El índice promedio ponderado de todos los productos comercializados cerró en US$ 4.198 por tonelada, lo que representó un incremento de 0,6% frente a la venta previa. La referencia, estuvo impulsada principalmente por los contratos 2 y 3, que concentran el mayor volumen negociado. En esta oportunidad, se colocaron 12.297 toneladas, unas 771 menos que en la subasta anterior.
En el segmento de leches en polvo, la leche en polvo entera (LPE) mantuvo el tono positivo del mercado. El valor promedio se ubicó en US$ 3.772 por tonelada, con un avance de 1,2% respecto a la licitación previa, equivalente a una mejora de US$ 31 por tonelada. Todos los contratos a futuro entre junio y septiembre de 2026 ajustaron al alza. Los negocios de julio y agosto, que concentraron el mayor dinamismo comercial, cerraron en US$ 3.756 y US$ 3.811 por tonelada, respectivamente, con incrementos de 1,1% y 0,6%.
La leche en polvo descremada (LPD), por su parte, mostró un comportamiento más moderado, aunque también positivo. El promedio alcanzó US$ 3.552 por tonelada, apenas US$ 5 por encima de la subasta anterior, lo que implicó una mejora de 0,2%. Los contratos de julio, de mayor volumen, se posicionaron en US$ 3.540 por tonelada, mientras que el resto de las posiciones hasta septiembre acompañaron con subas de entre 0,2% y 0,4%.
La manteca logró revertir la tendencia negativa observada en las últimas tres licitaciones. Aumentó 2,5% y alcanzó un valor promedio de US$ 5.674 por tonelada, una mejora de US$ 149 frente al evento anterior. Sin embargo, pese a esta recuperación, el precio permanece levemente por debajo de los US$ 5.702 registrados un mes atrás.
En materia de quesos, el cheddar volvió a desmarcarse del comportamiento general del mercado. El producto cerró en US$ 4.560 por tonelada, con una caída de 1,3%, completando así dos licitaciones consecutivas en terreno negativo. Además, el valor promedio quedó 5% por debajo de los US$ 4.798 por tonelada observados en la segunda subasta de abril.
Distinta fue la situación para el queso mozzarella, que exhibió una recuperación más marcada. El valor promedio trepó a US$ 4.127 por tonelada, con un incremento de 2,9%, equivalente a US$ 117 por tonelada. Los contratos correspondientes al período julio-septiembre acompañaron la tendencia, con ajustes positivos de entre 2,5% y 3,1%.