Agricultura

“Con estos precios el doble cultivo es muy interesante”

Ricardo Echezarreta, productor agrícola de Soriano dijo que “los productores han aprendido a manejar la colza” y expresó que más allá de los interesantes precios es importante la diferencia entre el trigo y la cebada respecto de la fecha de entrega de los campos de cara a la siembra de verano. Acerca de los cultivos regados, Echezarreta manifestó que funciona como “un seguro de producción” y remató asegurando que hoy la interacción entre agricultura y ganadería es “indiscutida”.

 

Ricardo Echezarreta, productor agrícola de Soriano

 

 

Hernán T. Zorrilla,

Encargado del área Agrícola y Forestal del Portal Rurales El País.

-El negocio agrícola en su conjunto, ¿cómo viene desarrollándose?

-El negocio cambió de la misma fecha del año pasado a hoy. El año pasado estábamos vendiendo soja a US$ 300 o US$ 310 y los costos eran ajustados. En verano, con los picos de precios, ya teníamos soja vendida. Hubo muchos productores que vendieron a US$ 360, lo cual fue buen precio, pero otros habían vendido por debajo entonces esperaban rendimientos, y precisamente no tuvimos rendimientos altos en esta zona. Cosechamos de 1500 a 2100 kilos, variando de acuerdo a la suerte que se tuvo con alguna lluvia. Si vos tenías vendido a US$ 360 el 20%, con los rendimientos promedio ajustando a la baja, ese porcentaje pasó a ser más de un 50% de la venta. Hubo lugares con empates o hasta pérdidas. Por suerte veníamos de una cosecha de invierno muy buena y con precios muy buenos. En el balance del año los números cierran positivos.

-Con los altos rendimientos obtenidos la zafra pasada y los buenos precios, ¿cómo se espera esta campaña de invierno?

-La zafra viene muy bien en precios y los cultivos ya están instalándose. Te diría que ya se está terminando la siembra de trigo. Las colzas tempranas ya se ven bien. Si bien hubo golpes de agua con lluvias grandes y se tuvo que hacer alguna resiembra, en general los cultivos vienen bien y esperamos que el año ayude como lo hizo en el pasado.

-En el caso de su empresa, volvieron a sembrar colza este año luego de algunas zafras. ¿Cuál fue el motivo?

-La diversificación y que hemos venido aprendiendo, observando y recorriendo distintas chacras de otros productores. Cambiamos la variedad y los ciclos e ingresamos de nuevo. Hoy conocemos mejor el cultivo. Este año los precios son muy buenos. Antes el costo se cubría con 1.800 a 2.000 kilos, y hoy capaz se puede hacer con 1.400 o 1.500 kilos.

-Agronómicamente la colza brinda beneficios, por ejemplo en el rastrojo para el cultivo que le sigue en verano. ¿Los rendimientos están más estabilizados?

-Los productores han aprendido a manejar el cultivo y saber en qué chacras aplica, porque no en cualquiera funciona. Aprendimos mejor la distribución de plantas, la fertilización y el manejo de la cosecha para que no haya tantas pérdidas. Se van juntando varios aspectos que han ido mejorando y por eso creo que es un cultivo que va a seguir creciendo.

-¿Cómo vienen las producciones de trigo?

-Nosotros como productores somos muy trigueros porque ya lo conocemos, manejamos bien la fertilización y las variedades y tenemos buenos rendimientos. Es una buena opción. Si comparamos con la cebada el sistema de precios y venta es diferente. El trigo tiene turbulencias que dejan al productor un poco “en el aire”. En el caso de la cebada por ejemplo, si tenés un año complicado es más fácil salir. En el trigo es más complicado.

-En ese caso, ¿a esta altura el atractivo del trigo está en sí mismo por su precio?

-El atractivo del trigo está en que soy dueño de las producciones. En cebada por ejemplo estamos ya vendidos por contrato. Para mí es una gran ventaja tenerlo y puedo decidir qué hago con él. Puedo tenerlo dos años si quiero y no tengo nadie que me presione con la entrega del producto. Nosotros tenemos planta de silos y nos permite hacer esos manejos con el trigo.

