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El arroz uruguayo en una cruz de caminos: precios bajos y falta de competitividad desafían su creatividad y resiliencia

Luego de fijar el provisorio en US$ 9,10, el sector trabaja con el Gobierno en herramienta financiera para esta siembra

Arroz.
Arroz.
Rurales El País.

La noticia de la fijación del precio provisorio en US$ 9,10 para la zafra 2025/26 es una perla más de un collar que se viene armando desde hace un par de años en el sector arrocero. Uruguay exporta el 95% de su producción para un producto que intercambia menos de un 10% de lo que produce en el mundo. Además, está asociado a la seguridad alimentaria y es extremadamente transparente a la oferta y demanda internacional, motivo por el cual nuestro sector queda rehén del escenario de precios internacional, sumado al hecho de no contar con un mercado interno de volumen. Si a eso le agregamos costos al alza y falta de medidas vinculadas a la mejora de la competitividad en el país, parece la receta perfecta para la crisis que está viviendo el rubro.

“La definición del previo provisorio refleja la actualidad del sector arrocero nacional, como está sucediendo también en otras partes del mundo: precios bajos y costos en aumento a nivel de chacra e industria”, comentó Diego Nicola, gerente de Saman y presidente de la Gremial de Molinos Arroceros. Según explicó, el provisorio es un reflejo de lo que va vendido en la zafra, que en este caso era un 35%. “Los precios han venido aumentando desde el cierre de la zafra pasada, por lo que la proyección al 28 de febrero de 2027 sería superior a la que llevamos a la fecha”, agregó.

La Asociación Cultivadores de Arroz tuvo hace unos 10 días la asamblea extraordinaria en Treinta y Tres, donde directivos presentaron a productores asociados los resultados de la negociación del precio provisorio. La estimación del costo industrial generó malestar, al punto de que la moción emitida marcó que exhortan a la directiva a no aceptar estimaciones así en negociaciones futuras.

Guillermo O´Brien, presidente de ACA, comentó que el precio tiene una caída de 46% respecto al de dos zafras atrás, con los costos igual o por encima, lo que genera una situación preocupante. “Nuestro precio se toma con las ventas del 34% y se presupuesta por parte de la industria el costo industrial estimado, al que ubicaron entre un 10% y un 11% por encima. Desde ACA creemos que ese costo debe tender a la baja: con la realidad de Uruguay y frente a una baja de valores internacionales, si no se controla el costo se estará comprometiendo al sector productivo, necesitamos gestión de crisis y tomar medidas que pueden ser duras”.

Diego Nicola comentó que se usó la misma estimación del costo industrial que el año pasado, basado en los ajustes que tienen mayor impacto: tipo de cambio, fletes, energía eléctrica, mano de obra y volumen recibido, que fue 10% menor que la zafra anterior. También sostuvo que este escenario desafía al sector a ajustar estructuras en años malos y no sobredimensionar los buenos. “Hay que ir eligiendo los negocios en relación ingreso-costo”, indicó. Además, expresó que la caída del precio internacional se ha dado por grandes cosechas en Asia y mayor oferta en el Mercosur, Europa y Estados Unidos, además de tener mucho stock en el mundo. Como contracara de esto, el nuevo informe del USDA marca un recorte de casi 30% en la superficie de arroz en Estados Unidos para esta campaña. A su vez la guerra y conflictos geopolíticos han agregado un componente de inestabilidad que tampoco colabora.

Instrumento financiero. La gremial de productores ha tenido la inciativa de comenzar a plantear las dificultades al ministro Oddone desde octubre del año pasado. “Esta situación produce endeudamiento, las cuentas no cierren y a pesar de una cosecha de 9.300 kilos en promedio los productores tienen pérdidas de US$ 350 a US$ 400 en esta cosecha que terminó, pero con la cola negativa del año pasado marca que en dos zafras se generaron deudas por US$ 500 por hectárea”, dijo O´Brien. Por eso, se está trabajando en la implementación de un crédito para el productor de hasta US$ 500 por hectárea, con cuentas individuales y de forma elegible, garantizados por el SIGA con plazo de repago de 7 a 10 años. El sector también crearía un fondo de garantía solidario para hacer frente a nuevas crisis. “Tenemos el compromiso del ministro Oddone de buscar la manera que esto esté disponible para la próxima siembra”,

Posibilidades. Nicola manifestó que desde el sector se encuentran buscando y pidiendo la apertura de mercados y mejora en la competitividad. La noticia del acuerdo Mercosur -UE es muy buena, sobre todo porque Uruguay envía un 20% de su arroz a ese destino y porque es allí donde el proceso de certificaciones que viene llevando adelante el rubro puede tener ventajas. “La cuota aún es pequeña, en 5 años se llegaría a 60.000 toneladas para el bloque y solamente Uruguay exporta 200.000 toneladas”, indicó.

