En el marco de la clásica reunión de los lunes de la Federación Rural, la gremial recibió en la Herradura al presidente del Instituto Nacional de Colonización, Alejandro Henry, y al director Luca Manassi. “La idea era hacer una puesta a punto ya que el anterior encuentro fue hace un año, por lo que era oportuno ponernos al día. Fue una muy buena reunión”, señaló Rafael Normey, presidente de la Federación Rural.
En diálogo con Rurales El País, Normey sostuvo que hoy desde la gremial no tiene la posibilidad de acceder a información sobre el INC de primera mano. Esto se debe a que “en esta administración el gobierno solicitó a las gremiales de Campo Unido que se nombrara un delegado, nosotros propusimos un nombre que tenía el apoyo de la Asociación de Cultivadores de Arroz y de la Asociación Rural del Uruguay, pero lamentablemente el gobierno no solo no nos respondió, sino que terminó eligiendo otro nombre y ahí perdimos la posibilidad de tener de primera mano la información”.
El lugar de los productores en el directorio de Colonización es ocupado por Karina Henderson, que fue propuesta por la Comisión Nacional de Fomento Rural, “ella debería informarnos porque es la representante de los productores, pero en la práctica no tenemos ningún tipo de vínculo. Vemos que su actuación va siempre alineada al gobierno sin hacernos ningún tipo de consulta a nosotros, quizás es la manera de proceder de Comisión Nacional”.
Con respecto a lo tratado en el encuentro, Normey afirmó: “Nos parece muy mal que se sigan comprando tierras, vemos que es un instituto que tiene muchas cosas para hacer en la interna. El INC tiene 400.000 hectáreas en propiedad, 80 años de vida y a esta altura del partido tendría que saber cruzar la calle solito, no debería necesitar recursos de la sociedad para poder funcionar”.
“En base a esa posición previa de Federación, tratamos de desglosar la discusión desde dos puntos de vista, por un lado, la parte ideológica, que es una discusión sana y está bien tenerla y, por otro lado, lo pragmático, ahí la ideología no se debe mezclar, en ese aspecto creemos que debemos de estar todos de acuerdo en que cuando hay algo que está mal hecho, hay que hacerlo bien, cuando hay una ineficiencia, hay que corregirla y cuando hay algo que no tiene sentido, hay que cortarlo”, expresó el gremialista agropecuario, que además agregó que “en este aspecto tenemos campo fértil para ponernos de acuerdo”.
Uno de los puntos en los que hay espacio para mejorar según la Federación Rural es en las asignaciones de tierras, “hay más de 30.000 hectáreas en propiedad del INC y no están aportando de manera adecuada en los formatos que se pretenden, eso significa que hay un trabajo muy importante para hacer bien antes de asumir cualquier otro tipo de compromiso en la compra de tierra”.
“El hecho de que el instituto se endeude con el Banco República para comprar más tierra es nefasto. Ellos están mandatados a cumplir con la promesa de campaña (comprar 25.000 hectáreas), más allá del sentido común y de la lógica”, afirmó Normey.
En referencia al endeudamiento, sostuvo que desde el INC se pidió un préstamo de US$ 14 millones, con lo que sumado a los US$ 10 millones de rentas generales, habría US$ 24 millones para utilizar en la compra de tierra. Con este monto, tomando una referencia de US$ 4.000 la hectárea se podrían comprar unas 6.000 este año, lógicamente que esto puede variar en función del costo del campo a adquirir.