Mazzilli recordó que la campaña anterior comenzó con buenas expectativas para el cereal, pero posteriormente aparecieron problemas de calidad que terminaron enfriando el ánimo de los productores. Además del componente económico, el técnico indicó que “si tenemos una primavera llovedora, probablemente la cosecha de trigo sea más perjudicada que la de colza. Y ahí aparecen problemas sanitarios importantes, sobre todo cuando se combinan temperaturas de 20 o 25 grados con humedad”, explicó.
En relación con la colza, Mazzilli señaló que el mercado viene incorporando “más híbridos y eso da un espectro un poco más amplio para el uso de herbicidas. El tema es que hubo mucha demanda y al final termina pasando que muchas veces el productor trabaja con lo que queda disponible en el mercado, que generalmente es lo viejo y conocido”, comentó.
También se refirió a la creciente presencia de la carinata en algunos planteos agrícolas, aunque aclaró que se trata de un negocio distinto al de la colza tradicional. “La colza y la carinata son mercados diferentes y tienen requisitos distintos. La carinata viene creciendo y el número puede resultar más tentador por algunos pluses comerciales, pero también tiene mayores exigencias y contratos más específicos”, explicó.
Según indicó, “la carinata va a aumentar mucho más en los próximos años, aunque va a depender mucho del negocio que aparezca detrás”, sostuvo.