Por lo que ha sido un tema en los Consejos asesores regionales (CAR) del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), tanto en Salto como en Tacuarembó. El Ing. Agr. Miguel Sierra, presidente del instituto, reconoció que ha sido un planteo “muy preocupante, y que requiere un trabajo muy ccacoordinado entre políticas públicas, empresas e institutos de investigación”.
Debido a que INIA es una institución de investigación, y tiene un equipo limitado de investigadores, reconoció que es casi imposible realizar transferencia hacia los productores, sin embargo remarcó la importancia de la utilización de los Fondos de promoción de tecnología agropecuaria (FPTA), porque “no solo están pensados para investigar, sino también para transferir, pero necesitamos involucrar a actores del mundo privado y de la extensión para llegar a más productores”, afirmó.
En ese marco, planteó la posibilidad de que los investigadores del instituto, en lugar de salir a hacer transferencia, puedan “acreditar o capacitar técnicos, tanto del Ministerio como privados, para que formar a quienes luego llegan al campo y trabajan directamente con los productores”. Sierra explicó que la clave está en generar un “link virtuoso con actores públicos y privados que estén en torno a la garrapata, capacitarlos en las últimas tecnologías y protocolos, y que ellos sean quienes lo lleven a nivel de los productores”.