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Arroz: sí al crédito puente, mejora de precios y lluvias llenaron el caudal de las represas previo a la siembra

Si bien el panorama continúa siendo muy justo, hay algunos factores que permiten a los productores entusiasmarse

Arroz.
Arroz.
Santiago Ferrés.

Expectativa y alivio para el sector arrocero por un lado. Preocupación y márgenes escasos por el otro. El reciente temporal en el este recargó represas que venían comprometidas, pero dejó extensas áreas anegadas justo cuando la siembra está a la vuelta de la esquina. En paralelo, el mercado internacional empezó a dar señales más alentadoras y la Asociación Cultivadores de Arroz confirmó un acuerdo previo por el instrumento financiero que impulsará la campaña.

Daniel Gonnet, gerente agropecuario de Casarone resumió el temporal en dos caras. “El primer relevamiento tiene dos aspectos diferentes. Uno positivo, que es que hubo una recuperación muy importante de algunas represas que estaban bajas acá, en la zona este”, explicó. Las represas de cuencas menores, distintas a India Muerta, estaban en el entorno del 60%, con poco tiempo para acumular agua. “Vino muy bien, porque esas represas prácticamente llegaron a más del 90%. La incertidumbre que había con respecto al agua para la siembra en esas represas se disipó”, señaló. La lectura coincide con la de la ACA: “Las represas en este y centro deben haber quedado completas, y en Artigas casi”, describió Juan Silva, vicepresidente de la gremial.

El otro lado de la moneda es “complicado”, según Gonnet: “Mucho volumen de agua en estos suelos planos, con drenajes lentos. Hay mucha área inundada”. Las zonas más afectadas fueron Río Branco y Laguna Merín, donde Casarone tiene sistemas productivos importantes, y la zona de Melo, además de puntos muy comprometidos en Rocha. Silva, productor de Cerro Largo justamente, coincidió en el diagnóstico.

En materia de superficie, el monitoreo de la ACA proyecta una intención de siembra en el entorno de las 158.000 hectáreas para la próxima zafra, una reducción cercana al 3% respecto al ciclo anterior. “Lo ideal sería sembrar hacia el 20 de setiembre”, señaló Silva, aunque las lluvias podrían mover ese calendario. Gonnet reconoció que fueron meses de “barco movido” y las siembras podrían atrasarse, aunque el escenario mejoró desde distintos puntos de vista.

Buena parte de ese envión se explica por el instrumento financiero que el sector consiguió confirmar. Silva adelantó que ya está definida el área y que se completó el acuerdo inicial con el aval del Poder Ejecutivo y de la industria. “El instrumento financiero hoy está acordado con el Poder Ejecutivo y está acordado con la industria”, afirmó. Se trata de un crédito individual y elegible que aportará 500 dólares por hectárea, tomado con garantía por el SIGA y en parte por la industria, a un plazo cercano a los diez años. Resta la letra chica y el instrumento requiere una ley, por lo que su implementación completa podría demorar hasta octubre, noviembre o diciembre incluso. El esquema incluye además la creación de un fondo de garantía sectorial que se irá acumulando con el aporte de todos los productores. Esto será del orden de 3 a 4 centavos por bolsa y con el tiempo sustituirá a la garantía del SIGA. “Estimamos que al cuarto año capaz ya se empiece a sustituir”, estimó Silva.

El otro factor que reordena las expectativas es el precio. “Las ventas han subido; hoy estamos arriba de cuando firmamos el precio provisorio”, explicó Silva. Aquel valor de referencia se había fijado en US$ 308 el paddy equivalente y hoy se ubica entre US$ 335 a US$ 337, con la previsión de que la mejora se traslade al precio definitivo: “Seguramente el definitivo va a estar arriba del provisorio, que es lo que en general sucede”, agregó Silva. Gonnet cuantificó la recuperación comparando marzo-abril contra julio-agosto: un incremento “de entre 15% y 20%”, según el tipo de producto. Detrás conviven un factor climático y uno geopolítico: el efecto Niño “determina lluvias por encima de lo normal en nuestra región y sequías en regiones productoras, los monzones, que explican entre el 40% y 50% de la producción mundial, han sido erráticos y lentos”, y el arroz “es un alimento básico y una prioridad de seguridad alimentaria” en Asia, lo que genera alertas y restricciones a las ventas.

La logística aparece como el principal punto de fricción del momento. La industria lleva vendido cerca del 59% y el conflicto portuario también complica la operativa. “Los paros del puerto retrasan la llegada de los barcos; hay barcos que pasan de largo o embarques que se difieren”, planteó Silva, que puso el foco en el riesgo reputacional del país.

Ese punto conecta con la preocupación de fondo que planteó Gonnet, quien pidió correr el eje hacia lo estructural. “Uruguay es tomador de esos precios”, recordó, para agregar: “Lo que nos interesa más es discutir los costos que tenemos. En los últimos diez años tenemos un incremento de costo de más o menos 15% que solo hemos podido acompañar con una mejora de rendimiento equivalente”. En la lista incluyó la energía eléctrica, los combustibles, el transporte, los costos portuarios y el tipo de cambio. “No podemos estar siempre pensando que algún efecto externo nos ayude, como este año puede ser el Niño”, advirtió.

Panorama agridulce para el arroz, pero hay crédito y mejora de precios y eso entusiasma al rubro.

