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Domingo Estevez: “En una manada de elefantes, nosotros somos el mosquito”

Domingo Estévez, presidente de la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (CUPRA) y Federico Stanahm el director ejecutivo de la gremial, participaron del Salón Internacional de la Proteína Animal (SIAVS) en San Pablo, Brasil. Más allá visualizar de los avances tecnológicos mostrados en la feria y desarrollo productivo del país norteño en el rubro, mantuvieron reuniones con representantes de países de la región, fortaleciendo las relaciones institucionales.

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La industria avícola uruguaya busca avanzar en el acceso a nuevos mercados en un escenario internacional cada vez más complejo. Domingo Estévez, presidente de la Cámara Uruguaya de Productores Avícolas (CUPRA), y Federico Stanham, director ejecutivo de la gremial, participaron en el Salón Internacional de la Proteína Animal (SIAVS), donde establecieron contactos con empresas y gremiales de la región.

Estévez destacó el crecimiento del evento respecto a ediciones anteriores. “Ha sido un evento realmente importante. Esto se supera año a año. Hace dos años estuve y era la mitad o menos de lo que es ahora”. Además, señaló que se está transformando en una gran feria destinada a concentrar en Brasil la oferta de productos y servicios vinculados con la proteína animal.

BRASIL. El presidente de CUPRA planteó que Uruguay debe aspirar a aproximarse a los niveles de eficiencia y desarrollo de Brasil, aunque descartó la posibilidad de competir en volumen con la producción brasileña, por razones de escala. En ese sentido, recordó que un antiguo profesor de Política de Empresas le señalaba que “en una manada de elefantes siempre hay lugar para un mosquito”, por lo que consideró que “la industria avícola uruguaya va a ser el mosquito dentro de la manada de elefantes”.

Stanham, por su parte, destacó la magnitud de la cadena avícola brasileña y el nivel tecnológico observado durante el encuentro. Brasil es actualmente el principal exportador mundial de carne aviar y uno de los principales productores globales, con una cadena integrada que requiere tecnología en nutrición, incubación, instalaciones para crianza, procesamiento industrial, manejo de residuos y las diferentes etapas de la producción.

El director ejecutivo de CUPRA remarcó además la presencia de empresas chinas en distintos segmentos de la feria, con soluciones tecnológicas para toda la cadena. “Brasil se muestra como realmente lo que es: es el principal exportador mundial, es uno de los principales productores mundiales de carne aviar, y lo está haciendo con un nivel tecnológico impresionante”, sostuvo.

BIOSEGURIDAD. Uno de los aspectos observados durante la visita fue el nivel de bioseguridad aplicado en los establecimientos avícolas brasileños. Estévez señaló que Uruguay ya ha avanzado en esta materia y que existen establecimientos que trabajan con niveles elevados de protección, aunque todavía hay margen para continuar mejorando. La diferencia con Brasil, según explicó, está relacionada también con la dimensión de las consecuencias económicas que tendría allí un problema sanitario.

Brasil, por su condición de principal exportador mundial, enfrenta un riesgo particularmente elevado ante la aparición de influenza aviar. “Tenemos niveles de bioseguridad muy buenos en Uruguay, mejorables. No tenemos de repente la conciencia completa como tienen los brasileños porque no nos toca tanto el bolsillo como a los brasileños, pero sí nos afectará en su momento si tuviéramos algún caso de influenza aviar”, afirmó.

MERCADO. La avicultura uruguaya también debe desenvolverse en un mercado interno donde existe presencia de productos importados. Estévez consideró que la producción nacional puede convivir con ese escenario, aunque señaló que el objetivo debería ser reducir la dependencia de productos provenientes del exterior.

Las importaciones de productos de carne aviar llegan fundamentalmente desde Brasil, pero también desde Chile y Argentina. Estévez recordó que en determinados momentos también hubo ingresos importantes de mercadería proveniente de Estados Unidos. “No existe pensar que podemos estar aislados del mundo. Tenemos que convivir e interactuar y tener la influencia de distintos países, y lo tenemos en las importaciones de pollo que está llegando de distintos países”, sostuvo. En ese contexto, la gremial entiende que el desarrollo de una estrategia exportadora requiere necesariamente trabajar sobre el aprovechamiento integral de la carcasa. Stanham puso como ejemplo el mercado chino para las garras de pollo, un producto que resulta determinante para la ecuación final de la exportación de carne aviar.

CHINA. Stanham destacó la firma, en febrero de este año, del protocolo que habilita la posibilidad de exportar garras de pollo a China. El acuerdo es considerado un paso necesario para avanzar posteriormente en una estrategia de exportación de carne aviar, aunque todavía resta contar con una planta habilitada para concretar ese flujo comercial.

“El caso concreto de las garras es que no existe pensar en exportación de carne aviar si uno no está preparado para exportar garras a China, y por eso festejamos y celebramos la firma del protocolo en febrero de este año para poder exportar a China”, explicó.

“Uruguay no puede ir al commodity puro. Es imposible competir con Brasil en carne aviar, la escala de producción de Brasil es inmensa, sus costos de producción son muy competitivos. Uruguay tiene que buscar diferenciarse por acceso a mercados o por atributos propios del país”, señaló Stanham.

