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La sequía ya hizo perder un 25% de la cosecha de soja prevista y US$ 7.380 millones en Argentina

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) recortó en 12 millones de toneladas una estimación y ahora aguarda una producción de 37 millones de toneladas; afirman que se trata de la peor sequía en más de 60 años

soja
Manuela García Pintos

Por culpa de la sequía, ya se perdió el 25% de la soja que se preveía para la cosecha, según advirtió hoy la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en un informe. La entidad recortó en 12 millones de toneladas una estimación. En rigor, de los 49 millones de toneladas proyectados hace un mes, ahora prevé 37 millones de toneladas. Si bien la entidad no hizo un cálculo en valor, fuentes del mercado precisaron que a valores de exportación esto representa un impacto negativo de US$7380 millones.

Se trata de algo “inédito” según la entidad porque, indicó, 1,1 millones de hectáreas no se pudieron sembrar por la falta de agua. Remarcó que es la “primera vez en 15 años” que se descuentan tantas hectáreas en la intención de siembra en las provincias de la región agrícola núcleo, área que comprenden el sur de Santa Fe, el norte bonaerense y el sudeste de Córdoba.

Vale tener en cuenta que en la campaña 2017/2018 en medio de una sequía la Argentina cosechó, según la BCR, 35,03 millones de toneladas de la oleaginosa. La estimación de la Bolsa rosarina ubica así a la próxima producción como la peor de los últimos cinco años.

“La Argentina sufre un gravísimo escenario: ya se estima una caída del 25% en la producción respecto a los 49 millones de toneladas que se esperaban con un escenario climático normal en diciembre. Ya se dan por perdidas 12 millones de la oleaginosa y se estima con 37 millones de toneladas que será la tercera peor cosecha argentina de los últimos 15 años”, informó la BCR.

Con 37 millones de toneladas habrá casi un 13% menos de cosecha que hace un año, campaña también afectada por la falta de agua. La Argentina enfrenta por tercer año consecutivo el evento “La Niña”, fenómeno que provoca lluvias por debajo de lo normal.

En este contexto, la BCR proyectó que no se cosecharán 504.000 hectáreas. Respecto al rinde a nivel nacional, lo calculó en casi 24 quintales por hectárea (23,96 quintales) y advirtió que ninguna provincia siquiera alcanzará los 27 quintales por hectárea, siendo que el año pasado, que también fue de una campaña complicada, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires superaron esa marca.

“Se advierte que las pérdidas de área, sobre todo en soja de segunda, pueden dispararse y empezar a ser masivas si no hay un auxilio inminente de lluvias importantes y generalizadas”, precisó.

La BCR dio por terminada la siembra de soja con un ajuste que lleva la superficie nacional con la oleaginosa a 16 millones de hectáreas. De la intención original de siembra se descontaron en Santa Fe, que es la provincia más afectada por la falta de agua, 360.000 hectáreas. En tanto, el recorte es de 300.000 hectáreas en Buenos Aires; 220.000 en Entre Ríos y 205.000 hectáreas en Córdoba.

“Es la primera vez en 15 años que se descuenta semejante nivel de hectareaje. Ni siquiera en el ciclo 2008/09, ciclo que hasta ahora había sido el ejemplo del peor escenario hídrico había sucedido algo semejante”, apuntó.

En dialogo con LA NACION, Cristian Russo, jefe de estimaciones de la BCR, indicó: “Estamos transitando un evento que ya lo podemos caracterizar como el más seco de al menos últimos 60 años y no descartamos que sea el más seco de los últimos 100 años incluso. Ahora parece que la campaña 2008/2009, donde se perdió el 50% de las sojas, fue una campaña suave ante esta”.

“Hay muchísima preocupación. Estas lluvias [por precipitaciones de hoy] que eran tan importantes fallaron en la región pampeana y lo que vamos a estar viendo las próximas dos semanas es una aceleración de la pérdida de lotes de segunda, sobre todo, y un deterioro muy grande lamentablemente en gran parte de la región pampeana”, agregó.

Remarcó: “Todo indica que ya vamos a llegar a fines de enero con un número de producción que esté por debajo de la serie que estábamos publicando en los últimos 15 años. Es realmente muy complejo el panorama, ojalá que algo cambie, pero todo lo que se ve es pesimista”.

Extraído de: La Nación

Si bien es un momento de buenos valores, "con ese rendimiento la cuenta es negativa”
Como habitualmente sucede, el inicio se dio en el norte del país, en las chacras de los sucesores de Julio Pinczak
Respaldado en un incremento de precios de las materias primas y posibilidades de financiación, productores renovaron cosechadoras, tractores y sembradoras
INIA aclaró que la carga encontrada en los cultivos es baja
Es productor agropecuario y fue presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz y de FUCREA. Dice que el sector arrocero ha tenido “una evolución brutal y el productor es arriesgado”, y recordó las negociaciones por el precio con Ricardo Ferrés como duras, pero leales: “era un tipo con una menta privilegiada y muy razonable para conversar”. Gigena dijo que se pueden aprovechar mejor los campos y llevar la producción de carne al doble, y para eso es clave invertir en fertilizantes, praderas y aguadas.
Se esperan buenos rendimientos, pero el costo por hectárea trepó en un 30% para ubicarse en los US$ 1.500
Las cotizaciones se ven presionadas ante las expectativas de lluvia en las áreas de cultivo de Argentina
"Se sintió la seca primaveral en que los kilos de uva producidos irán a la baja, pero lo positivo es que estamos frente a una vendimia de excelente calidad", expresó Gutiérrez. La vendimia 2023 está en marcha, y como aprendizaje respecto a las medidas de contingencia, las bodegas requieren también de riego en los casos que se pueda.
El vicepresidente de INIA e investigador del IRI en la Universidad de Columbia expresó de qué forma se pueden establecer las predicciones meteorológicas, aclarando que entre el pronóstico del tiempo (de hoy a 5 o 6 días) y las tendencias climáticas para la próxima estación (aproximadamente 3 meses), es muy difícil pronosticar a ciencia cierta lo que puede suceder con las lluvias, por eso importantes institutos del mundo están invirtiendo mucho dinero para achicar esa brecha. En el caso de Uruguay y el tercer año Niña consecutivo, Baethgen afirmó que no hay humedad en la atmósfera, si bien las tormentas de verano no son fenómenos de gran escala y de golpe pueden caer 50 milímetros, y “te cambia todo”. A su vez, esta seca se está notando más que los anteriores porque empezó más temprano: “en setiembre ya se veía el déficit hídrico en los suelos de Uruguay”.
El agricultor de Soriano expresó que el déficit hídrico está afectando más a las pasturas que a los cultivos, pero hay muchas chacras donde los cultivos de invierno aprovecharon la poca agua que quedaba.
El productor arrocero dijo que se va a llegar al fin del riego porque se tomaron precauciones por encima del promedio, y expresó la voluntad de la gremial de “prosperar con proyectos de represas multiprediales”.
La buena humedad en la siembra proporcionó una ventaja

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