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Mercado: la exportación de carne dejará de crecer

USDA proyecta para el año 2020 menor producción de carne vacuna.

Ganado vacuno alimentado a grano en corrales de engorde. 

Rafael Tardáguila | [email protected]águila.com.uy

Las condiciones del mercado mundial de la carne son de extrema firmeza este año y lo volverán a ser en 2020. El faltante de proteína animal en China lo obliga a comprar volúmenes crecientes del producto en el mercado internacional. Uruguay acomodará su disponibilidad de manera de hacer el mayor aprovechamiento posible de esta situación, pero le será difícil crecer en los volúmenes exportados debido a la caída de la oferta de animales en edad de faena o próximos a edad de faena.

Los datos de existencias vacunas al 30 de junio de este año, dados a conocer por el Ministerio de Ganadería, confirman lo previsto: la cantidad de animales en edad de faena o próximos sufrió una consistente caída de más de 700 mil cabezas desde el pico de 2016, casi 30% menos, agudizando el descenso en el último año. La suma de vaquillonas y novillos de más de dos años, junto a las vacas de invernada, daba 1,83 millones de cabezas a mediados del año en curso; en un año estas categorías descendieron en 272 mil cabezas (-13%).

En base a este descenso, la oficina del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en Buenos Aires, que anualmente proyecta la producción y el volumen de exportación de carne vacuna de Uruguay para el año siguiente, considera que se producirá una caída en la cantidad de animales faenados y por lo tanto también en la producción de carne vacuna. Esto parece, ahora sí, inevitable. Desde la industria frigorífica se ha venido proyectando un descenso en la cantidad de animales faenados para 2018 y 2019 que hasta el momento no se ha confirmado, al menos no en forma significativa (el acumulado anual de faena en lo que va del corriente se contrajo menos de 3% anual). Sin embargo, dada la disponibilidad de oferta de animales pasibles de ser faenados, con toda seguridad -de no mediar contratiempos climáticos muy significativos- en 2020 habrá una caída.

Pero este descenso de la producción tendrá un impacto menor en los volúmenes de exportación. Las ventas al exterior para el año calendario 2020 se proyectan en 450 mil toneladas peso carcasa, marginalmente por debajo de las de 2019, dijo el USDA. El aumento en la importación de carne, junto con una prevista disminución de la demanda interna, parcialmente compensarán la reducción de la producción, permitiendo que el volumen exportado quede prácticamente sin cambios.

En lo que va de 2019 la importación de carne vacuna alcanzó volúmenes históricamente elevados. Uruguay pasó a ser un destino relevante de los exportadores de la región. Tan es así que se transformó en el segundo destino en importancia para la carne enfriada exportada por Brasil, solo superado por Chile, principal importador regional.

Uruguay se está comportando como lo hacen varios países desarrollados, caso de Estados Unidos y Canadá, quienes importan carne de menor valor y elevan el saldo exportable de carne más valorizada. La diferencia de precio de la materia prima en Uruguay y el resto de la región sostiene esta corriente comercial, fundamentalmente desde Brasil. El valor medio del macho para faena en Brasil oscila en US$ 2,40 por kilo carcasa, muy por debajo de los más de US$ 4 que se paga por el novillo especial de exportación en Uruguay. Esta corriente importadora, lejos de deprimir el precio de venta de la hacienda para faena, permite una mejor valorización de esta al ser volcada al mercado internacional, a la vez que el consumidor local puede acceder a un producto a menor precio.

Además, el USDA pronostica una disminución de la demanda interna para el año que viene, teniendo en cuenta que la economía uruguaya atraviesa desde hace varios trimestres por un estancamiento y que, probablemente, la nueva administración que asuma a partir del 1º de marzo deberá realizar un ajuste para intentar reducir el tan elevado déficit fiscal de casi 5% del PBI.

En síntesis, para 2020 lo que se espera es que buena parte de la disminución de la producción por la menor disponibilidad de materia prima sea compensada por el mayor volumen de importación y por una reducción de la demanda interna, permitiendo que las exportaciones se mantengan en niveles similares a los de este año. Pero no podrán crecer.