El negocio ganadero en Paraguay atraviesa un momento histórico a nivel de precios, con una tendencia de firmeza que ya se observa desde 2025, esto se debe, entre otros factores, a una situación de escasa oferta de ganado a nivel interno, tanto para faena, así como también en la reposición, “lógicamente que frente a menor oferta, mejor precio, es una ley del mercado y hoy Paraguay goza de precios picos para la comercialización de ganado para industria en machos y hembras”, señaló Mauro Fernández, uruguayo radicado en el mencionado país, y director de la firma consignataria MF Negocios Rurales.
Fernández, que ya lleva más de una década desarrollando su actividad en Paraguay, sostuvo que hoy los el ganado con destino a faena se comercializa entre US$ 5,20 y US$ 5,25 para toros y vaquillas, mientras que las vacas oscilan entre US$ 4,90 y US$ 4,95. “En negocios de volumen o de confinamiento se logran mejores valores”.
En el primer semestre, “vimos un récord de precios para el ganado con destino a industria y también en la reposición, pero eso es algo que hoy no se da, en la reposición actualmente es más difícil unir las puntas”, situación que a criterio del consignatario se da por dos motivos: “el principal es la cotización del dólar, el Guaraní se ha valorizado y tomado fuerza, lo que genera que quienes compran reposición vendan animales gordos en dólares y tengan que salir a reponer en guaraníes, hace un año atrás un dólar valía 8.000 guaraníes y ahora ese mismo dólar vale 5.950 guaraníes, es casi un 30%, por eso hemos tenido una baja de precios en todas las categorías, desde el toretón hasta el desmamante; el otro motivo es que en Paraguay este año el invierno fue muy bueno, húmedo, con campos empastados, y por eso los productores pueden extender la tenencia del ganado en su predio”.
Para graficar, mencionó que un ternero se comercializa entre US$ 3,80 y US$ 3,90, mientras que la hembra oscila entre US$ 3,50 y US$ 3,80.
En referencia a las expectativas con el precio del ganado a faena, “se dice que hemos tocado el techo, yo no lo sé, todas las plantas frigoríficas todas tienen capacidad ociosa para seguir faenando. Los precios están en niveles récord, pero los industriales gozan de precios récord de exportación de la tonelada de carne bovina a todos los mercados. Entonces, mientras el mercado cárnico siga pidiendo la proteína roja, nosotros tengamos para ofrecer y los valores sean buenos, no veo ningún motivo para decir que llegamos al techo, incluso si se logran mejores contratos el valor puede subir”.
Mayor presencia de confinamientos
“Hace poco veía una publicación de Valor Agro Paraguay donde indicaba que hay una suba en el peso de las carcasas faenadas. Eso lógicamente responde a los corrales de engorde, eso es un gran indicador de que está entrando mucho ganado desde los corrales”, dijo con respecto a la incidencia de los sistemas de producción intensiva.
“Paraguay ha crecido abruptamente en los últimos años en la presencia de los corrales, hay una apuesta muy fuerte de productores, de gente que se ha dedicado a la hotelería”, expresó.
Otro aspecto importante a destacar es que solamente dos o tres frigoríficos nacionales tienen corrales propios, mientras que los de capitales extranjeros no los tienen.
Por otro lado, Fernández indicó que esta situación de mayor presencia de la producción intensiva, ha favorecido a que aparezcan otros tipos de negocios, como, por ejemplo, la recría, “hace casi doce años que estoy en Paraguay y en los primeros seis años, la figura del recriador prácticamente no existía, pasaba del criador al invernador, porque quien compraba un desmamante lo tenía hasta la terminación, pero hoy está la figura del recriador y cada vez toma más fuerza la presencia de ese productor que compra un ternero liviano, lo recría y lo vende para confinamientos”.
Esta situación, genera un negocio con mayor dinamismo, principalmente para los ganados más livianos del Bajo Chaco y de la zona Oriental, “allí compran terneros de entre 140 y 150 kilogramos, los llevan hasta los 300 y 350 y los venden para los confinamientos”, explicó el director de MF Negocios Rurales.
Nuevos actores en la industria frigorífica
Hace algo más de dos años en una entrevista con el propio Mauro Fernández, él señalaba que había una situación compleja con respecto a la concentración, donde dos empresas extranjeras concentraban una porción muy importante de la faena paraguaya, pero este escenario ha tenido cambios en el último tiempo, ya que hay más industrias y de distintos capitales. “Es algo que ha favorecido muchísimo, hoy tenemos dos industrias nuevas y una reclasificación en otra que antes era operada por Frigorífico Concepción. De todas formas, la posición dominante de Minerva sigue presente, por ejemplo el mes pasado tuvo el 44% de la faena, el resto está distribuido entre seis y siete industrias más, eso lógicamente marca una pauta: la tendencia de los precios la marca el más grande”.
“Igualmente, las industrias nuevas como Frigorífico Victoria y Frigorífico Los Lazos, que son plantas nuevas, después está el caso de Frigonorte que hoy es operado por La Tropa. Esto genera que el abanico sea más amplio, ha favorecido mucho, pero es indiscutible la posición dominante de Minerva”, subrayó Fernández.
Una particularidad de las nuevas plantas frigoríficas es que son operadas y dirigidas por productores ganaderos, en el caso de Victoria por el grupo Cartes, y en el caso de Los Lazos por Ganadera Los Lazos, y La Tropa que opera en Frigonorte a façon es una empresa dirigida por un productor.
Paraguay siguen siendo una opción atractiva para invertir
A criterio del empresario uruguayo, “Paraguay volvió a ser la vedette para las inversiones en América del Sur, quizás no tanto para los uruguayos, pero hay un interés muy importante desde Brasil por las elecciones que se aproximan. Hay una corrida de brasileños queriendo invertir, se observa algo de capitales uruguayos pero no con la misma magnitud de otros años, ahí puede incidir lo que pase con las próximas elecciones, si sigue la misma línea política, podrían venir más uruguayos”.
Con respecto a los inversionistas uruguayos que compraron campos en Paraguay en la época de auge, Fernández señaló que “en la mayoría de los casos se han mantenido dentro del negocio. Quizás en su momento llegaron e invirtieron en el negocio inmobiliario, después les interesó empezar a producir por las oportunidades que brinda el país por los costos e impuestos, y eso impulsó a que no solo quedaran en la inversión inmobiliaria sino que también se volcaron hacia la producción”.
En el caso de quienes llegaron “al final de la oleada” el escenario es distinto, “invirtieron a valores más altos esperando una revalorización y vender el campo al doble o triple de precio, eso ya no les dio y, al tener un capital parado sin generar acá, decidieron salirse del negocio”.
“A Paraguay hay que entenderlo, conocerlo y hay que estar bien asesorado para no caer en manos de cualquiera, hoy venir ya no es un negocio de comprar a 10 y vender a 20, pero sigue siendo un país de oportunidades”, finalizó Mauro Fernández.