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Confirmaciones y sorpresas

El rodeo urguayo cada vez es más joven, y eso genera expectativas de que haya un crecimiento en la tasa de extracción. En ovinos, se dio la principal sorpresa, ya que a pesar del buen momento, nuevamente bajó el stock

Ing. Agr. Rafael Tardáguila | rafael@tardaguila.com.uy

Los datos del rodeo vacuno y ovino en Uruguay al 30 de junio de 2026, dados a conocer por el Ministerio de Ganadería en el contexto de la Expo Prado, confirmaron algunas previsibles tendencias, pero también hubo sorpresas.

La cantidad total de vacunos aumentó bastante más de lo que se preveía. Era claro que aumentaría, esa fue una de las confirmaciones, pero lo hizo en un número superior al previsto. Al 30 de junio había en el país 11,84 millones de vacunos, casi 400 mil más (3,5%) que un año atrás y el rodeo más numeroso desde 2021, cinco años atrás.

En realidad, la cantidad de vacunos en Uruguay se ha mantenido relativamente estable en el primer cuarto de este siglo, oscilando en el entorno de los 11,5 millones. Lo que cambia, y de forma más que interesante, es la composición de ese rodeo. Cada vez es más joven y criador, tendiendo a parecerse a la composición de las ganaderías desarrolladas de países del primer mundo.

La cantidad de vacas de cría en el rodeo alcanzó un récord de 4,44 millones de cabezas. Con las interrupciones lógicas determinadas por adversidades climáticas, como fueron las sequías de 2008-09 y la de 2022-23, la tendencia es de sostenido crecimiento y con toda seguridad se mantendrá en año venideros. Este aumento en la cantidad de vacas, junto con una más lenta pero igualmente persistente tendencia de mejora de la tasa de destete, permite que se produzcan cada vez más terneros. En 2026 se contabilizaron 3,118 millones de animales de esta categoría, sorprendiendo por el hecho de haber superado el registro del año anterior y alcanzando un nuevo máximo histórico para el país.

Cantidad de vacas de cría .png

La expectativa era que la cantidad de terneros se mantuviera en niveles altos, del entorno de los 3 millones, pero levemente por debajo del registro de 2025. Sin embargo, superó con cierta holgura el dato del año anterior. Parte de ese crecimiento se debe a que el rodeo de cría aumentó en unas 78 mil cabezas, pero se preveía una tasa de destete algo menor que la finalmente registrada, de 71,0%, medio punto porcentual superior a la tasa de 2025.

Otro dato que no generó sorpresas fue que se constatara un aumento significativo en la cantidad de animales de 1 a 2 años, tanto novillitos como vaquillonas. Esa es la generación de los más de 3 millones de terneros contabilizados a mediados del año pasado, en tanto que la generación anterior era la diezmada por la sequía de 2022-23. Los novillos de 1 a 2 años aumentaron 22,2% anual a 1,104 millones de cabezas y las vaquillonas de 1 a 2 años lo hicieron 14,8% a 1,35 millones.

Tampoco sorprendió el descenso de las categorías más años de novillos, los de 2 a 3 años porque son la generación de la seca y los de más de 3 años manteniendo la tendencia de descenso de largo plazo, relacionada con el mayor peso relativo de la terminación de animales más jóvenes, fundamentalmente en corrales de engorde.

El rodeo cada vez más joven lleva a que tienda a crecer la tasa de extracción. En este indicador la ganadería uruguaya también se arrima a los números de las desarrolladas. Promediando la década pasada la tasa de extracción (la suma de animales faenados y exportados en pie con relación al rodeo total) era de 17-18%; en 2025 fue de 24% y la expectativa es que crezca, tendiendo a arrimarse al entorno de 30%. Por el momento se está lejos de esos niveles, pero se camina hacia allí a paso firme.

Ovinos.

En ovinos, el total de existencias cayó 3,9% anual, a 4.57 millones de cabezas, frente a las 4.75 millones de 2025, de acuerdo con los datos del SNIG al 30 de junio pasado.

Fue uno de los datos que generó sorpresa. La expectativa era que, al menos, la cantidad de ovinos se mantuviera estable. La faena de ovinos se contrajo de forma significativa en el primer semestre de este año, a lo que se sumó una mortandad de ovinos significativamente menor (unas 70 mil cabezas) que en 2024-25. Posiblemente haya que esperar al ejercicio actual para que la cantidad de ovinos se estabilice y comience una paulatina recuperación.
Las bajas más pronunciadas se dieron en borregas de 2 a 4 dientes (-44,6%, a 221.431) y en ovejas de descarte (-22,1%, a 178.249), mientras que ovejas de cría, el grupo de mayor peso en la majada, cayó 2,5%, a 2.568.100.

En sentido contrario, los capones subieron un inesperado 45% anual, a 374.727, en contra de la tendencia de varias décadas de caída en la cantidad de animales dentro de esta categoría. A finales de la década de 1980, cuando la majada era eminentemente lanera, había en el país casi 6 millones de capones. Ahora, con el mencionado aumento, hay poco más de 5% de esa cantidad.

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