-¿Y por qué piensa que hoy los productores se están inclinando mucho por la cebada? ¿También es por precio?

-Creo que sí. Es un cultivo atractivo en el cual, teniendo los recaudos necesarios en caso de una mala cosecha y no poder cumplir con los kilos vendidos, puedo ir fijando precios. Además, si planto cebada sé que sobre mediados o fines de noviembre voy a cosechar y puedo entrar con la soja que hoy maneja valores interesantes. Me entrega el campo antes que el trigo.

-En su caso también hacen avena, hacen semilleros y diversifican producciones…

-Hicimos semilleros cuando los precios de los granos venían caídos. Hacemos mucha pradera por eso también. Somos productores agrícola-ganaderos y hacemos un feedlot, por ello la rotación está integrada. De esta forma diversificamos riesgos. Con los semilleros sé el precio que recibo, como sucede con la cebada o la soja. La apuesta es a buenos rendimientos y es importante conocer los precios.

-Ustedes también trabajan con pívotes, ¿cómo analizan la estabilidad en producciones que brinda esta tecnología?

-Regamos casi siempre maíz y a veces alguna soja. Ahora estamos probando con colza. El riego es importante para la estabilidad de las empresas. Dependiendo el año, en cultivos de secano contrapuestos con los regados hay diferencias que van de 3000 a 5000 kilos. Es como un seguro de producción.

-Con estos valores para los cultivos de invierno, ¿el doble cultivo en campos aptos para ello se transforma en prioridad?

-El doble cultivo es viable. Hay que respetar rotaciones y el plan de uso y manejo de suelos. Pienso que pueden achicarse los puentes verdes con estos precios. En nuestro caso somos plantadores de soja de primera y en casos vamos a un cultivo solo. Jugamos con el doble cultivo cuando entra un cultivo de invierno, una gramínea y atrás una soja. Por ejemplo hacemos trigo, después maíz y al año siguiente entramos con una soja de primera. Con estos precios el doble cultivo es muy interesante, pero tenemos que sembrar en fecha. No podemos seguir sembrando trigo a mediados de julio, hay que poner límites. No ayuda porque siembro tarde y también el siguiente cultivo entra tarde. Es peligroso.

 

“Rotación de agricultura con ganadería, indiscutible”

-Hablemos de la rotación de agricultura con ganadería. ¿Ya es indiscutido?

-En nuestro caso sí es indiscutido. Pienso que los campos no resisten una agricultura intensiva. Hay que darle un descanso de 3 a 5 años. Y con eso no digo que no se produzca. Hoy la brecha es diferente porque la soja está en precios muy altos, pero con la soja a US$ 300 el margen era bueno también con la ganadería. Rotamos pasturas en los campos, con esquemas que van de 2 o 3 años de descanso a otros que van de 5 a 6 años. Estamos entrando en praderas y es impactante la diferencia en rendimiento. Los campos descansados bajan cargas de herbicidas y las plantas entran mejor. Es cierto también que hay campos que por el crecimiento de la agricultura no tienen alambrados o bebederos y es caro hacer toda la infraestructura para meter ganado. Gran parte de los campos son arrendados y los dueños quieren kilos de soja. Cuando el dueño del campo no entiende eso es difícil hacer este tipo de sistemas.

-Con la escalada en el precio de los granos también subieron los insumos, ¿cómo analiza este aspecto?

-Hay que tener cuidado con la vuelta. Hoy la agricultura es más riesgosa porque precisamos kilos para pagar los gastos, entonces para comprar insumos hay que ser minuciosos y comprar lo necesario para que no nos agarre una baja de precios ya comprados. Antes comprábamos el glifosato o el fertilizante para toda la campaña pero hoy creo que debemos ir de a poco. El cambio en la ecuación es brutal si hay una caída grande de precios y vos estás comprado caro.