El mercado internacional de la carne vacuna atraviesa un escenario de precios elevados y perspectivas favorables para los países exportadores, aunque condicionado por la incertidumbre geopolítica y las restricciones comerciales. Así lo señaló el broker de carnes Fausto Brighenti, entrevistado este domingo en Hablemos de Agro, de Canal 10, donde destacó que durante 2026 los valores de la carne aumentaron entre 30% y 35% en los principales países exportadores.
Según explicó, uno de los principales fundamentos del mercado es la reducción de la oferta que se espera para los próximos meses, como consecuencia de la retención de vientres en los principales países productores. Este proceso coincide con una demanda internacional sostenida, particularmente desde Estados Unidos, China y Europa. “No podemos inventar más stock, no podemos inventar más kilos. Son ciclos biológicos, llevan tiempo y la demanda corre mucho más rápido”, sostuvo.
En este escenario, Brighenti consideró que Uruguay tiene oportunidades para diferenciar su producción a través de la calidad, especialmente mediante las razas británicas y la combinación de recría a pasto con terminación a corral. Sin embargo, advirtió que será fundamental avanzar en sistemas objetivos de medición de atributos como el marmoleo y el ojo de bife, de manera de capturar mayores valores y trasladarlos a toda la cadena productiva.
Respecto a las perspectivas para 2027, el especialista planteó que la tonelada de carne vacuna podría alcanzar valores cercanos a los US$ 7.000 y que los precios del ganado continuarían acompañando la firmeza internacional. No obstante, reconoció las dificultades que enfrenta la industria frigorífica, con costos elevados y márgenes ajustados.
Finalmente, defendió la exportación de ganado en pie como una herramienta para estimular la cría y ampliar las alternativas comerciales de los productores. A su entender, el desafío de los países ganaderos será incrementar la producción y, fundamentalmente, generar mayor valor por cada kilo exportado.