Logrando la dispersión del 100% de la oferta de sus Angus, cabaña “Rancho Grande” de hermanos Betizagasti, concretó su sexto remate anual. A cargo de escritorio Aramburu, se dispersaron los 54 toros a un valor promedio de US$ 5.356, un 23,44% superior al del año pasado. El máximo fue US$ 7.920 y el mínimo US$ 4.320.
“Fue un remate muy ágil, en una hora y 45 se despachó toda la oferta”, aseguró José Ignacio Aramburu. Destacó que la demanda por esta genética quedó de manifiesto desde la previa, pues hubo más de 100 preofertas, “eso le dio una agilidad impresionante”. Destacó que hubo compradores de volumen, “que también hizo que se mantuvieran los precios desde el primer al último toro, con un trámite muy parejo, sin picos de valores”.
Por otra parte, Aramburu destacó que “la oferta estaba muy bien presentada. “Esta gente de Betizagasti tiene muy buenos pedigree, difíciles de conseguir”. Resumió que “quedamos muy conformes, porque además operaron compradores de siempre, los que siguen a la cabaña, y alguno nuevo que se va arrimando también”.