Opinión

No todo fue tan malo…

En las últimas horas de un año que será recordado por la historia por diversas circunstancias, es momento de hacer un balance de lo que pasó en los distintos rubros de la agropecuaria nacional, el sector más influyente en la actividad económica de este país.

Pablo D. Mestre,

Editor Suplemento Rurales El País.

Es verdad que el 2020 será recordado como el año de la pandemia que paralizó al mundo. De eso no caben dudas. Pero, como todo en la vida, puede tener diversas interpretaciones. No le voy a decir que no se queje a quien perdió a un familiar por causas de covid, no sería humano, tampoco le puedo pedir que no reclame del año quien quedó sin trabajo, o tuvo que afrontar meses de Seguro de Paro, no sería ni solidario, ni tendría empatía hacia quien lo padeció. Ni se puede contrariar a quien se queje porque la sequía de estos meses le perjudicó en su producción. Claro que no.

Pero tampoco sería honesto afirmar que todo fue negativo en el año. Porque no sería verdad.

Por ejemplo, en el sector más influyente de la economía nacional hubo varios puntos para destacar que se dieron durante este año que finaliza.

Si comenzamos a hacer un repaso cronológico, en febrero se concretó la Expo Durazno, donde una vez más se exhibió lo mejor de la genética nacional. Entre febrero y marzo se comercializaron los carneros en una zafra del rubro que tuvo alta colocación, con valores que reflejaron la realidad de cada raza y finura. Pero se vendió.

En el primer día de marzo, el sector mostró su complacencia con la asunción de un nuevo gobierno, que renovó expectativas y aumentó desafíos productivos, provocando estímulos a través de los cambios de ánimo reflejados entonces.

Claro, a sólo 13 días el país, como el mundo, cambió.

Pese a ello, bien vale recordar que en medio de la cuarentena voluntaria que propuso el gobierno, el agro se destacó también.

En primer lugar, con el magnífico aporte solidario, incuantificable, desde todos los rubros del sector hacia el Fondo Coronavirus. Fueron varias las iniciativas más o menos promocionadas, que se cristalizaron en esos días tan sensibles para la sociedad toda.

También en ese “parate”, que se dio en marzo y abril fundamentalmente, el agro mostró su compromiso con la sociedad, haciendo lo que más sabe y gusta: produciendo. Nunca paró actividades, se siguió sembrando, cosechando, criando, destetando, plantando, y todas las actividades que se realizan a diario en un trabajo silencioso que muchas veces desde la ciudad se ignora o no se valora en su justa dimensión.

Fue un rubro que además rápidamente se adaptó a la tecnología, capacitándose vía remota, con conferencias que ya fueron virtuales, en otra demostración de apuesta al futuro a través del conocimiento. Tampoco se paró en ese sentido.

Y fundamentalmente estuvo el comercio activo. Todos los grupos de ventas de ganado por pantalla se reinventaron e hicieron su aporte brindando plataformas para que los productores vendieran y compraran para no parar la máquina. Lo mismo las empresas proveedoras de insumos y maquinaria agrícola que encontraron la forma de “entrar a las chacras” vía remota.

Y apuntalado por el agro el país siguió andando.

Pasada esa primera ola, sobre mediados de año, surgió una ventana de oportunidad y el sector, a través de la mayor muestra agroindustrial y comercial del país como es la Expo Prado, demostró que las actividades a cielo abierto, cumpliendo protocolos, se podrían retomar. La muestra organizada por la Asociación Rural del Uruguay fue una gran demostración para el sector y para el gobierno que se podría avanzar en ese sentido hacia la normalidad añorada, sin pensar en viejas y nuevas…

En ese marco, una de entre casa.

El desafío de concretar la tercera edición de los Reconocimientos ARU y EL PAÍS, nos planteó la necesidad de adaptarnos. Y lo hicimos. Mucho más que eso, fuimos los primeros en reconocer a tres personas que cuentan con la unanimidad de opinión en la consideración de los uruguayos. Así, ARU y EL PAÍS entregaron sus Reconocimientos 2020 a Rafael Radi, Henry Cohen y Fernando Paganini, en una ceremonia que contó con la presencia de prácticamente todo el gobierno, encabezado por el presidente Luis Lacalle Pou que incluso también les hizo su reconocimiento públicamente a los tres científicos integrantes del GACH.

También la Expo Prado fue testigo del mayor apoyo que haya dado un gobierno nacional a una muestra del agro, con la presencia de todo el Poder Ejecutivo a lo largo de los 12 días de la muestra, que fue clausurada por el presidente Lacalle Pou con la ya icónica frase: “yo estoy con el campo”.

Septiembre y octubre fueron, como es tradición en toda normalidad, los meses de la apuesta al futuro de la cría de vacunos. No sólo se vendieron prácticamente todos los toros ofertados, sino que el sector volvió a demostrar su adaptación a los nuevos tiempos, fortaleciendo los cambios en cuanto a protocolos en los distintos remates. Otra prueba superada.

Los ganados de reposición en las pantallas se vendieron durante todo el año, llegándose incluso a cifras récord, las plantas frigoríficas procesaron el ganado gordo disponible, siguió fluida la exportación de ganados en pie, todo con valores que, como siempre en un negocio de oferta y demanda, los pone el mercado.

Pero continuaron.

Lo mismo la industria, que tuvo el difícil papel de vender en mercados internacionales convulsionados y condicionados por el virus.

También la agricultura avanzó entre siembra y cosecha, especialmente con cambio de ánimos en la segunda mitad del año cuando se afianzó a influjo de los precios internacionales.

La granja siguió cosechando, cada día, como siempre, para alimentar a las ciudades.

Los tamberos se levantaron cada mañana, aún a pérdida, para producir el alimento indispensable en las mesas de los uruguayos.

Y como reflejo de todo esto, en agosto lanzamos el nuevo Suplemento Rurales El País.

Cada domingo, con un gran equipo de especialistas en cada rubro tratamos de reflejar lo que pasa en el sector más influyente de la economía nacional.
Porque estamos convencidos, y no me canso de repetirlo, que el Uruguay se salva con el agro…

¿Verdad que no todo fue malo en el 2020?

Lo que viene confiamos que será mejor. Depende de cada uno de nosotros actuar con responsabilidad para ello.

Desde Rurales El País, les deseamos un gran año 2021 para todos.