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Concluye la zafra de verano; el invierno dependerá de una recuperación de los precios

En ganadería y agricultura el escenario es bueno y el precio de los granos ayuda

Soja.
Soja.
Rodrigo Kent.

En el suroeste del país, la cosecha de cultivos de verano “ha sido mala, todavía no se terminó, tenemos sojas sin cosechar por la humedad que tuvimos en los últimos días, así que el año acá en Colonia ha sido difícil”, señaló Darío Jorcín, productor agropecuario en la zona de Tarariras.

En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Jorcín comentó que los rindes “han sido tremendamente dispares, tuvimos algunos de 600 y 700 kilos por hectárea, y en otras chacras superamos los 2.000 kilos, hay de todo, pero el promedio es bajo y el precio tampoco acompañó, porque fue poco lo que se vendió por encima de US$ 400”.

Las complejidades también abarcaron al maíz de primera, mientras que en segunda el panorama es algo mejor.

Con respecto a la campaña de invierno, Jorcín comentó que el 80% del área ya se ha sembrado, y el restante depende de la culminación de la cosecha de soja. “Este año se sembró bastante menos carinata, pero ya está todo sembrado, y los cultivos vienen lindos”.

Al igual que lo que sucede con los cultivos de verano, en invierno los precios tampoco conforman al productor, exceptuando a la canola. “En cebada se lograron hacer algunas ventas de 2.000 kilos que son las que se hace cuando se está sembrando hasta en US$ 260, pero ahora nuevamente está en US$ 220, entonces se precisan muchos kilos y no es fácil sacar todos los años 4.500 kilos por hectárea”.

Con este escenario planteado, el negocio agrícola “está tirante, es un año que no vamos a hacer una buena base, me da la impresión de que los precios tendrían que cambiar, sobre todo en las gramíneas, porque a estos precios es difícil que se siga avanzando en la agricultura”.

Un punto importante y positivo, es que el buen momento de la ganadería ayuda a convertir el grano en carne, e incluso también en leche, abarcando esto a cultivos como maíz, cebada y trigo. “Si la carne sigue valiendo por encima de US$ 5 y la leche US$ 0,40 los granos pasan a ser carne y leche”.

Por otra parte, sobre el negocio de la lechería, Jorcín comentó que “tiene precios relativos buenos, porque convertir el grano en leche es algo que funciona bien. Tenemos mucho pasto, porque el clima ha acompañado y eso se nota en que las fabricas están recibiendo más leche de lo normal”.

Esto ha generado que fabricas que trabajan exclusivamente con el mercado interno “esté saturado, algunas fabricas están complicadas para recibir leche, estamos un 15% por encima de lo normal, y eso las está complicando”.

“Normalmente cuanto más kilos tenés, lo vendes a mejor precio, si tenés 1.000 novillos los colocas a mejor valor que si tenés 100, en la lechería pasaba lo mismo, pero hoy ya no pasa. Conaprole le paga la leche por igual a todo el mundo, pero las otras fabricas antes con volumen podías abaratar fletes y sacar un rédito extra, pero eso hoy no pasa, y están pensando en cómo van a hacer en primavera cuando haya más leche”, expresó Jorcín.

El productor agropecuario cerró haciendo referencia a la ganadería de carne, allí indicó que es un negocio que “vuela, se encierra todo, hoy una vaga refugo de tambo llega a hacer hasta US$ 1.400, y como se picó mucho maíz, se está intentando engordar, y los frigoríficos están ávidos por ganado, te invitan a hacer convenios para adelante”.

“A mediano plazo las expectativas son buenas”, indicó.

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