Opinión

Cambio regional de precios y otros mercados…

El precio regional de la hacienda a faena despierta interés de los productores para exportar ganado vivo a Brasil, y el cambio de valor de la reposición en Uruguay y el país norteño es seguido de cerca por las exportadoras a Turquía.

Martín Olaverry.

Martín Olaverry | Valor Agregado – Rurales El País. 

A pesar de que el mercado está muy cambiante y con pocas certezas a mediano y largo plazo, los valores regionales de las haciendas gordas y de reposición experimentan una tendencia muy marcada durante el segundo semestre del año en curso: de precios al alza en los socios del Mercosur, con Brasil a la cabeza, y referencias a la baja en Uruguay.

Las dificultades para la colocación de carne bovina en la Unión Europea a causa de la segunda ola de Covid-19 y la presión bajista de los importadores chinos a los precios de la proteína sudamericana, sumado a la falta de lluvias que aumenta la ansiedad de los productores uruguayos para ofrecer sus ganados a planta y la necesidad de las industrias de ganar competitividad regional con una cotización más equilibrada, son algunas de las variables que están jugando en el mercado.

Las señales de bajas de valores en China se empezaron a dimensionar hace dos semanas, según explicó a Valor Agregado Daniel Castiglioni, broker de carnes uruguayo radicado en China. “Hoy los precios no le dan a nadie, la mayor parte de la oferta a nivel sudamericana es para después del año nuevo chino, porque la demanda para las fiestas ya se terminó”, detalló.

A esa menor demanda del país asiático, los últimos hallazgos de Covid-19 positivo en un empaque que llevaba carne de Argentina y en carne congelada procedente de Brasil, como también el cierre temporal del puerto de Tianjin por la detección el virus en empleados de la terminal, generan demoras logísticas para la proteína animal y se mira de costado una posible reacción de control de las autoridades chinas.

En Uruguay, el precio del ganado gordo a frigorífico sigue en baja y en la última semana la referencia del novillo ronda los US$ 2,95 a US$ 3 a la carne, con el productor que está siendo perseguido por la falta de lluvias y tiene la necesidad de vender su producción para bajar las cargas.

En Brasil, el productor con hacienda disponible ha encontrado una ecuación perfecta de escasez de oferta de animales para faena y reposición, y un tipo de cambio que está siendo clave en el movimiento de precios. En los principales estados exportadores el novillo gordo se valoró en US$ 3,36 por kilo carcasa, y en San Pablo se acercó a lo US$ 3,50.

La brecha de valores que se está marcando entre ambos países reavivó en los productores uruguayos la posibilidad de exportar a Brasil ganado en pie para faena. Si bien se están realizando algunos sondeos, es un tema que la industria frigorífica sigue con atención, pero tiene sobre la mesa la última posición de las autoridades nacionales de no permitir el ingreso de animales vivos brasileños para faena y/o reproducción cuando la ecuación era la opuesta: en un mercado que ganaderos e industriales han manifestado, en más de una oportunidad, que debe tener puertas de vaivén.

Mientras tanto, en Argentina, que al igual de Uruguay no tiene compras desde la Unión Europea, logró una valorización del novillo hasta los US$ 2,87 a la carne. Y Paraguay, que transita una instancia de menor oferta y una caída general del stock bovino a causa de la prolongada sequía y los intensos incendios, suma cuatro meses y medio de cotizaciones al alza con una posición actual que oscila entre US$ 2,95 y US$ 3 por kilo carcasa; misma referencia que Uruguay.

En el caso de la reposición, el valor del ternero en Uruguay pasa un momento bastante similar al ganado gordo, de una tendencia bajista, y las empresas exportadoras de animales en pie, que hoy operan en Brasil pero estuvieron trabajando desde Uruguay, están atentas. En el último remate de Plazarural el ternero promedió US$ 1,84 por kilo vivo, mientras en la zafra de este año la cotización superó con facilidad los US$ 2,30.

El país norteño también vive una situación de escasez de terneros y el valor de esta categoría está firme y caminando hacia arriba. Un operador manejó el precio entre US$ 1,80 y US$ 2 el kilo vivo, con una demanda pujante desde los estados centrales de Brasil. Con las actuales referencias, los exportadores de ganados en pie podrían regresar al país en la próxima zafra, dado que la diferencia de precios hace más atractivo concretar las operaciones a Turquía desde Uruguay.

Mirando desde Sudamérica el mapa mundial de carnes, el Foro Mercosur de la Carne (FMC) manifestó, en la semana que cerró, su “aspiración por lograr la concreción de los acuerdos de comercio en vías de aprobación, caso de la Unión Europea y la Asociación Europea de Libre Comercio, así como avanzar en nuevos acuerdos con otras regiones y países del mundo, en particular el sudeste asiático”.

En un comunicado que se emitió en el marco de la Asamblea Anual Ordinaria, donde se nombró a Daniel Belerati, en representación de la Cámara de la Industria Frigorífica del Uruguay, como presidente del gremio regional, se reivindica “la participación de los privados del Mercosur en las negociaciones emprendidas, a la vez de avalar lo actuado a lo largo de las negociaciones de los últimos años”.