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Numix celebró sus 20 años alimentando proyectos en la ganadería nacional

Álvaro y Matías Ferrés dieron la bienvenida, Coco Oderigo y Milagros Costabel fueron los oradores

Numix.
Numix.

En el hotel Santa Cristina, en el centro del país, hubo celebración. Festejo de 20 años de empresa, 20 años de familia y 20 años de un emprendimiento que creció, afortunadamente, más de lo que se imaginaban en el principio.

Álvaro Ferrés, uno de sus directores, lo celebró como lo que es: un proyecto familiar exitoso que superó con creces todo lo que sus fundadores pensaron.

Todo empezó un poco más lejos, en José Pedro Varela con un socio. Los Ferrés habían levantado un primer proyecto en esa ciudad, pero pronto entendieron que la geografía jugaba en contra. “Queríamos llegar a un mayor número de criadores y recriadores, y además estar más cerca del alimento”, recuerda. La solución fue moverse al centro del mapa: Durazno.

En 2005, con el respaldo del entonces intendente Carmelo Vidalin, “que nos dio un gran apoyo y un gran impulso”, Numix encontró su lugar en la localidad de Durazno y echó raíces, con los hermanos Álvaro y Matías a la cabeza. La planta inicial tenía capacidad para procesar cinco toneladas por hora. Era un comienzo modesto, pero suficiente para apostar al momento que atravesaba el país.

El Uruguay productivo, como lo llama Ferrés, no defraudó. La intensificación ganadera fue avanzando. La tecnología de usar concentrados, básicamente en suplementación y corrales se afirmó y la demanda de productos creció. Primero fue la suplementación del ganado gordo, luego la recría, después el destete precoz o los saltos por el crecimiento del ganado en pie. Allí la demanda de alimento balanceado creció. Hoy Numix trabaja a 20 toneladas hora y produce cerca de 70.000 toneladas de alimento balanceado por año, con un fuerte componente orientado a la exportación de ganado en pie.

La historia. Ferrés llegó al negocio por la puerta de la nutrición animal. Su hermano Matías se desempeñaba como vendedor en el proyecto original de Varela, y juntos vieron lo que estaba por venir: si Uruguay lograba avanzar en la intensificación, necesitaría más y mejores alimentos balanceados. La planta era el instrumento.

“Cuando uno trabaja como técnico, la oportunidad de hacer algo para uno también es una aventura”, dice Ferrés, reivindicando su deseo de emprender. Y reconoce que ese camino no es siempre fácil, pero la apuesta salió. La familia Ferrés lleva hoy dos décadas en el sector, con hijos ya integrados a la empresa y con planes de crecimiento concretos sobre la mesa.

La celebración. El festejo de los veinte años no fue solo de números y toneladas. Numix convocó a clientes, proveedores y a su propio equipo de planta para celebrar juntos en Durazno. “Muchas veces uno tiene una relación con clientes y proveedores y tal vez ni los conoce, porque todo es por teléfono”, explica Ferrés. El encuentro fue también una oportunidad para conocerse, compartir valores y celebrar. Además, la jornada tuvo algunos puntos disruptivos que fueron bien valorados por la audiencia.

Coco Oderigo.
Coco Oderigo.
Numix.

Dos expositores marcaron la jornada. Eduardo “Coco” Oderigo es fundador de Espartanos, un movimiento que comenzó en Argentina en 2009 y ha transformado la realidad de muchas personas privadas de libertad, dándoles una segunda oportunidad. No solamente ha transformado la vida de ellos, sino también del entorno, del contexto y de una sociedad que siempre se puede mostrar más receptiva y generosa.

Bajo pilares como la espiritualidad, el rugby, la reinserción social y laboral y el acompañamiento, Fundación Espartanos se expandió a muchas otras cárceles de Argentina y del mundo con un mensaje súper potente, alentándonos a todos nosotros a torcer nuestro destino, por más complejo que sea. En Argentina, alcanzaron a bajar la tasa de reincidencia en lugares del 65% al 5%, reescribiendo historias que en muchos casos, se podría decir que estaban perdidas.

Milagros Costabel.
Milagros Costabel.
Numix.

