Rurales El Suplemento

El clima terminó ayudando al rodeo

La semana próxima comienzan las ecografías para medir niveles de preñez en bovinos

Productor apostó más a la tecnología y será otro año con preñeces más caras

Pablo Antúnez
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El partido está jugado. Apenas queda una semana o menos para finalizar el entore y la pregunta del millón es: ¿se habrá logrado revertir la situación de anestro (falta de celo regular) en el rodeo que se daba pocas semanas atrás?

Seguramente no se vaya a llegar al buen nivel de preñez del año pasado, donde el promedio país quedó en 80,6%, cinco puntos porcentuales por encima de 2018. Lo que sí está claro es que será otro año más con preñeces caras. A mitad del entore, en algunas zonas del país, había un porcentaje mayor de vacas en anestro profundo y el productor debió tomar medidas de fondo (destete precoz, suplementación, medición de actividad ovárica o destete temporario) para intentar preñarlas.

Los veterinarios sostienen que, tras la alerta a mita de entore sobre una película que no terminaría con un final feliz para el criador, los productores tomaron medidas y el clima ayudó.

“Hubo mayor apuesta a la tecnología para preñar los ganados. Que eso se haya hecho en cantidad suficiente como para mover la aguja, aún no se sabe”, afirmó el Dr. Pablo Marinho, profesional referente para el noreste y otros departamentos.

Las ecografías sobre los ganados “solteros” comenzarán la semana que viene y ahí se comenzará a ver la nueva realidad. Marinho, al igual que otros de sus colegas, sostiene que “hay zonas puntuales que no tuvieron tanta lluvia que están complicadas”, pero en general, los campos mejoraron y la situación cambió. Tampoco hay tanto calor y eso ayuda mucho al ganado.

“La gente que tomó medidas va a mejorar mucho frente a los que no la tomaron”, eso está claro, sostienen los veterinarios.

“Estamos todos a la espera de ver qué pasa. Hubo muy buena preñez el año pasado, hubo mucha cola de parición en 2019 y este año, con un invierno que fue muy particular, los que no tomaron medidas van a estar muy complicados”, afirmó Marinho.

Problema. A principios de mes, los Diagnósticos de Actividad Ovárica (DAO) sobre los rodeos de cría mostraban, en su mayoría, niveles más altos de anestro (vacas que no están presentando celo regularmente) respecto al año anterior y era el momento de tomar medidas para asegurarse las preñeces.

“La situación en cuanto a vacas que no han comenzado a ciclar es bastante peor en este entore 2019/20 y hay un importante incremento de vacas con anestro profundo”, confirmaba desde Salto a El País Guillermo De Nava, uno de los veterinarios referentes en el sector de la cría bovina para Artigas, Salto, Tacuarembó y otros departamentos linderos. En el caso de estos vientres, si no eran ayudados con medidas de manejo, como la aplicación de la tablilla nasal en los terneros o mejor comida, no volverán a ciclar y será difícil que se preñen. De Nava recordaba que según sus datos, también se redujo la cantidad de vacas preñadas en los primeros días de servicio, que “pasó de 33% en el entore 2018/19 a 22% este año”, por lo que “la calidad de las preñeces se verá reducida para esta estación reproductiva”, sostenía el especialista.

El estatus fisiológico que encontraba en estas vacas paridas durante el entore era (promedio entre predios y rangos entre paréntesis): 22,2% preñadas (0-68,5%); Ciclando: 35,9% (8,9%-59,5%); Anestro Superficial: 17,8% (2%-37,8%); Anestro Profundo: 24,4% (2,3%-73,3%) y Anestro Total: 42,2% (10,3%-89,4%). El diagnóstico de De Nava abarcaba 14 rodeos con un total de 14.072 vacas paridas evaluadas. En todos estos casos son establecimientos que toman medidas y cuentan con datos que permiten comparaciones entre zafras.

