La zafra de toros comenzó en Kiyú con el 100% de la oferta vendida y un promedio de US$ 5.293. El resultado marcó el cierre de una jornada especial para la Sociedad de Criadores de Hereford, que celebró los 50 años de su Central de Pruebas y reconoció a Daniel Dutra, quien ha bajado el martillo en sus remates desde el primero.
“Hoy ha sido una fiesta de la raza y de los amigos”, expresó Dutra al finalizar la venta. El rematador se mostró conforme con la fluidez de los negocios y destacó el promedio alcanzado por los toros de campo. Aunque señaló que algunos ejemplares sobresalientes obtuvieron precios mayores y otros se ubicaron por debajo, consideró que el resultado ofrece “un indicio importante para la zafra que se avecina”.
El remate de Kiyú colocó el 100% de la oferta: 37 toros a un promedio de US$ 5.293. Los precios oscilaron entre US$ 3.600 y US$ 8.640. Se vendieron 35 Polled Hereford PI, con un promedio de US$ 5.331, y dos Hereford PI, que promediaron US$ 4.620. Frente a 2025, cuando se comercializaron 28 toros a US$ 4.667, la venta sumó nueve reproductores más y el promedio aumentó 13,4%.
Dutra sostuvo que los valores actuales de la hacienda y las perspectivas del mercado de la carne permiten esperar una buena temporada, aunque recordó que “los remates hay que hacerlos”. Tras el resultado de Kiyú, prevé una zafra “dinámica, rápida” y que avance “de menos a más”. Incluso estimó que hacia el final podría haber compradores en busca de toros cuando la oferta ya resulte escasa.
El aniversario tuvo también un momento de emoción para el rematador: el camino que une la ruta 1 con la Central Juan Méndez pasó a llevar su nombre. Dutra agradeció el homenaje y recordó la relación de amistad que su familia ha construido durante décadas con los criadores de Hereford. Al hablar de las nuevas generaciones de los Dutra que ya participan en la actividad, expresó su deseo de que ese vínculo continúe.
Para la presidenta de la Sociedad de Criadores de Hereford, Lucía Perdomo, hubo una buena demanda y el promedio fue satisfactorio. “Hoy fue mucho más que un remate”, afirmó. La celebración de los 50 años de Kiyú coincidió con el lanzamiento oficial de la zafra de reproductores y con una venta que describió como ágil.
Perdomo planteó que el aniversario invita a mirar tanto la trayectoria como el futuro de la Central. Recordó el trabajo iniciado por generaciones anteriores para probar animales en un mismo ambiente y destacó que, además de la evaluación genética, desde hace 14 años se mide la eficiencia de conversión y desde hace seis, las emisiones de metano. A su juicio, esas herramientas ayudan a preparar la ganadería para las exigencias futuras de los consumidores de carne.
La dirigente también se mostró optimista respecto a la zafra que acaba de comenzar. Señaló que los buenos valores de las distintas categorías, especialmente del ternero, impulsan la cría y podrían traducirse en una alta demanda de reproductores. Tras el promedio logrado en Kiyú, consideró que todavía podrían verse valores superiores en los próximos remates.