Lo que parece haber sido un diálogo informal en el lobby de un hotel, se ha convertido en una gran preocupación para el sector cárnico uruguayo, tanto entre productores como en industriales. La noticia que Uruguay le otorgaría a Brasil, parte de su cuota en China, a cambio de una parte de la cuota de Brasil dentro del acuerdo con la Unión Europea, el cual aún no se ha definido, causó asombro en el sector.
El presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, se mostró sorprendido por la noticia y dijo que “esto parece una negociación en un lobby de hotel, de tarde, o en la noche...”. En este sentido indicó que, en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes, el pasado lunes, “se le consultó al presidente (Gastón Scayola) pero no clarificó nada al respecto” y solicitó “que el gobierno desmienta esto”.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Rafael Ferber afirmó que en caso de ser cierto lo que se menciona “estaría al borde de lo intolerable e inaceptable, estamos hablando de algo muy delicado, que además no pasó por la Junta del Inac, pero estamos tranquilos a la espera de que se desmienta”. Afirmó que en diálogo con integrantes de la Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) esta noticia era totalmente desconocida por los industriales y que en caso de concretarse este planteo “estoy seguro que le va a doler muchísimo a las empresas (frigoríficas) uruguayas, a los otros no sé, me parece que es de sentido común lo que estoy diciendo”.
“Es un tema de enorme delicadeza” afirmó Ferber, que además agregó que “cuando uno tiene una cuota la defiende a muerte, y eso de que si no cumplo con la cuota estoy en una situación complicada es algo relativo, porque hay casos como el de Australia y Nueva Zelanda que nunca habían cumplido su cuota en Estados Unidos”.
Por su parte, Jorge Andrés Rodríguez presidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM) y vicepresidente de la Federación Rural, descartó que exista una negociación real para un eventual intercambio de cuotas comerciales entre Uruguay y Brasil. Rodríguez afirmó que el tema no fue abordado durante la reciente reunión de la FARM realizada en Paraguay y consideró que se trata de un trascendido sin fundamentos concretos.
“Me parece más un trascendido de alguna conversación de boliche que algo real”, expresó. Explicó además que las cuotas son asignadas por los países o bloques que las otorgan y no pueden ser transferidas libremente entre los países beneficiarios. “Lo lógico es que quien manda es quien otorga la cuota, no el país que la recibe”, sostuvo.
El dirigente recordó además que todavía no existe un acuerdo entre los socios del Mercosur sobre la distribución de la cuota negociada con la Unión Europea, por lo que Brasil tampoco tiene definido cuál será su participación.
INDUSTRIA. La noticia que fue publicada por el periódico brasileño “Valor Económico”, señala que una fuente del gobierno uruguayo entiende que el arreglo sería beneficioso y “aceptable” no solo para 2027, sino también como una solución a más largo plazo. Al mismo tiempo la publicación da a conocer que la fuente consultada reconoció que la propuesta no se había discutido con los frigoríficos ni con los productores ganaderos, aunque advierte que “se veía de manera positiva debido a la estrecha relación entre ambos países y la naturaleza complementaria de sus mercados”.
Fuentes de la industria consultadas por Tardáguila Agromercados, indicaron que esta propuesta “es un mal negocio” para Uruguay, y advirtieron que “puede generar un antecedente de riesgo a futuro”, para la habilitación de futuras cuotas.
“Parece un disparate. ¿A quién se le ocurre cambiar 100 mil toneladas por 7 mil?”, señaló una de las fuentes consultadas por Tardáguila. Más allá de los números, la mayor preocupación es que la asignación de cuotas la realiza el país que recibe el producto, en este caso China, mediante una decisión administrativa, lo que podría convertirse en una reducción de la cuota de Uruguay en el largo plazo. “Si mañana toman una medida administrativa en función de este antecedente, están generando un precedente. Me parece que eso debería negociarse a otro nivel, como algo más global”, consideró otra de las fuentes consultadas.
BRASIL. En el país norteño, esta noticia tuvo reacciones encontradas, debido a que las grandes industrias exportadoras, confían en la pronta rehabilitación del mercado europeo para las carnes brasileñas y aspiran acceder a nichos para cortes de alto valor. En tanto que las empresas de menor porte y que tienen una mayor dependencia del mercado chino, esperan con expectativas la concreción de este planteo entre ambos países. En estos momentos, debido a que la cuota de Brasil en China estaría cumplida para este 2026, parte de estas empresas han enviado personal a licencia o han reducido su plantilla de trabajadores.
De acuerdo con la publicación en el medio brasileño, “trascendió que Uruguay aceptó el intercambio, el cual entraría en vigor en 2027”, a pesar de que no se nombran fuentes del gobierno uruguayo que confirmen la supuesta aceptación. Además, menciona que “el intercambio de cuotas no enfrentaría la oposición del gobierno chino y podría implementarse mediante un acuerdo entre los dos países”.
CUOTAS. El Mercosur tiene una cuota de 99.000 toneladas peso carcasa (55% de carne enfriada y 45% de carne congelada) para ingresar al mercado de la Unión Europea con un arancel del 7,5% dentro del acuerdo entre ambos bloques económicos, sin embargo, ese volumen total se alcanzaría en 2031. Para 2027, momento en que iniciaría este intercambio, la cuota del Mercosur aumentará a 33.000 toneladas, de las cuales 18.100 toneladas serán de carne enfriada. Las autoridades brasileñas esperan que el país norteño acceda a un 40% de la asignación de esa cuota, por lo que propone otorgarle a Uruguay unas 7.600 toneladas de carne vacuna enfriada.
Uruguay posee una cuota de 324.000 toneladas para exportar a China en este año, de las cuales habría exportado 82.700 toneladas entre enero y junio, según datos del Instituto Nacional de Carnes, lo que implica una baja del 12% respecto a los volúmenes exportados el año pasado y un cumplimiento del 26% de la cuota otorgada por el gigante asiático. Para 2027, la cuota de Uruguay crecerá a 331.000 toneladas de carne vacuna al mercado chino con un arancel del 12,5%. Debido al bajo cumplimiento de la cuota, Brasil espera que Uruguay le transfiera esas 100.000 toneladas.