La situación de Conaprole vuelve a tensionarse tras la decisión de la cooperativa de reafirmar el cierre de su planta en Rivera y avanzar ahora en el cierre del centro de distribución que había sido mantenido de forma transitoria. La medida, anunciada inicialmente en 2025, vuelve a generar movimientos sindicales y amenaza con afectar la producción y el abastecimiento en plena zafra.
El director de Conaprole, Daniel Laborde, recordó en Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, que la decisión de cerrar la planta de Rivera había sido adoptada en mayo del año pasado, con la intención de concretarse en octubre. Sin embargo, el proceso se vio atravesado por una prolongada conflictividad sindical que derivó en pérdidas económicas, dificultades operativas y tensiones en la cadena productiva.
“Desde entonces se desencadenaron una serie de medidas sindicales que nos fueron generando pérdidas en el mercado interno, en las exportaciones y también en la materia prima, porque hubo productores que debieron tirar leche”, señaló.
Según explicó, la cooperativa buscaba una salida ordenada para los trabajadores en un contexto de caída del consumo de leche fresca y de producción operando a media capacidad en distintas plantas. “En términos de eficiencia y competitividad, era inviable sostener esa estructura”, afirmó.
Tras el inicio del proceso de cierre y los conflictos posteriores, la Asamblea de los 29 resolvió avanzar definitivamente con la clausura de la planta. Como parte de las negociaciones, y a pedido del Ministerio de Trabajo, Conaprole había decidido mantener un centro de distribución en Rivera que empleaba a nueve trabajadores, con un costo estimado de US$ 50.000 mensuales, unos US$ 600.000 al año.
Ese mantenimiento estaba atado a una tregua sindical y a la posibilidad de avanzar en temas operativos y tecnológicos. Sin embargo, la empresa sostiene que la paz sindical no se respetó y que persistieron conflictos en distintos puntos del país.
Negociaciones frustradas y nuevas medidas
Laborde indicó que el Ministerio de Trabajo presentó cuatro propuestas para encauzar el diálogo, todas aceptadas por Conaprole, pero rechazadas por la Organización de Empleados de Conaprole (OEC). “Cada una de las propuestas, incluso aquellas más desfavorables para la empresa, fueron rechazadas”, señaló, cuestionando el resultado de las gestiones de mediación.
En ese contexto, la cooperativa resolvió en las últimas horas avanzar con el cierre del centro de distribución de Rivera y denunciar acuerdos vigentes vinculados a protocolos disciplinarios. La decisión ya comenzó a generar reacciones sindicales.
Este miércoles, el Centro Industrial Montevideo se encontraba paralizado por un paro de 24 horas. La medida responde a la detención de la producción de materia prima en el área de mezclas, clave para la elaboración de yogures y postres. “Eso va a afectar enormemente el abastecimiento”, advirtió el director.
Según detalló, la empresa ya registraba quiebres de stock de entre 25% y 30% en algunos productos, a lo que se suman limitaciones operativas por mantenimientos programados y ampliaciones en otras plantas. Actualmente, la capacidad de recepción de leche ronda los 3,9 a 4 millones de litros diarios, mientras que el ingreso se ubica en torno a 3,8 millones.
En ese escenario, la cooperativa teme que las medidas sindicales puedan derivar en problemas en la recolección de leche y en la producción, con impacto directo sobre productores y consumidores.
Reuniones clave y escenario abierto
Mientras se desarrollan nuevas instancias de negociación en el ámbito del Ministerio de Trabajo, con participación del PIT-CNT, la AOEC y autoridades de los ministerios de Ganadería e Industria, la cooperativa evalúa los próximos pasos.
Laborde señaló que el Ministerio realizó esfuerzos para mediar, pero consideró que el conflicto se ha prolongado por casi un año sin avances sustanciales. Conaprole analiza convocar a una nueva asamblea de productores para definir la estrategia a seguir en función de cómo evolucione la situación en las próximas horas.
El director advirtió que la continuidad de la conflictividad puede reproducir escenarios de 2025, con afectaciones en la logística, la producción y la recolección de leche. “Es muy desgastante trabajar en conflicto permanente”, afirmó.
A nivel de precios al productor, la cooperativa ya aplicó una baja en la liquidación de enero. No obstante, Laborde se mostró moderadamente optimista de cara a los próximos meses. Señaló que los valores internacionales han mostrado cierta recuperación y que, pese a la incidencia del dólar, existe la posibilidad de sostener el precio actual de la leche si las condiciones del mercado acompañan.