de La Sede desde la principal muestra agropecuaria del país.
El evento se desarrolló en vivo y estará disponible en las próximas horas en las redes sociales de la gremial y de Rurales El País.
La apertura la llevaron adelante Rafael Ferber, presidente de la Asociación Rural del Uruguay; y Gustavo Trelles, Country Head de Banco Santander en Uruguay. Ambos coincidieron en la importancia de estas instancias en el Prado, más allá de las propias actividades en pista u otras que sean estrictamente vinculadas a la producción. La Rural del Prado ha sido, es y seguirá siendo, punto de encuentro de amigos de todas partes del país, por lo que tener la oportunidad de intercambiar historias también es muy importante.
La mesa estuvo compuesta por Manuela García Pintos, periodista de Rurales El País; Alberto “Cuqui” Pereira Micoud, productor ganadero de Hereford y Angus y ex presidente de la Asociación Rural del Uruguay; Martín Gurméndez, criador de caballos criollos y Rafael “Panchi” Elhordoy, productor ovino.
En esta oportunidad los temas fueron de los más variados: cómo era el Prado antes vs cómo es ahora, los recuerdos de cada uno de los participantes de las distintas ediciones o de vivirlas desde diferentes lugares, el momento actual, los ovinos, las distintas razas, el gremialismo y el futuro del Uruguay agropecuario.
Para cerrar, La Sede tuvo su momento de música cuando ya había caído la noche al costado del ruedo. Gabriel de la Rosa, Agustina Mas Ferrari y Niki Cedeño hablaron de su pasión por el folklore y lo que significa el Prado para ellos. Los Chalcharrilla luego, grupo familiar que conforma la familia Zorrilla de San Martín en honor a Los Chalchaleros hizo retumbar los bombos y las guitarras en el cierre, reivindicando uno de los legados más lindos del país y de nuestro sector: familias vinculadas a la producción, que disfrutan de este estilo de vida, que lo celebran cantando y sobre todo, abriendo sus costumbres a muchos amigos, exactamente cómo sucedió en La Sede.