La pista respondió firme, con una demanda sostenida y buenos valores en el remate anual de cabaña “El Rincón Merino”, de Ruviaro Hermanos, en Artigas. Con colocación total y valores destacados en todas las categorías, el evento confirmó el interés sostenido por la genética merino en el norte del país y marcó un máximo de US$ 3.000 por un carnero plantelero.
El martillero Silvio Enrique Morales, integrante de Zambrano & Cía. Artigas, dijo al finalizar las ventas estar “muy conforme” con la subasta. Por pista pasaron 45 carneros y borregos Merino y Poll Merino, que promediaron US$ 509, con un piso de US$ 300 y el mencionado techo de US$ 3.000, “por un carnero plantelero que se fue para el departamento de Cerro Largo”, detalló Morales, quién indicó que se vendieron varios reproductores a otros departamentos.
“La verdad, una muy buena jornada con colocación total, para varios destinos”, insistió el martillero, y marcó este interés también se traslado a los vientres, que se comercializaron de forma fluida. En total, se comercializaron 292 ovejas Merino Australiano, que cotizaron a US$ 145 y tuvieron como destino el departamento de Tacuarembó. Morales explicó que se trató de “ovejas generales, una majada general muy buena”.
En los vientres seleccionados, se destacaron 66 ovejas y borregas Merino de plantel y galpón, que registraron un máximo de US$ 320, un mínimo de US$ 130 y un promedio de US$ 156. “Tuvimos tres ovejas planteleras que valieron 320 dólares y 63 vientres, entre borregas y ovejas de plantel y seleccionadas, a un promedio de 156 dólares”, precisó el martillero.