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Pili dice que hay interés extranjero por la fábrica

El sindicato y los tamberos esperaban más del gobierno.

Quesos. El País.

Los propietarios de la empresa Pili, que atraviesa serias dificultades, transmitieron a los productores que hay interés de inversionistas italianos, alemanes, chilenos y brasileños en comprar total o parcialmente esa industria láctea de Paysandú, pero hasta ahora no se ha pasado de “conversaciones”, dijo a El País el productor Gerardo de Souza. Los productores esperan hoy un pago parcial de lo que se les adeuda (que en total es algo más de US$ 1 millón).

En cuanto a los trabajadores recién la próxima semana recibirían un pago parcial. El sindicalista Marcel Petrib señaló que se les adeudan los jornales correspondientes a un mes y medio y el aguinaldo que debieron recibir en junio. A los administrativos se les adeudan 3 meses. La fábrica está produciendo solamente tres días por semana. Un cuarto día se dedica al mantenimiento y limpieza de las instalaciones y los restantes tres no hay actividad.

Ni a los productores ni a los trabajadores les trajo mucha tranquilidad el anuncio del miércoles por parte del gobierno de que presentará un proyecto de ley que le permita prestarle a Pili en condiciones muy “blandas” US$ 1,5 millones para que pueda pagarles. “Íbamos con otra expectativa”, dijo Petrib.

Por su parte, el diputado blanco Rodrigo Goñi dijo que la propuesta del gobierno supone “tirar la pelota para adelante y sobre todo ocultar las responsabilidades que le caben tanto por su incapacidad para resolver el conflicto laboral que afecta a toda la industria como en su incitación a realizar inversiones para desarrollar negocios con Venezuela”. Goñi reprochó al gobierno por el “tupé de hablar de solución con un monto claramente insuficiente y sin resolver el tema de Conaprole, que es imprescindible para aportar la materia prima que necesita Pili”. “Es muy poco serio y juega con las necesidades e ilusiones de productores, trabajadores y empresarios”, sostuvo el legislador.

Mientras tanto, el conflicto de Conaprole (que el gobierno quiere que aporte 100.000 litros diarios de leche para que procese Pili), sigue incambiado. No hay acuerdo porque la empresa láctea quiere una cláusula de paz que le garantice que durante 3 años no deberá enfrentar conflictividad laboral. El sindicato está dispuesto a asumir ese compromiso solamente con respecto a reivindicaciones salariales pero quiere tener las manos libres para llevar adelante otros reclamos, como un cambio en el régimen de descanso y una reformulación del régimen de antigüedad de los trabajadores.

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