Un trabajador del rubro agroindustrial de José Batlle y Ordóñez, en Lavalleja, denunció haber sido víctima de una estafa tras concretar la venta (por US$ 16.500) de un tractor John Deere que finalmente nunca fue pagado. El caso, que ya es investigado, presenta características similares a otros hechos recientes y encendió la alarma entre productores y prestadores de servicios del sector.
Diego Pellejero había puesto a la venta un tractor de su propiedad cuando fue contactado por un supuesto comprador a través de Facebook. La conversación continuó por WhatsApp y rápidamente avanzó hacia el cierre del negocio. El interesado aseguró que el precio le servía y propuso coordinar el retiro de la maquinaria sin verla personalmente.
“Me escribió por Facebook y después por WhatsApp. Me dijo que estaba buenazo el tractor, que le servía el precio. No lo quiso venir a ver y ahí ya me quedó la duda, pero seguí igual”, relató el afectando en diálogo con Rurales El País.
El supuesto comprador consultó si había un fletero disponible en la zona. Pellejero, confiando en la operación, facilitó el contacto de un transportista conocido. El traslado se coordinó desde Batlle hacia Montevideo y, antes de concretar la carga, el estafador envió un comprobante de transferencia bancaria desde una cuenta del BBVA. Según le dijo el estafador, él trabajaba en el Chuy, pero lo recibía un mecánico (un hombre mayor fue quien recibió el flete) en el Cerro (calle Raul Denis).
El documento simulaba ser un giro programado que se acreditaría al siguiente día hábil. En medio de una jornada de trabajo intensa, el vendedor aceptó el comprobante como válido y autorizó la entrega del tractor.
“Yo andaba con mil cosas, trabajo, cansado… y me pasó un comprobante de giro. De esas transferencias que se debitan en el día hábil. Confié. La verdad, de manso nomás, no desconfié lo suficiente”, reconoció.
La maquinaria fue cargada y trasladada a Montevideo. Recién horas después, al revisar la cuenta bancaria y no ver acreditado el dinero, comenzaron las sospechas. Pellejero buscó el nombre de la empresa que figuraba en la transferencia y se comunicó con ella. Allí recibió la peor confirmación.
“Me dijeron que era como la quinta vez que los llamaban por una estafa usando su nombre. Ahí se me vino el alma al suelo. Te quedás helado”, expresó.
La situación resultó aún más inquietante al conocer que otro productor de la zona había sufrido un hecho prácticamente idéntico semanas atrás. También había vendido un tractor mediante un comprobante falso y el vehículo fue retirado y descargado en la misma dirección.
“Un hombre de Villa del Rosario me escribió por Facebook. A él le pasó lo mismo el 20 de enero, otro tractor, misma modalidad y lo bajaron en el mismo lugar. Ahí te das cuenta que no es casualidad”, señaló.
Pellejero, que se dedica a la prestación de servicios agrícolas, venta de insumos y transporte, remarcó el impacto emocional y económico del hecho. “Soy bien laburante, tengo mi barraca, hago fertilización, siembra, pulverización… esto no es fácil. Es un golpe grande. Más que nada la impotencia. Uno trabaja para salir adelante y en un momento te pasan por arriba”, afirmó.
El empresario radicó la denuncia y el caso se encuentra bajo investigación. No obstante, expresó preocupación por la recurrencia de este tipo de maniobras y llamó a extremar precauciones en las operaciones de compraventa de maquinaria.
“Esto es fresquito, hace pocos días. Ojalá se pueda mover algo y dar con los responsables. Por eso quiero que se difunda, para que no le pase a otro. Porque te agarra trabajando, confiando, y en un segundo te quedás sin nada”, concluyó.