En algunas ocasiones, las iniciativas que tienen como trasfondo la espontaneidad y el corazón solidario, son más potentes que aquellas que se preparan con demasiada anticipación. Tal es el caso del remate solidario que organizó Campo Mercado en beneficio de Rancho Cero, el proyecto de Cireneos encabezado por el padre Juan Andrés “Gordo” Verde que busca atender a familias en situación de extrema precariedad y construirles una vivienda, hecha con contenedores, abandonando así sus ranchos. Tan espontáneo fue que cuando comenzó el Prado, el viernes 11, esta actividad no estaba prevista, pero con ideas de todos los involucrados (equipo de Campo Mercado y de Cireneos) fue tomando forma y el resultado habla por sí solo.
Los premios, donados por los propios protagonistas muestran lo que fueel nivel de adhesión: camiseta de Uruguay de Diego Godín firmada, la de Real Sociedad de Gonzalo “Chory” Castro firmada, bolso de Sierra Mora, cuadro de Mercedes Abella, camiseta de Sebastián “Papelito” Fernández de Danubio firmada, raqueta del tenista uruguayo Pablo Cuevas, remera y taco del polista uruguayo “Pelón” Stirling, camiseta de Uruguay de Santiago Bueno, recado de Loja Charrúa, portera de Steel Agro, parrillero de Cireneos, set de tablas, 15 dosis de semen a elección de Selecta, camiseta de Nacional de Martirena y Boggio, de Peñarol de Fabián Carini, camiseta de Uruguay de Diego Forlán, participación de cabaña El Chamamé con potrillos, entre muchos otros objetos.
Resultado. En total, se recaudaron a través de las ventas más de US$ 30.000, cuando el objetivo inicial al momento de la idea era de US$ 15.000 para construir una casa con un contenedor. Por lo tanto, este remate solidario apoyado por un gran número de personas y empresas, puso dos casas contenedores para Rancho Cero.
“De una manera divertida, familiar, juvenil y muy comprometida, hubo mucha gente que puso el corazón y se la jugó. Lo recaudado nos permite llegar con Rancho Cero a dos familias más”, señaló el Gordo Verde, y agradeció a Campo Mercado y todo el equipo, así como a toda la Asociación Rural del Uruguay y especialmente a Andrea Galeano, por el compromiso con Rancho Cero.
Sebastián Fuentes, director de Campo Mercado, definió la jornada como “emocionante” y remarcó que “superó ampliamente las expectativas económicas”.
“Fue algo improvisado, ´peloteando´ en la oficina con el equipo, un par de días antes ya nos habíamos puesto la meta de una casa y terminamos duplicándolo”, explicó. Sobre el futuro no dudó: “Veo mucha gente con ganas de seguir apoyando la causa, así que vamos a repetirlo el año que viene”.
Hernán Silva, también director de Campo Mercado, contó que la idea nació de manera espontánea, tras visitar el stand de Cireneos. “Quedamos totalmente sorprendidos por cómo representaron algo que es una realidad y entonces pensamos que de alguna manera teníamos que ayudar”, recordó. A partir de ahí trabajaron la convocatoria: “Fue impresionante cómo se prendieron. Ver amigos, clientes, gente que se sumó en el mismo remate, algunas cabañas donando caballos en el momento, todo para llegar a las dos casas que finalmente conseguimos”, contó. El equipo que organizó el remate valoró especialmente el trabajo de todos: quienes se acercaron, quienes donaron, quienes ayudaron... “No es lo mismo que venga alguien y done dos contenedores que lograr lo mismo pero involucrando tanta gente”, dijo Silva.
El balance lo dejó el padre Gordo Verde: “Gracias a este remate solidario de Campo Mercado nos llevamos algo que vale muchísimo más que cualquier cifra: dos familias más que están un poco más cerca de poder decir ‘esta es mi casa’”.
El “Gordo” Verde contó de Rancho Cero y la búsqueda de visibilizarlo en el Prado, sin victimizarse pero generando conciencia. “Un problema estructural solamente puede empezar a cambiar de verdad cuando existe una conciencia colectiva de que ese problema existe, y el Prado nos da una oportunidad enorme para eso: para que miles de personas puedan conocer, preguntar, involucrarse y descubrir que todos podemos hacer algo”, comentó.
Fuentes comentó también que están felices de colaborar con un evento de estas características para un proyecto tan especial, valoró el apoyo de todos los que donaron o participaron de alguna manera y manifestó estar ansioso por ir a entregar las dos casas y conocer más de cerca el proyecto. Verde cerró: “El Prado tiene algo muy especial: acá se encuentran las raíces y las tradiciones con la tecnología, el pasado con el futuro, el campo profundo con el movimiento de una ciudad que se alegra por cada reencuentro. Me faltan palabras para agradecer lo vivido en este Prado 2026. Nos llevamos algo que para nosotros vale más que cualquier cifra: dos familias más que están un poco más cerca de poder decir “esta es mi casa”.