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Ganados firmes y granos empatan

Los precios del ganado se han afirmado en máximos de los últimos años. La buena demanda externa, tanto de China como de otros compradores, junto con una oferta restringida por la baja faena en Brasil y la insólita salida de Argentina del mercado exportador, configuran un escenario muy positivo.

En el ganado para faena los mejores novillos ya se aseguran el rango de 3,95 a 4,00 U$S/kg, con los lotes buenos arriba de 3,90 U$S/kg. Las vacas se mueve entre 3,70 y 3,80 U$S/kg, y las vaquillonas entre 3,80 y 3,90 U$S/kg. En la reposición, los remates por pantalla muestran el ternero de más de 140 kilos estable en el eje de 2,30 U$S/kg, mientras las categorías más formadas (novillos de 3 años, vacas de invernada) con precios estables o al alza. La suba de la reposición no ha sido tan fuerte como la del gordo, pero los valores son muy buenos.

Granos. El mercado agrícola internacional corrigió a la baja los precios, luego de haber alcanzado máximos históricos. De todas formas, los valores permanecen en niveles muy altos. En la última semana, a pesar de los fuertes vaivenes, los valores en Chicago terminar en niveles casi iguales a como empezaron. Cerrado el mes (el lunes es feriado en EEUU), el trigo bajó 8% y el maíz 11% (habían llegado a valores excepcionales); la soja se mantuvo, en muy buenos niveles. El mercado local incorpora las tendencias, aunque no con la volatilidad del exterior. En maíz y trigo las referencias se mantuvieron en la semana (cuadro) mientras bajó levemente el precio de la soja.

Más allá de los fundamentos de oferta y demanda (alcistas) la dinámica de los precios internacionales depende mucho de las condiciones financieras globales, donde hay algunas tensiones. El temor de una mayor inflación en EEUU abre mayores probabilidades de que suba la tasa de interés (lo que fortalecería el dólar y bajaría los precios), aunque las autoridades de la Fed (Banco Central de EEUU) lo niegan. Por ahora, el dólar sigue débil y tocó otro mínimo respecto al yuan (cotiza en menos de 6,40 yuanes).

Sin embargo, más allá del aumento en el poder adquisitivo de su moneda, a los chinos no les gusta comprar caro y lo hacen saber. Lo hicieron explícitamente en el mercado de minerales, y miran de reojo los granos. En cualquier caso, las leyes de mercado siguen vigentes: si el precio sube mucho, la demanda se resiente. Cuando baja, aparece nuevamente.