Por otro lado Milagros Costabel, una joven coloniense no vidente, que se recibió en Harvard (accedió allí gracias a una beca que se ganó) hace un tiempo, nada más ni nada menos, y está llena de proyectos. Acompañada por Indio, su perro guía, Milagros dio su testimonio de resiliencia y de convencimiento, con el concepto de fondo de que por más duro que parezca, siempre se pueden lograr los objetivos que cada uno se plantea. Lejos de victimizarse, Milagros ha transformado su periplo y sus diferencias en un potente motor que le permitió cumplir muchos más objetivos que los que la sociedad pensaba, y va por más.

“Él NO siempre está, por lo tanto si uno tiene una idea y tiene un objetivo, si uno es insistente y tiene tesón, puede llegar adonde quiere”, resumió Ferrés el mensaje de la expositora.

Futuro. Numix trabaja sobre dos pilares sociales: educación y deporte, convencida de que ambos son vectores de desarrollo en el interior del país. Allí participan de distintos emprendimientos en Durazno. Y en lo ambiental, Numix avanzó hacia las energías renovables bajo una premisa que Ferrés repite con convicción: “Cuaquier empresa, cualquiera de los que estamos acá, estamos de paso en esta historia, estamos usando algo que nos tocó, pero que tenemos que dejar preparado para las futuras generaciones”.

Con veinte años cumplidos, Numix mira hacia adelante. Ferrés es optimista respecto al sector: cree que Uruguay va a mejorar su tasa de extracción, la edad y el peso de faena, y que enfrenta un desafío concreto en la cría: incrementar la cantidad y peso de terneros. Todo eso, dice, va a posicionar al país con más producto para exportar en un contexto mundial favorable para la carne vacuna.

“Ya sea por los mercados, ya sea por la revalorización de las proteínas, ya sea por el cambio en la pirámide alimenticia, el Uruguay tiene una oportunidad de crecimiento muy importante”, evalúa. Y Numix quiere estar ahí.

Los planes pasan por tres ejes: incrementar la producción, diversificar la oferta tecnológica para productores y ampliar el abanico de especies. Si antes el foco era casi exclusivo en bovinos de carne, hoy la empresa ya trabaja con bovinos de leche, ovinos, equinos y mascotas. “El crecimiento en volúmenes de producción, en automatización, en mejora de la eficiencia y en el incremento del número de especies: eso es el objetivo de nuestra compañía”, resume Ferrés.

Uruguay y esta región del mundo atraviesa un momento maravilloso en comparación con otros lugares del planeta, sin guerras y con oportunidades a futuro muy buenas respecto de la producción y generación de bienes que serán siempre necesarios, como lo son el alimento y la energía. Además, el modo de producir de nuestro país es requerido en un mundo que quiere saber de dónde viene lo que come y cómo se produce, cuidando el ambiente y las personas.

Veinte años atrás, nadie en la familia imaginó hasta dónde podía llegar el proyecto Numix. Hoy, con hijos ya incorporados a la empresa y una planta cuatro veces más potente que la original, la respuesta está en los comederos de miles de cabezas de ganado uruguayo. El sueño, por su parte, está depositado en alimentar los proyectos que están por venir.

Marcelo Secco, Eduardo Urgal y Alberto González hablaron de los principales temas del sector ganadero
El profesional veterinario del ejercicio liberal, y productor, que se encuentra en el departamento de Artigas, una de los lugares con alta presencia de garrapatas multiresistentes, entiende que en esa zona endémica es “muy difícil” lograr erradicar el parásito, debido a la menor eficacia que presentan cinco familias de principios activos, y donde solamente la nueva molecula en plaza brinda ciertas garantías, pero que no es infalible. Además, advierte que se realizaron cambios en el ambiente que favorecieron la proliferación del parásito, como la caída del rubro ovino, y cuestionó la transparencia de la información sobre la detección de residuos en la industria frigorífica.
“La vacuna es un seguro extra para la ganadería y no veo razones para abandonar una herramienta que protege al país”, dijo el Dr. Jorge Bonino Morlán, sobre la vacunación contra la fiebre aftosa. En este sentido recordó que “el daño más grande de la aftosa no es solamente sanitario, sino que es el cierre de mercados y el enorme costo de recuperarlos”, en este sentido indicó que durante el último foco registrado en el país, los recursos que se perdieron, permitirían hacer frente al pago de la vacuna por 80 años para todo el ganado en el país, reafirmando la importancia de mantener la vacuna en el país.
La directiva de la APFMI se reunió este sábado en Durazno.
El mercado de carne ovina continúa con una oferta limitada, baja actividad industrial y valores firmes para todas las categorías.

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