El evento dejó como principal señal la tercera suba consecutiva para ambas leches en polvo, mientras que los productos grasos mostraron un comportamiento dispar, con bajas en manteca y aumentos en la grasa anhidra de leche (AMF).
En el caso de la leche en polvo entera (LPE), el promedio general se ubicó en US$ 3.768 por tonelada, lo que representa un aumento del 3,1% frente a la licitación previa del sistema Pulse. Dentro de los resultados desagregados, se comercializaron 1.141 toneladas de LPE regular a un valor medio de US$ 3.745 por tonelada, mientras que la LPE instantánea totalizó 359 toneladas con un promedio de US$ 3.840 por tonelada. En ambos casos se observaron incrementos respecto a la subasta anterior.
La leche en polvo descremada también acompañó la tendencia alcista, con un volumen de 845 toneladas y un precio promedio de US$ 3.549 por tonelada, equivalente a una suba del 3,0%. En esta categoría, Fonterra colocó 697 toneladas a un promedio de US$ 3.585 por tonelada, mientras que Arla Foods participó con 148 toneladas, a un valor medio de US$ 3.380 por tonelada.
En contraste, la manteca registró un ajuste a la baja. Se colocaron 277 toneladas sin sal a un precio promedio de US$ 5.595 por tonelada, lo que implica una caída del 2,2% respecto a la operación anterior. Por su parte, la grasa anhidra de leche (AMF) mostró un comportamiento positivo, con 397 toneladas ofertadas desde Nueva Zelanda y Australia, todas provenientes de Fonterra, que se colocaron a un promedio de US$ 6.243 por tonelada, marcando una suba del 2,7%.