El martillero Otto Fernández, director del escritorio que lleva su nombre, remarcó la firmeza de la demanda por la genética merina fina del predio, que dejó como saldo valores destacados en todas las categorías.
Fernández detalló que la actividad se desarrolló en el propio establecimiento, “la familia Díaz Olivera, en Topador, tiene una cabaña que está empezando con borregos, totalmente de campo, pero con muy buenos datos, que está también en el club del Merino fino y que tiene buenos padres”, expresó.
“Fue un remate muy ágil y la verdad que muy conformes, tanto los compradores que estuvieron participando y muy especialmente la cabaña”, afirmó el rematador.
Valores
Según los datos proporcionados por el escritorio, los reproductores alcanzaron un máximo de US$ 500, un mínimo de US$ 280 y un promedio de US$ 338.
En la categoría borregas, los valores también acompañaron la tendencia positiva. Se registró un máximo de US$ 145, un mínimo de US$ 115 y un promedio de US$ 125. Mientras que, en el caso de las ovejas, se alcanzó un máximo de US$ 135, un mínimo de US$ 100 y un promedio de US$ 115.