El profesional aclaraba que “los niveles de falta de celo regular en los rodeos de cría son variables entre predios y entre zonas. “Tomando los últimos cuatro años, tuvimos dos con estos niveles de anestro (2019/20 y la zafra 2016/17), pero hubo niveles de anestro más altos (zafra 2017/18). El año pasado que fue muy bueno y donde todos esperaban esos 3 millones de terneros, ahí detectamos 31% de anestro (son promedio de rodeos en los que trabajamos que no tienen que ser representativos de lo que pasa en el Uruguay)”, indicó el veterinario.

Visión. La visión del Dr. Santiago Bordaberry, otro de los veterinarios referentes para el centro del país y zonas aledañas, es diferente. El profesional estimó que en 2021 probablemente “se llegue a un volumen récord de terneros”, debido al gran volumen de vientres entorados y no tanto por el resultado de las preñeces.

A mitad de entore remarcó el “enorme interés de los productores por entorar todo el ganado que se pueda” y agregó que “hay una demanda importante por asesoramiento, por los servicios e incluso por el Diagnóstico de Actividad Ovárica”, así como por todas las tecnologías que “involucren más terneros, porque el estímulo que hubo todo el año pasado en los valores del ganado gordo y la reposición motivó a que se tomase esa decisión”.

Un hecho destacado fue que en el centro del país, se agregaron algunos invernadores a la cría, así como productores de otros rubros, para poder aprovechar los buenos precios. Bordaberry consideró que “eso motivó que hubiera mucho ganado que estaba en la raya en cuanto a desarrollo, en el caso de las vaquillonas y en el otro extremo, ganado en la raya con respecto a la dentición” y se intentó servir.

Pero a veces, las medidas que se toman a mitad del partido no pueden modificar el resultado si el equipo no se prepara todo el año y lo mismo le pasa la cría.

“El resultado del entore depende, en gran medida, de lo que ha sido el trabajo de todo el año. Va desde el diagnóstico de preñez anterior hasta que se echan los toros.”, sostiene Bordaberry. “Va mucho más allá de lo que ocurre en el momento mismo del servicio, que es un período breve”, agregó el profesional de Durazno.

Desde su punto de vista y analizando el entore que está finalizando más globalmente, dijo que “el invierno no fue tan malo”, aunque tuvo episodios bastante duros. “Aún así, no fue tan agresivo y las vacas parieron en buenas condiciones”, afirmó Bordaberry.

Posteriormente, la primavera comenzó bien y la segunda mitad fue más seca. “No hubo tanto anestro profundo como encontraron otros colegas. El anestro profundo se manifiesta en situaciones de crisis muy fuertes y eso no se dio en líneas generales”, dijo Bordaberry.

Explicó que “en todos los rodeos hay anestro profundo, pero nosotros no encontramos niveles altos este año y nos da la impresión que en nuestra zona, el año no fue tan malo; Siempre analizando globalmente”, dijo. El profesional agregó que le llamó la atención “la enorme cantidad de vacas con anestro superficial y para nosotros era muy preocupante en diciembre, debido a la utilización de técnicas de control de amamantamiento y a las lluvias de enero, en este momento vemos a los toros trabajando fuerte. Por ese motivo creemos que el índice no va a ser malo, será cercano al promedio, para arriba o para abajo, pero cercano”.

Noreste. Los números que encontraba Marinho en el noreste a mitad de entore, también eran preocupantes. En el marco del monitoreo 2020, en todo el volumen de vientres revisados, encontró 3,83% de ganado que ya está preñado y 17,7% ciclando (presentando celo regular). El total de vacas en anestro fue 78,47% y dentro de ese volumen 33% está con anestro superficial y 45% en profundo. “Es grave la cosa y complicada”, afirmaba Marinho.

La situación se complicaba cuando se analiza cada categoría. En vacas de primera cría encontraba: 4,97% preñadas; 9,32% ciclando; 24,84 anestro superficial y 60,87% en anestro profundo. En multíparas que son cola de parición, aquellas que parieron más tarde porque se preñaron tardíamente, los datos eran: Preñadas: 1,82%; 14,55% ciclando; 23,03% en anestro superficial y 60,61% en anestro profundo. En el caso de las multíparas, aquellas que parieron temprano se veía: 4,50% preñadas; 26,13% ciclando; 46,85 en anestro superficial y 22,52% en profundo.