Publicidad

Ganadería tracciona con fuerza y agricultura ofrece alternativas: Agrofuturo realizó dos jornadas en el este del país

En un sitio se observó interacción de arroz con pasturas y verdeos, en otro ensayos de raigrás y festuca con riego

Diego Pérez del Castillo.
Hernán T. Zorrilla.

Son cada vez más las empresas agropecuarias en los distintos rincones del país que diversifican su producción. Esto ha permitido, entre otros grandes beneficios, mitigar riesgos y capturar las oportunidades que ofrecen los agronegocios en su conjunto. En el este, los arroceros dejaron de ser solo arroceros para ser agricultores y ganaderos. En el litoral, corazón agrícola del país, los indicadores de envío de ganado a faena hablan por sí solos. El crecimiento del maíz en todo el país, variedad de pasturas, el riego y más...

Agrofuturo es una empresa que opera en el mercado desde 2004 y está encabezada por 4 socios referentes en el rubro: Diego Pérez del Castillo, Pablo Civetta, Diego Andregnette y Andrés Pérez del Castillo. Trabajan en diversas áreas: semilla de forrajeras, cultivos de verano, bioestimulantes, fitosanitarios, coadyuvantes y ahora están con una nueva inversión en una planta de producción de biológicos.

“La empresa está trabajando en varias áreas, el fuerte sigue siendo la zafra de semillas forrajeras pero tenemos también cultivos de verano con la representación de Advanta en girasol, maíz y sorgo, así como la línea de bioestimulantes de Daymsa, los coadyuvantes de SpeedAgro que se venden todo el año y los agroquímicos de Rainbow, con un área menor pero que también se mueve todo el año”, aseguró Diego Pérez del Castillo desde la central logística de Agrofuturo en ruta 101, a las afueras de Montevideo.
Además la empresa está trabajando en biológicos, con el convencimiento de que su crecimiento es interesante y hay camino en esa línea. “De hecho estamos invirtiendo en una planta de producción”, comentó Pérez del Castillo, quien reforzó la prolijidad como activo principal de la empresa.

Jornadas. En las últimas dos semanas, Agrofuturo realizó dos jornadas interesantes: la primera en Rocha en el establecimiento El Sauce y Sauce Alto y otra en Vergara, ruta 18, en Treinta y Tres.

“La primera de ellas fue en una zona de campos arroceros, con muy buena concurrencia, viendo dos sistemas que complementan el arroz con las pasturas incorporando el sorgo forrajero con la tecnología igrowth resistente a imidazolinonas”, comentó. Allí los esquemas contemplan arroz, sorgo forrajero y luego una pastura de festuca con leguminosas que puede durar 4 a 5 años.

Juan Manuel y Álvaro Pérez Ferreira y Álvaro, padre y tío de Diego, están al frente del establecimiento desde hace 50 años. “Conocen bien esos campos, no tenemos tantas opciones como en otras zonas del país pero se han logrado hacer cultivos y rotaciones interesantes”, indicó.

En esta zona sí o sí tiene que haber un área importante de verdeos de invierno, ya que el momento más crítico de falta de pasto en el este es el invierno. “Siembran un 20% de pasturas y un 15% de verdeos”, comentó el director de Agrofuturo. Este sistema está permitiendo hacer un ciclo completo muy intensivo, donde se venden novillos como máximo a los 2 años en primavera, aunque el objetivo es venderlos de 16 o 18 meses antes del segundo invierno, y se está logrando.

En la segunda jornada en Treinta y Tres se vieron ensayos en raigrás de diferentes ciclos, ploidías y manejos. Lo más importante, según Pérez del Castillo, es decidir qué raigrás se adecúa mejor a cada sistema. Si se pasa de verdeos a cultivos de verano convienen materiales de ciclo corto o intermedio como Verdure o Campero y si no va a cultivos de verano se puede utilizar un ciclo más largo como Torpedo o Allure. En los ensayos también se pudo observar el trébol persa, leguminosa anual que se va incorporando a los sistemas, entre otros objetivos buscando fijar más nitrógeno al suelo.

En las paradas a campo se vieron praderas en base a gramíneas perennes, festucas de distintos años y lo más llamativo: una festuca con trébol blanco y lotus bajo un pívot. Esto se va a regar, con alta expectativa de producir mucho pasto y por ende mucha carne. “En el eje de 650, 700 u 800 kilos de carne por hectárea”, comentó Pérez del Castillo, destacando que estas acciones entregan más estabilidad.

Expansión. Pérez del Castillo se mostró como un gran defensor de la planificación de las empresas con rotaciones estables para la producción. “Este año hubo aumentos en verdeos de invierno pero no tanto en pasturas perennes, posiblemente el productor con estos precios pensó en aprovechar el momento con alcomida más rápida”, indicó. El precio del ganado, según dijo, se estima que vino para quedarse un tiempo más, por lo que en el otoño de 2027 puede haber aumento de verdeos y pasturas permanentes.

Al hablar de girasol, Pérez del Castillo también fue optimista. “Hace 6 o 7 meses pensamos que el área crecería y no sucedió esto por el anuncio de muchas lluvias o la mejora en el precio de la soja”, comentó. De todos modos, expresó que el girasol va a volver a crecer en los próximos años, siendo un cultivo más en las rotaciones con muchas ventajas como un ciclo relativamente corto, buen rastrojo para lo que viene después y diversificación en condiciones de negocio.
El maíz también ha crecido, al igual que el sorgo forrajero, consolidando una señal más de que el productor está observando mucho el precio de la carne para tomar sus decisiones.

Buen escenario para la carne impulsa inversión de tecnología en forraje, cultivos de invierno conservan potencial

Publicidad

Publicidad