Publicidad

Producir un kilo de carne en corrales puede aumentar entre un 20 y 30% a raíz del efecto climático, según Miguel de Achával

A nivel del mercado, se mostró pesimista para el 2027

Corral de Juan Pablo Helguera.jfif

El director de Inversora Juramento de la República Argentina, Miguel de Achával, señaló que “el incremento de la demanda sin lugar a dudas es un factor que hace subir al precio, pero las últimas subas del precio se han producido mucho más por un tema climático, tanto en Argentina como en Uruguay, el tema del barro en los feedlots hace que haya menos carne semana a semana, y eso sin dudas afecta a la industria que está tratando de trabajar a full, pero en un momento no va a poder seguir”.

En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, de Achával se refirió a lo que sucede en el mercado internacional de la carne, en primer lugar sobre Estados Unidos, allí indicó: “me sorprende la velocidad de reacción que tienen los americanos, si ven que algo no anda cierran, ellos tienen una libertad de abrir y cerrar plantas sin tener temas laborales es un factor importante en cualquier empresa”.

“La capacidad de faena de Estados Unidos desde enero hasta el presente bajó un 12% por la cerrada de plantas, y las que han quedado son las que están en el centro del país, que es donde está la gran mayoría de la hacienda de engorde”, expresó y agregó que “de repente tenemos una baja en la demanda de la industria frigorífica, eso genera que la oferta al consumidor final se restrinja más aún, y la gran pregunta es: ¿cuánto más el cliente final decide subir el precio cuando va comprar carne?”.

Con respecto a las expectativas de cara a 2027, el industrial argentino señaló se mostró pesimista, “el ciudadano americano está viviendo una crisis política y económica con un presidente como Donald Trump que es impredecible y, frente a esto, los ciudadanos son más cautelosos, o sea gastan menos, creo que eso es lo que se viene en Estados Unidos”.

“No están dispuesto a seguir pagando, y más aún cuando tienen una alternativa de proteína más barata como el cerdo y el pollo”, afirmó.

Por otra parte, sobre la demanda del mercado chino, de Achával sostuvo que “a los coscorrones pero es un mercado que anda, es tan grande que ayuda a todos los exportadores de carne porque va demandando de diferentes oferentes, un día de Uruguay, otro de Argentina, otro con Brasil y así sucesivamente, pero es un mercado que vine para quedarse”.

Teniendo en cuenta este escenario planteado en los dos principales mercados, el principal de Inversora Juramento manifestó: “veo un riesgo de una baja de precios, estamos en pico del ciclo ganadero, y tenemos nuevas fuerzas que lo está corrigiendo, y esa fuerza es la demanda”.

“¿Entonces vamos a seguir comprando a US$ 6 en Uruguay, a US$ 5,50 en Argentina y US$ 9 en Estados Unidos? No, pero no hay que ser dramáticos, no es que vaya a bajar a US$ 4, pero cuanto más sube el precio, menos optimista soy”, enfatizó.

Con respecto a las optimistas proyecciones del analista australiano Simon Quilty, de Achával aclaró que “él define a la carne bovina en dos tipos, la de origen bos indicus donde no se esperan mejores precios y la de origen bos taurus donde sí, básicamente porque no se va a producir mucho más, y lo que se va a producir se destina a gente que tiene mejor poder adquisitivo y puede pagar un poco más. Por calidades, se abrió el mercado en dos”.

“Entonces, Uruguay y Argentina tienen que separarse de lo que hacen Brasil y Paraguay, sin faltarle el respeto a lo que producen ellos”, afirmó.

El director de Inversora Juramento también se refirió a la situación de los corrales de engorde, específicamente a raíz del clima, donde indicó que los sistemas ubicados en el centro y este de Argentina y en todo Uruguay, “va a ser muy caro producir un kilo de carne, además de lo caro que va a ser mantener los corrales limpios. El costo del kilo producido puede aumentar entre un 20 y 30%”, finalizó.

Publicidad

Publicidad