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Una cuota que descomprime a los corrales

Ing. Agr. Rafael Tardáguila | rafael@tardaguila.com.uy

Desde que se limitó para Uruguay la posibilidad de participar dentro de la cuota europea conocida como 481, de carne de animales terminados en corrales de engorde, la operativa se convirtió en un dolor de cabeza. La nueva cuota que surgió del TLC entre la Unión Europea y el Mercosur, que terminará siendo de 99 mil toneladas equivalente carcasa, será una gran forma de descomprimir el negocio de la carne de feedlot con el viejo continente.

Tras la queja de Estados Unidos en cuanto a que otros proveedores estaban cumpliendo la cuota que, en un principio, había sido creada por Bruselas para ellos, Europa le adjudicó a la potencia norteamericana una porción exclusiva del cupo total, debiendo los demás exportadores competir por un volumen que fue gradualmente bajando hasta el piso de 2.500 toneladas trimestrales a que se llegó este año.

Trimestre tras trimestre, el volumen que ingresa dentro de este contingente supera con amplitud el cupo. Lo que no llega a tiempo debe pagar el “full-levy” (arancel completo) que, en la UE, al ser un mercado altamente protegido, es muy alto, € 3 por kilo más 12,4% del valor. Para evitar el pago de esa tasa se tuvo que armar un cronograma hacia atrás desde la fecha de llegada a puerto de destino, tránsito, fecha de producción, de ingreso de los animales a los frigoríficos y hasta de ingreso a los corrales de engorde. Incluso, de una recría ágil para llegar a tener los animales con las condiciones necesarias de peso y edad para formar parte del cupo.

Esto terminó siendo un gran dolor de cabeza, con el período de “ventana de producción para la cuota” restringido a unas pocas semanas por trimestre e incluso con impacto bajista sobre los precios de los animales terminados a pasto, ya que buena parte de la industria se concentraba en la producción para la cuota y reducía drásticamente la compra de animales de pradera.

Esta situación comenzará a perder relevancia a partir de la firma del Tratado de Libre Comercio entre la UE y el Mercosur, con la creación del nuevo cupo de 99 mil toneladas peso carcasa en el que se podrá embarcar tanto carne de animales terminados a pasto como a corral. El arancel dentro de esta cuota es de 7,5%, por lo que es bajo si se considera la elevada protección que aplica la UE a su producción primaria. Aunque la tasa en la 481 es de 0%, el hecho de que se sobrepase el cupo trimestral lleva a que se deba pagar una porción elevada del full levy. Por ejemplo, el producto que ingresó en los primeros días de julio pagó una tasa de € 2,10 por kilo, encareciendo significativamente lo que ingresa a Europa dentro de este contingente.

El volumen de la nueva cuota en el que se pudo participar en el primer trimestre tras la entrada en vigor del acuerdo fue reducido y también lo será en los dos trimestres que quedan de este año, pero irá creciendo a razón de casi 20 mil toneladas anuales hasta alcanzar las mencionadas 99 mil. De esas, 55 mil toneladas pueden ser carne enfriada -en las que se logra el mayor valor- y las restantes 45 mil congeladas.

Hay que tener en cuenta de que se trata de un volumen equivalente carcasa, por lo que lo efectivamente comercializado es alrededor de 30% menos. De todas formas, serán cerca de 40 mil toneladas peso embarque que se repartirán los cuatro países del bloque sudamericano. Para Uruguay factiblemente serán unas 10 mil toneladas adicionales de carne enfriada. No es poco, cabe considerar que la cuota Hilton -con el impacto que tiene en el mercado- es de menos de 6 mil toneladas por ejercicio.

Los primeros negocios bajo la nueva cuota del acuerdo Mercosur-Unión Europea ya comenzaron a concretarse. Un importador dijo que la cuota parte del cupo enfriado se está utilizando para la colocación de un set de 18 cortes (buena parte de la carne del animal) de animales terminados a grano. Agregó que “la nueva cuota empezó a competir directamente con la 481 para la carne grainfed”. El importador destacó que el nuevo esquema aporta mayor flexibilidad para la producción en los corrales.

Además, a diferencia de la cuota 481, no exige cumplir con el protocolo de 100 días de alimentación a grano, lo que simplifica la operativa de los feedlots y evita la fuerte concentración de faenas que generaban las ventanas de producción en un mes cada trimestre.

No es para nada menor la descompresión de la ventana de cuota. Por más que muchos corrales ya habían diversificado la producción, con un menor peso relativo de la cuota 481, la operativa dentro del nuevo contingente la descomprimirá aún más. En opinión del importador, la nueva cuota del Mercosur aportará mayor previsibilidad al negocio de los corrales desde Argentina y Uruguay.

Otra buena noticia para Uruguay es que, al igual que en el caso de la cuota 481, logra un precio más alto que el que consiguen los exportadores argentinos. Los primeros negocios desde Uruguay se hicieron a unos US$/t 12.000 FOB, en tanto que las ventas de Argentina se concretaron en el eje de US$/t 11.300. Sucede lo contrario que con la cuota Hilton, cupo en el que la referencia es el precio argentino (que tiene una cuota de más de 29 mil toneladas) y Uruguay cotiza, casi siempre, con un descuento que oscila en unos US$/t 1.000.

Un importador europeo señaló que el precio más alto que logra Uruguay en la carne de animales terminados a corral tiene mucho que ver con el cumplimiento de los contratos y del negocio, algo que no siempre es así en el caso de los exportadores argentinos. Esa mayor garantía de hacerse con el producto comprado se hace valer.

En definitiva, la nueva cuota no solamente permitirá una mayor participación en un mercado de alto valor como el europeo, que compra carne de calidad, sino que también simplificará la operativa en los corrales de engorde y en los frigoríficos. Seguramente la producción para la ventana de 481 irá reduciéndose en la medida que vaya creciendo el volumen de la cuota nueva y los embarques de carne grainfed a la UE se distribuirán de mejor forma a lo largo del año.

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