Arroz.
Arroz.
Santiago Ferrés.

Congreso Mundial de Arroz de Clima Templado será en 2027 en Uruguay

Uruguay será sede del Congreso Mundial de Arroz de Clima Templado en marzo de 2027, con base en Punta del Este y recorridas por el este del país. Organizado por INIA, la ACA y la Gremial de Molinos Arroceros, el evento fue confirmado en la edición 2024 de Nueva Orleans y busca exhibir el sistema productivo uruguayo al mundo arrocero de zonas templadas. Jesús Castillo, director del Programa Arroz de INIA, señaló que “el objetivo es exhibir al mundo arrocero de clima templado el sistema productivo uruguayo”, que combina alto nivel de investigación con la tecnología del sector privado en un sistema integrado en rotación con pasturas y soja, de “alta productividad con insumos agregados relativamente bajos, en clave de sostenibilidad ambiental”.

Gonzalo Zorrilla, ex director del Programa Arroz e integrante del comité organizador por ACA, recordó que el congreso (iniciativa australiana de comienzos de los 90) ya se realizó en Uruguay en 2003, cuando reunió a 400 personas de más de 30 países y marcó “un antes y un después” en el conocimiento del arroz uruguayo a nivel internacional.

Uso de arroz como alimento de ganado: se presentaron buenos resultados en la UPIC

A la búsqueda de nuevos negocios y mejores precios se suma una línea de investigación que la ACA viene desarrollando desde 2022: el uso del arroz como alimento para el ganado.

A partir de un estudio inicial sobre la calidad del grano y del trabajo posterior de la UPIC y la FAGRO con Álvaro Simeone a la cabeza, se presentaron resultados de suplementación a campo con autoconsumo de arroz cáscara quebrado que arrojaron muy buenos indicadores, con un coeficiente de conversión cercano a 7 kilos de arroz por 1 de ternero. En la última edición de la UPIC, en el marco de sus 30 años, se presentaron algunos datos interesantes de dicho trabajo.

La apuesta pasa por generar un negocio de grano húmedo en los propios establecimientos, ahorrando fletes y secado. “Hay que abrir una corriente de negocio, que ya se está dando”, aseguró Silva, con más de veinte lugares registrados con ese destino.

En un momento donde la tendencia de mercados para el arroz y sus precios no mostraba señales demasiado promisorias, ACA en conjunto con la UPIC y Simeone comenzaron a estudiar el desempeño del arroz como alimento de ganado, mostrando una buena performance y aprovechando el viento de cola que trae la ganadería en la demanda en mercados internacionales y los buenos precios que ofrece en el mercado local. En definitiva, esta investigación presentó una opción válida y creciente de diversificación para los productores.

INIA presentó una nueva generación de variedades resistentes a la pyricularia, otras más muy productivas y otras especiales

La jornada anual de arroz de INIA, que se realizó en INIA Treinta y Tres el pasado jueves 20 de agosto, puso el foco, en esta edición, en el mejoramiento genético, y dejó una batería de resultados que complementan el trabajo del instituto desde su estación experimental de Treinta y Tres. Según explicó Jesús Castillo, director del programa Arroz de INIA, detrás de la interacción con los breeders hay un entramado de organizaciones y grupos de trabajo que sostienen y potencian ese esfuerzo.

Lo presentado se resume en tres líneas de materiales: variedades resistentes a la pyricularia con alta calidad (del tipo Olimar, pero con ciclos más cortos que Merín, una demanda del sector productivo); variedades muy productivas, en la línea de Merín, con resistencia a las imidazolinonas (arroz CL) y variedades especiales, capaces de muy buen rendimiento y de acceder a nichos de mercado con precios mucho más altos que el arroz largo fino. Buena parte de esos materiales fue presentada por Fernando Pérez del FLAR (Fondo Latinoamericano de Arroz de Riego), socio histórico de INIA, con líneas de altísimo rendimiento y potencial de salir al mercado en el corto plazo. En materia sanitaria, Sebastián Martínez y Clara Segovia expusieron sobre marcadores moleculares y un estudio de razas para orientar el mejoramiento contra la pericularia, una de las principales limitantes del cultivo.

El aporte del LATU, otro socio histórico, estuvo a cargo del ingeniero Martín López, que repasó los diez años de la red tecnológica del arroz (integrada por INIA, la Gremial de Molinos, la ACA y el LATU) y sus líneas más nuevas en la dimensión nutricional del grano, cuyo emblema es el arroz de bajo índice glicémico. También se mostró el trabajo que sostiene al mejoramiento: Juan Rosas presentó la bioinformática que permite progresar más rápido que mejorando a campo, y el doctor Gastón Quero (Facultad de Agronomía) expuso cómo la calidad de la luz afina el manejo del ciclo y cómo, en cámara de crecimiento, se pueden lograr tres ciclos de arroz por año. Por último, Ana Laura Pereira abordó la capacidad de algunas variedades de germinar bajo el agua, una línea exploratoria que gana relevancia frente a los escenarios que podrían presentarse este año.

El sentido de tanto detalle, apuntó Castillo, está en el propio nivel del cultivo en Uruguay. "Es tan alto el potencial productivo del arroz en el país que lograr más kilos cada vez cuesta más, y eso viene cada vez más de un entendimiento mucho más fino de la fisiología y de la genética de la planta", explicó.

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