Sobre el mercado de Centroamérica, explicó que es un gran consumidor de arroz cáscara y la demanda sigue desde ese origen, pero se debe pelear con precios competitivos. El Mercosur está ganando terreno a Estados Unidos basado en calidad, pero Brasil hoy tiene mejor posibilidad por precio que nuestro país.

“El principal desafío es maximizar cada uno de los negocios potenciales y sostener al máximo posible la producción como una apuesta al futuro. Para esto, es necesario hacer una revisión continua de los procesos industriales con el objetivo de reducción de costos, así como también la aplicación de nuevas tecnologías y un proceso de innovación continua. Y a nivel de ventas, seguir diferenciándonos en calidad, servicio y certificaciones para competir no solamente en precio”, cerró Nicola.

O´Brien mencionó un moderado optimismo hacia adelante. “La próxima siembra dependerá en gran medida de la herramienta financiera que quede disponible, pero el gobierno y la clase política deben entender lo antes posible que si no se toman medidas de impacto, los sectores productivos entrarán en problemas graves. El arroz por el precio internacional ya lo hizo, si no bajamos el gasto del Estado y poder desde ahí ajustar tarifas, el Uruguay productivo no tiene futuro y estará a merced de los vaivenes de precio del mundo”.

Una vez más, el sector arrocero atraviesa una fase compleja. Una vez más se necesitará creatividad, resiliencia y mucho arroz para salir adelante.

Arroz.
Arroz.
Santiago Ferrés.

Malestar por el costo industrial establecido

La moción presentada por los productores luego de la Asamblea Extraordinaria califica como “inaceptable” la estimación del costo industrial para la última negociación, además de exhortar a los directivos a no aceptar nuevamente una negociación bajo estas condiciones. En el mismo documento se valora el trabajo de la directiva a la hora de negociar un instrumento financiero para hacer frente a la próxima zafra.

Al cierre de la moción, productores expresaron “incertidumbre de si el sector industrial tiene interés de mantener el sistema precio convenio”. Según fuentes de la industria consultadas por Rurales El País, hay sorpresa por este punto y no está sobre la mesa ninguna otra opción que no sea la actual.

Tercera mayor cosecha de arroz en volumen de la historia

A pesar del contexto de precios adverso, la zafra 2025/26 consolidó la tercera mayor producción de la historia del país.

Según datos proporcionados por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la última zafra representó un volumen total de 1.551.226 toneladas de arroz, el tercer mejor registro de la serie histórica.

Para complementar estos datos, es preciso traer de nuevo información proporcionada por el Taller de Evaluación de Zafra que se realizó en INIA Treinta y Tres en el mes de mayo, donde se analizó buena parte de la superficie total a nivel nacional con los datos presentados por Saman, Casarone, Coopar, Adecoagro, Dambo y Arrozal 33. Se registraron en el país unas 163.757 hectáreas según datos de ACA y con un 85% de la superficie relevada se puede ver un rendimiento promedio de 9.338 kilos por unidad de superficie. Esto, en una campaña desafiante y que tuvo por momentos un clima que no fue el óptimo en verano, muestra un excelente desempeño de los productores que sostienen la tasa de crecimiento de 100 kilos por año.

La región que concentra mayor cantidad de superficie continúa siendo el este del país, con algo más de 100.000 hectáreas, pero en esta campaña la sorpresa la dio el norte obteniendo el promedio más alto de las tres regiones con 9655 kilos por unidad de superficie. Respecto de variedades, INIA Merín continúa siendo el cultivar más utilizado.

Al hacer un repaso en los precios, se puede ver con claridad la caída a la que el sector se ha enfrentado en los últimos 24 meses. El precio definitivo de la campaña 2023/24 estuvo fijado en US$ 17,05, siendo el valor más alto del que se tenga registro en la historia del arroz nacional. Luego comenzó la caída. Para el precio provisorio de la campaña 2024/25, la bolsa de 50 kilos de arroz sano, seco y limpio quedó en US$ 11,05. Si vamos al definitivo de esa zafra, fijado hace menos de dos meses, el valor de la bolsa se marcó en US$ 10,50. Tan solo unas pocas semanas después, el provisorio de la zafra 2025/26, que se terminó de cosechar en este otoño, marcó los US$ 9,10 antes referidos.

A la vista está la paradoja del sector, que aún en un contexto complejo de precios y costos sigue superándose en producción y obteniendo los rendimientos más altos del mundo y un arroz de calidad.

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