Entre los atributos que Uruguay puede capitalizar mencionó el concepto de país natural y la condición de libre de deforestación. Sobre esa base, la estrategia debería orientarse a identificar nichos donde esos atributos puedan traducirse en mejores condiciones de acceso y valorización comercial.

PROTECCIONISMO. La inserción internacional también enfrenta cambios en las reglas del comercio. Estévez advirtió que el escenario actual presenta mayores dificultades para los países de menor escala, en un contexto donde los acuerdos bilaterales, regionales y entre bloques adquieren una importancia creciente.

Según Estévez, “estamos en un mundo cada vez más complejo y cada vez más proteccionista, se está terminando el tema de los acuerdos globales. La Organización Mundial del Comercio está quedando superada y hoy están mandando los acuerdos bilaterales entre regiones, entre bloques o entre países”, afirmó. Estévez sostuvo que las condiciones internacionales están cambiando a una velocidad creciente y que Uruguay deberá adaptarse a esa realidad para encontrar espacios de inserción. La escala productiva, la diferenciación y la construcción de relaciones regionales aparecen así como elementos centrales para la estrategia de la industria avícola nacional.

RELACIONES. Stanham explicó que uno de los objetivos de CUPRA consiste en fortalecer las relaciones institucionales con las gremiales de los países de la región. En particular, mencionó los vínculos con Argentina y Brasil, además de Paraguay y Chile. En ese marco, representantes de CUPRA mantuvieron reuniones con referentes de Brasil y Argentina durante el SIAVS. El director ejecutivo recordó además que un mes antes habían participado en Buenos Aires de una actividad organizada por la gremial argentina CEPA, vinculada al Día de la Avicultura. El objetivo de estos contactos es generar vínculos que permitan abordar temas de interés común y, eventualmente, situaciones donde puedan existir posiciones contrapuestas. Para Stanham, estos encuentros buscan “fomentar la relación, porque eso es muy bueno, porque siempre hay temas de interés común. Puede haber temas que puedan ser contrapuestos muchas veces, pero cuando nos conocemos las personas es mucho mejor manejar los temas”, explicó.

CONSUMIDOR. Stanham también analizó la evolución de las demandas de los consumidores y la necesidad de avanzar en productos con mayor practicidad y diferenciación. En el caso de la carne vacuna, Uruguay cuenta con un elevado nivel tecnológico en la producción y faena, pero todavía tiene espacio para desarrollar el agregado de valor asociado al producto final.

En el mercado interno se observa una mayor presencia de marcas propias de las plantas frigoríficas, especialmente en establecimientos orientados a consumidores de mayor poder adquisitivo. También se incrementó la presencia de tiendas boutique y de productos con diferentes formas de presentación y cortes. Como ejemplo, Stanham mencionó la evolución comercial de determinados cortes. El vacío, que anteriormente tenía una única presentación, actualmente dispone de tres o cuatro formas diferentes de presentación. También citó la arañita y el osobuco como productos que han ganado presencia y valor en el mercado. En el caso específico de la carne aviar, Stanham consideró que Uruguay todavía tiene un camino importante por recorrer en materia de conocimiento de los hábitos de consumo y desarrollo de nuevas presentaciones. A su entender, la evolución de los formatos de comercialización debería recibir especial atención dentro de esta cadena.

El director ejecutivo de CUPRA recordó que en un foro realizado el año pasado en la Torre Ejecutiva participó un especialista brasileño que planteó la necesidad de avanzar en esa dirección. La experiencia de Brasil muestra que la carne aviar puede alcanzar un importante desarrollo en góndola con formatos orientados a la practicidad y a las necesidades del consumidor. “Quizás haya que ir más rápido en el caso de la carne aviar, pero realmente todavía nos falta transitar bastante para eso”, explicó.

PRECIOS. El precio de la carne aviar acumula una baja de 3,35% en lo que va de 2026, mientras que el IPC general aumentó 3,40% en el mismo período, de acuerdo con el informe elaborado por CUPRA. En el último trimestre, la carne aviar registró una caída de 0,69%. Esta evolución se produce en un contexto de niveles récord de faena, actualmente 4% por encima de igual período de 2025. Durante dos meses de este año se superaron los 3.000.000 de pollos faenados en un solo mes, generando una elevada oferta de pollo nacional que presionó los precios a la baja.

La situación llevó a la industria a congelar parte de la producción ante las dificultades para colocar el volumen disponible en el mercado, en un escenario marcado por el excedente. Stanham señaló: “Los niveles extraordinariamente altos de faena generaron una sobreoferta que naturalmente presionó los precios a la baja. La industria debió absorber este excedente, incluso recurriendo al congelado de producto que resultaba difícil de colocar”. En julio, el precio promedio de la carne aviar al consumidor descendió 0,37%, mientras que los cortes sin hueso bajaron 1,84%, completando tres meses consecutivos de descenso. En lo que va del año, estos cortes acumulan una baja de 1,17%.

CUPRA sostuvo que estas variaciones forman parte de la dinámica habitual del mercado, aunque el volumen excepcional alcanzado por la faena generó una situación de sobreoferta que terminó impactando sobre los valores. Stanham remarcó que el análisis debe contemplar la evolución de los precios durante varios meses y no limitarse únicamente a movimientos puntuales. A nivel de origen, el precio del pollo en planchada aumentó 10% en julio, al pasar de $92 por kilo en junio a $101,10 en julio, luego de varios meses consecutivos de descenso.

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