En agosto del 2024 y con la participación de 12 firmas, se creó la Cámara Uruguaya de Inmobiliarias Rurales (CUIR), como fruto de la inquietud de varios operadores que se dedican a los negocios de compraventa y arrendamientos de campos. Hoy, a casi dos años de la fundación, ya son 62 las firmas que integran a la gremial, lo que marca el importante crecimiento que ha tenido en un corto plazo.
Desde su inicio, el presidente de la CUIR es Daniel Dutra, principal de Escritorio Dutra, quien comentó que “hoy la gremial está consolidada y tiene su peso en el mercado. Nuestra esencia es darle la formalidad necesaria a nuestro trabajo, que quienes integren la cámara sean personas que están vinculadas al negocio, que puedan dar buena información de lo que se vende y arrienda”.
El hecho que desde su fundación hasta la fecha 50 empresas más se hayan sumado a la Cámara “se debe a que existe una unión entre los operadores que es muy importante, porque con eso se facilitan los negocios; ya hemos tenido operaciones entre los socios, donde cada uno aporta una de las partes, y esto es un muy buen beneficio que tiene la gremial”, apuntó Dutra.
La Cámara tiene una representatividad muy importante en el país, debido a que los asociados marcan presencia en todo el territorio nacional, aunque eso a veces también complica para adelante reuniones presenciales.
Dutra destacó a la ética como uno de los pilares fundamentales, al respecto de la importancia de este aspecto, expresó que “a veces hay negocios que se hacen compartidos, y la información de la venta de ese campo está en varios escritorios de forma simultánea, entonces es un tema donde hay que manejarse con una ética total”.
“Debemos trabajar de forma coordinada entre los colegas, ya que eso nos permite hacer negocios en conjunto, pero siempre respetándonos”, añadió.
Con el paso del tiempo desde la formación de la gremial, se han planteado algunos temas, entre ellos, está lo que sucede cuando el Instituto Nacional de Colonización hace uso de la compra de un campo en la que interviene un operador inmobiliario, “el INC tiene que respetar todos los términos económicos de la operación pactada con el vendedor del campo, pero lo único que no está incluido es la comisión del operador inmobiliario, nosotros entendemos que eso es injusto”, dijo Daniel Dutra.
“Vender un campo es un trabajo que lleva su tiempo, conocimiento, evaluaciones, muchas visitas, incluso a veces hay que buscar soluciones económicas para el comprador, y que después de realizar todo ese trabajo el instituto ejerza la opción de la compra y que el intermediario pierda su comisión no es justo. Además, muchas veces los negocios son compartidos, entonces el que puso la parte vendedora no se ve perjudicado, pero sí quien puso a la parte compradora”, explicó el presidente de la CUIR.
En relación a este tema, aseguró que “hemos tenido algunas entrevistas con las autoridades del instituto, ellos entienden el tema, aunque claramente no basta con una resolución del INC, sino que hay que cambiar una ley para que esto cambie”.
Mayor información
Otro de los objetivos que se propone desde la cámara es la existencia de un mayor volumen de información “con rango de valores según la zona y el tipo de campo, para que quien esté interesado en hacer un negocio tenga más conocimiento de lo que pasa en el mercado”.
También se analiza la posibilidad que la gremial emita informes mensuales o bimensuales en los que se establezca cómo está el mercado de campos, “brindando un rango de valores sobre negocios concretados en distintas zonas y para distintas producciones”.
La CUIR va a firmar un convenio con la Universidad de la Empresa el próximo 15 de julio, con el cual se busca fomentar una cooperación recíproca entre ambas instituciones, y también se plantea la posibilidad de que estudiantes del mencionado centro educativo puedan realizar pasantías en algunas de las empresas que forman parte de la gremial.
El escenario del mercado
“En este momento los campos ganaderos son los que tienen más demanda en el país, la evolución que ha tenido la rentabilidad ganadera de a poco se va notando en el mercado, donde se ve una demanda interesante por este tipo de inmuebles”, sostuvo Daniel Dutra.
“Los campos que tienen menor valor son los de basalto superficial, es decir que solamente se los puede explotar para la cría, después están los de ciclo completo, en los que se puede hacer una invernada, y ahí la situación a nivel precios es otra”, comentó.
En este tipo de campos, hay demanda de parte de productores uruguayos, y también de extranjeros, si bien éstos buscan áreas mayores.
Con un escenario donde varios factores indican que el precio actual del ganado llegó para quedarse más allá de las fluctuaciones normales que pueda tener el libre mercado, “los campos ganaderos se van a ir ajustando a la nueva realidad de rentabilidad”.
En ganadería, el aspecto sanitario, más precisamente la garrapata, está teniendo su impacto en el mercado, principalmente en el caso de las rentas, “hay una diferencia de precios entre una zona limpia y una sucia, principalmente si es en la que está más complicada por la virulencia. Cuando es un campo que está complicado por la garrapata, la gente busca un campo en otra zona a pesar de que tenga un precio atractivo, pero con la expansión de la garrapata tampoco es fácil encontrar un campo ganadero sin ese problema en el norte”.
En esta línea, en lo que se refiere a compraventas “todavía” el aspecto sanitario no está incidiendo en el valor de un campo ganadero.
“En el caso de los campos agrícolas el mercado está con precios mantenidos, el rango de valores es importante dependiendo de la ubicación, área y productividad del predio, llegando a concretarse negocios por campos muy buenos donde se ha pagado desde US$ 8.000 hasta US$ 15.000 la hectárea”, detalló Dutra, que además acotó que “es un mercado que se ha mantenido, pese a que se ha dado un ajuste en los precios de los cultivos que se producen. Es un mercado que está poco ofertado”.
En campos forestales, sostuvo que es un mercado que se encuentra “mucho más pedido que ofrecido. Hoy por volumen de hectáreas ofrecidas, los campos que están al norte del país son los que tienen una mayor área ofrecida”.
Mientras que en la cuenca lechera “los campos que se ofrecen tienen un valor interesante, pero la oferta es escasa también en este rubro”.
Brasil
Sobre la demanda de parte de brasileños, el presidente de la CUIR indicó que “ya han aparecido compradores, se han cerrado algunos negocios de áreas importantes. El comentario general de todos los colegas es que hay una demanda de brasileros, que hoy le ven mejor rentabilidad a desarrollar su negocio acá que en su país”.
“Así como en un momento fue muy importante la llegada de argentinos a Uruguay, hoy son los brasileños que muestran mayor presencia, aunque no a esos niveles”, expresó.
Daniel Dutra, presidente de la CUIR, cerró indicando que los extranjeros que llegan a Uruguay, más allá de ser de la región o fuera de ella, lo hacen en busca de refugio de capital, incentivados por la seguridad jurídica, económica y social que ofrece el país.